Hoy nos tocaba madrugar un poco aunque realmente no costaba, ya que nos recogían a las 8.45 en el lobby.
Habíamos dejado preparado todo para la excursión. También llevábamos toallas y bañadores puestos, pues haríamos baño durante la excursión y también el equipo de snorkel pues aunque nos lo facilitaban en la excursión, preferíamos usar nuestros propios tubos por tema de higiene. Cámara y dinero para pagar la excursión.
Nos metimos un desayuno considerable y con tiempo suficiente, de hecho bajamos con una hora de antelación para desayunar y disfrutar todo con calma. Yogures, cereales, Bacon y chorizo frito, gofres con siropes, frutas naturales tropicales, zumos y aguas de frutas naturales buenísimos (os recomiendo el de mandarina) bollería, tostadas recién hechas…y un sinfín de cosas más.
Nos lavamos los dientes en el baño que está justo al lado de las mesas de recepción, que está nada más salir del buffet del desayuno y esperamos escasamente 3 minutos.
En esta excursión nos llevarían hasta Punta Allen en jeeps 4x4, y yo había pedido chofer pues me quedaba más tranquila si lo llevaba alguien que estuviera habituado a ello, pero compis míos del foro más arriesgados prefirieron conducir ellos mismos.
De repente vimos entrar un jeep y teníamos ya claramente que venía a por nosotros
En el cruce de Tulum nos detuvimos y esperamos al resto de personas que las habían ido a buscar a sus hoteles y allí ya nos pasábamos todos a jeeps. También llego el hermano de Billy que se presentó, Carlos, y sería el guía durante la excursión. Procedimos a realizar el pago de la excursión, estuvimos todos conversando un poco y contándonos nuestro día de playa y diversiones de nuestros hoteles, y nos fueron indicando para subirnos a los jeeps.
A mí y mi familia nos cambiaron de jeep al que conduciría Carlos, y Dani se llevaba a otra gente. También llego Samuel, el chico que había estado con nosotras en la excursión de Tulum/Cobá y el sería otro de los conductores de los jeep para la gente que no quería conducir. Ya solo con Samuel el viaje prometía ser divertido.
Aquí os lo presento...jijijiUploaded with ImageShack.us
La experiencia con el jeep fue muy buena. El camino es de tierra, pero no es tan complicado como yo había leído. Sí había charcos y Carlos nos comentó que había que pasarlos por el borde y no cruzarlos por el medio ya que hay piedras dentro y pueden hacerte perder el control del jeep y también nos fue dando un montón de explicaciones, interesantes y peculiares que nos hacía estar atentos continuamente.
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Yo, que soy muy preguntona también le abordaba temas de la vida de allí, de cómo funcionaban las cosas en tema de sanidad, educación, carne de conducir y demás. También le dejamos caer que con Nacho nos había aburrido un poco y él sonreía siendo discreto, pero realmente sin sorprenderse.
Cuando llevábamos una hora aproximada llegamos a un puente donde siempre realizan una parada con los jeeps, y el puente cruza la laguna, donde vimos un enorme cocodrilo que Dani le provocaba asomar moviéndole una cuerda en el agua para provocarle que la mordiera y nosotros hacer la foto. Fue fantástico verlo, esta excursión prometía y todos los guías se molestaban mucho en nosotros.
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Después de 3 horas aproximadamente llegamos a Punta Allen, nos contó Carlos que es un pueblecito muy pequeño y que si quieren cualquier cosa de Tulum tienen que meterse este camino, que no se asfalta ni nada al estar dentro de la reserva y que muchas naves que hay en alquiler no se arriendan porque no pueden construir al estar dentro de la reserva.
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En Punta Allen nos recibieron con agua y refrescos y pagamos la aportación a la Biosfera que son 2 euros, o 58 pesos. Indicaros que si pagáis en euros no cogen monedas (evidentemente) así que poneros de acuerdo con otras personas y hacer el pago todos en euros en billetes o sino llevar los pesos preparados.
También había baños si lo necesitábamos, y a pesar de ver el poblacho poco desarrollado, las instalaciones estaban muy limpias y aseadas.
En la orilla no estaban esperando con las lanchas los hombres del pueblo que faenan en el mar pero que la agencia de Billy les alquila para llevarnos en la excursión y asi salen ganando todos.
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Las lanchas son para seis personas y Samuel se apuntó también en la nuestra. Carlos se cambió pues a otra lancha, nos pusimos los chalecos y arrancamos en búsqueda de delfines y demás.
El viaje en lancha es una pasada, la nuestra se llamaba LA CHATA y el chico fue muy majo, lástima que no recuerde su nombre para mencionarlo porque fue encantador y nos ayudó para subir y bajar de las lanchas y las mochilas.
Nos fuimos adentrando bastante al mar hasta que de repente nos avisó de los delfines, apagó motor para no asustarles y les vimos muy cerquita jugando y poder realizarles fotografías.
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Estuvimos bastante rato con los delfines, y posteriormente nos fuimos en búsqueda de las tortugas. Carlos nos había explicado los tipos de tortugas que había y que ahora estaban en época de desovar hasta que de repente el chico de la lancha nos avisó que estaba una muy cerca.
La fue siguiendo con el motor muy suave y el inconveniente que hay es que nada en el fondo totalmente por lo que cuesta verla. Él nos avisaba cuando veía que iba a salir a coger aire para hacer la foto y mientras poder estar sentados.
Fue algo difícil conseguir la foto ya que sale muy poquito y tiene mucho aguante bajo el agua, pero aun así lo conseguimos.
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De allí navegamos bastante rato hacia la zona de los manglares y mientras Samuel nos iba contando cosas de allí, de lo que veríamos, y también de sus proyectos laborales. Por lo visto el ahora esta con Billy para aprender de los que ya son guías de tiempo, aprender y posteriormente ya ir por su cuenta. Ofrecer excursiones a los turistas y su mira esta en los turistas de Rusia y el norte de Europa, pues los españoles y canadienses ya lo conocíamos e íbamos, pero que esa zona estaba sin trabajar.
También nos contó que Nacho había ido a la agencia a quejarse de él,
y nosotros nos quedamos sorprendidos cuando realmente el que se había molestado más en hacernos pasar ratos agradables y sin agobiarnos con el puñetero reloj había sido Samuel. Y que Nacho había dicho que él lo único que tenía que organizar era el tema de baño en cenote y en Akumal pero lo demás el jefe era él, para variar Nacho seguía emperrado en el poder y el liderazgo. Alucinante… Proseguimos hasta llegar a los manglares y allí nos fuimos moviendo muy despacio para ir haciendo fotos a todas las aves. Impresionante!!!! Aquí os dejo alguna foto…
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Empezábamos a ver a lo lejos una nube sospechosa pero lejos…cuando de repente vemos que las lanchas cogen esa dirección. Nosotros pensamos que no haríamos snorkel pues cuanto más nos acercábamos a la Bahía de San Antonio, más oscuro estaba el cielo, y empezamos a notar las primeras gotas de agua frías sobre la cara. Con la velocidad, notabas con fuerza las gotas y más gordas…hasta que de repente estábamos metidos en la tormenta, cielo totalmente oscuro, una lluvia tan fuerte que nos hacía ir con los ojos tapados y de repente detuvieron las lanchas. Samuel se reía al vernos incrédulos de realmente hacer allí snorkel.
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Nos pusimos los equipos y mi amigo Raúl fue el primero en lanzarse al agua y decirnos que se estaba mejor allí dentro que estaba el agua muy calentita. Asi que rápido nos pusimos equipo snorkel, aletas y todos para el agua.
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Cierto!!!! El agua estaba súper calentita, te daba gusto estar dentro y yo me lancé sin aletas, pues me habían hecho daño el día de Akumal y lo tenía en carne viva dos heridas. El oleaje aquí era algo fuerte, y el chico de la lancha al saber que yo no podía poner aletas, se puso chaleco y cogió su equipo snorkel y se lanzó al agua. Me agarro de la mano para poder avanzar, ya que sino la marea me llevaba por mucho que yo pataleara.
Aviso al grupo de que no se separaran de él y le fuéramos siguiendo. En mi caso era fácil, pues iba agarrada de la mano de él y mientras nos daba la lluvia fuertemente sobre los chalecos, íbamos viendo la tranquilidad que había bajo el mar, los corales, los peces, langostas…era increíble ese mundo submarino!! Me sentía como un pez más…
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El chico nos fue llevando bastante rato, aproximadamente una hora y media. En alguno de los momentos paré para quitarme el tubo y descansar, y cuando asome al exterior…
Después de finalizar el snorkel subimos a las lanchas, que llevaban escalerillas para facilitar, y el chico me preguntaba qué tal había estado, si había visto las cosas, me ayudo para subir a las escalerillas, pues las olas me empujaban. Fue educado, cordial, atento y al comienzo cuando me agarro la mano me dijo: con confianza… para indicarme respeto. Ole por él..!! Pena que no recuerde su nombre.
Tomamos rumbo a la piscina natural que hay y mientras íbamos hablando de la experiencia, de lo que habíamos visto y lo que habíamos disfrutado a pesar de la tormenta y lo que asustaba verlo. Llegamos a la piscina natural, e indicaros que es el mar pero en una zona muy amplia en la que cubre escasamente un metro. Nos bajamos de la lancha y disfrutamos del bañito ya con sol y tranquilidad. Samuel y el chico de la lancha también se metieron y mientras hablaban con todos los de la excursión.
Finalmente nos llevaron ya de vuelta al embarcadero y disfrutamos del largo camino en lancha que fue divertido mientras hacíamos fotos a esas aguas transparentes. Al llegar al embarcadero nos ayudaron a bajarnos y nos estaban ya esperando en el buffet para la comida. Nosotras queríamos dar la propina al chico de nuestra lancha, por lo atento y lo que me había ayudado pero tenia la bolsa con el dinero en los jeeps y me dijeron que estarían un rato aun por allí limpiando y sacando el agua de las lanchas.
Nos dispusimos a comer que estaba todo muy rico, indicar que es el buffet de todo Mexico que más me gusto y las salsas de aquí también las mas ricas y cuando les fui a buscar ya se habían recogido a sus casas. Pregunte a Samuel y Carlos por él y me dijeron que se recogían pronto porque luego empezaban muy pronto con sus tareas.
Nos dejaron un tiempo de sobremesa y descanso por allí y nos pusimos de nuevo rumbo y vuelta a Tulum. La excursión había finalizado.
No obstante nos quedaba mucho rato de diversión ya que el camino en jeep era muy divertido. Al poco de arrancar, Carlos paró rápido y se metió entre unos matojos y nos vino con un cangrejo azul enorme!!! Habían salido todos de sus madrigueras ya que al llover tanto se les inunda y salen al exterior.
Nos hicimos todos fotos con el cangrejo y en ningún momento Carlos nos dijo nada de horarios prisas y similares. De hecho muy simpático y majo explicándonos cosas de este tipo de cangrejos.
Durante todo el camino pudimos ver muchos más de estos cangrejos, también los había amarillos y se cruzaban por la carretera. Era muy divertido verles correr.
Le habíamos preguntado a Carlos la posibilidad de ver alguna serpiente y nos dijo que al haber llovido era posible, pues se les inundan las madrigueras y se salen a la carretera. En un momento, se desvió del camino para poder ver alguna de ellas, aunque no lo conseguimos.
Entre ellos se iban comunicando con walki talkies y de repente me dice Carlos toma saluda a Samuel y llámale chotin
Nos estuvimos vacilando y riéndonos todos porque Carlos me decía cosas para llamarle, Samuel se partía de risa, mis amigos también, hasta que de repente se me ocurrió la pregunta de ¿Qué es chotin, Carlos? A lo que el empieza a reírse y me dice que es como aquí homosexual… menudo cachondeo que había…
En el puente volvimos a hacer una parada para estirar piernas, hacernos fotos y aunque el cocodrilo ya no estaba estuvimos por allí haciendo más fotos a los pelicanos. También me hice fotos con Carlos y Samuel para llevarla de recuerdo. :#l(
Lo fuimos pasando fantástico por el camino con los walki talkies hasta que ya llegamos al punto final de parada en Tulum, era bastante de noche y salimos fuera de los jeeps para irnos en las vans a los hoteles de vuelta. Nos empezamos a echar repelente de mosquitos porque era bestial como venían, de hecho, Carlos se acercó a recomendarnos que lo echáramos.
La van la condujo Samuel y nos fue dejando en los hoteles, le di la propina a Carlos que me pareció un guía IMPRESIONANTEMENTE BUENO, y Samuel junto con él. Fue una excursión totalmente inolvidable, tanto por la experiencia bajo la tormenta como la diversión con ellos, sus explicaciones y sus ratos agradables. :#l(
Una vez en el hotel, fuimos a la habitación a ducharnos cambiarnos de ropa y bajamos a la cena. Ya éramos de los últimos pero no pasa nada, porque te pasas al siguiente comedor que empiezan con las cenas más tarde y las acaban más tarde.
El día había sido muy largo a la vez que divertido, así que dimos un pequeño paseo y nos recogimos. Teníamos ganas de cama y la habitación estaba muy fresca y apetecible…










