Para empezar bien el día fuimos a tomar un buen desayuno, había muchos sitios donde tomar: zumos, gofres, crepes,...
El hotel donde estuvimos 3 noches fue Villa Toula, y nos gustó mucho el trato de la dueña, os lo recomiendo.
Lo siguiente que hicimos fue alquilar un quad, de esta manera nos pudimos mover libremente por la isla, y fue lo mejor que pudimos coger. Las carreteras por Santorini no son muy anchas, hay veces que lo justo cabía un coche, por lo que un coche hubiese sido demasiado grande, y una moto es más peligrosa que un quad.
Emprendimos un camino cualquiera para llegar a una playa cualquiera. Santorini es una isla volcánica, por lo que la mayoría de las playas son de arena y piedras negras. El suelo quema!
Nos dimos un chapuzón para poder proseguir con nuestro camino…
La siguiente parada fue Perisa, donde paramos a comer. Luego fuimos a la playa de arena roja, y estuvimos haciendo snorkel. El camino para bajar dejaba que desear, pero al llegar tuvimos nuestra recompensa. Llevamos pan para los peces y no veas cómo se acercaban.
Intentamos llegar a Oia para ver uno de los atardeceres más bonitos del mundo, pero llegamos un par de minutos tarde