El plan para este día era visitar la zona norte de la isla de Malta, Gnejna Bay, Golden Bay, Mellieha y Sant Paul`s, Bugibba y Qawra, aunque finalmente no fue posible hacerlo todo. Tras un buen desayuno como siempre, autobús hasta Valetta y en la fuente de ruta hacia destino, en este caso la línea 44. Dado que esta linea pasa por Mosta, lógicamente aprovechamos para visitar la catedral de la ciudad, famosa por su cúpula. Para entrar dentro se exigía decoro, por lo que mi señora tuvo que cubrirse los hombros con un fular que proporcionaban allí al estilo de la mezquita azul, por ejemplo. También pudimos ver como a un guiri con un bañador fosforito nuclear horrible, le hacían ponerse este fular a modo de falda para cubrir semejante esperpento. Ya dentro la cúpula es sencilla pero impresionante, merece la pena visitarla. También el pequeño museo que hay en la sacristía, con una replica de un obús que impacto en esta iglesia en la Segunda Guerra Mundial y su curiosa historia. El exterior también es digno de admirar. Después de sacar las fotos de rigor, cogimos el autobús dirección Mgarr donde tuvimos que hacer un transbordo para llegar finalmente a Gnejna Bay. La parada del autobús por supuesto en la plaza junto a una bonita iglesia.
Ya en el Gnejna Bay una playa de arena apartada de cualquier núcleo urbano y relativamente con poca gente, pudimos tener unos momentos de relax en la playita al sol y disfrutar de un baño en aguas transparentes pero llenas de algas, que daban su repelús. Nuestra intención era atravesar la colina que quedaba a la izquierda de la playa y llegar a una cala que según habíamos leído en alguna guía realmente merecía la pena, entre que no veíamos el camino nada claro y que el sol cascaba de lo lindo, decidimos ir al chiringuito y meternos una hamburguesa no especialmente buena.
Recobradas las fuerzas, retomamos el plan b que era ir hasta Golden Bay caminando. Tras seguir las indicaciones del gorrilla del parking subimos por un camino demasiado empinado hasta el torreón de vigilancia que quedaba a la derecha de la playa y disfrutamos de las vistas que nos ofrecía la altura de la misma playa de Gnejna y de toda la linea litoral que teníamos por delante. El paseo o el trecking hacia el Golden Bay de verdad es que fue muy bonito, todo para nosotros solos y vistas sobre las playas esplendidas. Nos llamó la atención la playa de Ghajn Tuffieha y el peligrosísimo sendero de acceso, y aún así había gente. Cuando llegamos a Golden Bay, la sensación fue la contraria que con las anteriores playas vistas este día, totalmente masificada con un super complejo hotelero alrededor... La verdad es que a nosotros no nos invito a quedarnos, por lo que tras tomar un refrigerio, nos dirigimos a la parada del autobús.
Queríamos haber ido a Mellieha, pero ya se nos había ido un poco el tiempo, por lo que fuimos directamente a la zona de St. Pauls, y desde aquí caminando junto al mar, por Bugibba y Qawra. Aquí la diferencia con la zona de playa cercana a nuestro hotel en Sliema es notoria. En esta zona de St Pauls se veían muchos mas chiringuitos, tiendas de flotadores y estas cosas, actividades acuáticas, hoteles de primera linea...un ambiente diferente. Llegamos hasta la punta de Qawra, por una zona residencial y de descampados feucha, y llegamos a lo que tenia pinta de ser una pelotazo-proyecto faraónico, que resultó ser el futuro aquarium de la Bugibba. La zona en un principio no invita a ir hasta allí, pero cuando acaben de urbanizarlo todo suponemos que tendrá otra pinta.
De vuelta, siguiendo la linea de costa que bordea Qawra, el paisaje es de muchos hoteles con piscina, zona de turismo 100%. Ya cansados, decidimos buscar una parada de autobús, la linea 12 que nos llevaría directamente hasta Sliema. Aquí tuvimos nuestros primer incidente con el transporte publico, según los horarios nuestra linea tenia una frecuencia de 15 minutos, pues estuvimos hora y media y de otras lineas pasaba alguno pero de la nuestra ninguno. Finalmente decidimos meternos en un bus cualquiera y bajarnos en alguna parada donde además del 12 tuviéramos la alternativa del 222. Así lo hicimos y la marquesina donde nos bajamos como en otra que se veía desde ese cruce se veía que había mucha gente esperando a los autobuses, lo que ya indicaba que algo raro pasaba con el servicio. Finalmente llegó un 12 y todo el mundo para dentro, iba abarrotado. Había tal sensación de agobio que incluso una chica se mareó. En un punto de la ruta, en la zona de Paceville mas o menos, el autobús se paró, había caravana, tras estar un cuarto de hora allí parados, nos hicieron bajar a todos, había un accidente y la carretera estaba cortada. La caravana que había allí montada era impresionante, había una cantidad de buses allí metidos y todos vacíos que entonces entendimos lo que había pasado. La cosa era que nos habían dejado a todo el autobús allí en medio, sin ninguna alternativa. Total, que lo que tuvimos que hacer, nosotros y todos fue seguir el camino andando, la gente se paraba en las siguientes marquesinas, pero lógicamente hasta que no se liberaran la zona del accidente no pasarían los autobuses, por lo que nosotros seguimos caminando, atravesar Paceville, St. Julains, el letrero de LOVE...y bueno lo único bueno que sacamos de este paseo extra fue que pudimos ver un autobús de los antiguos que había circulando en una especie de fiesta del claxon. Cuando ya estábamos mas o menos cerquita del hotel vimos que volvían a circular autobuses por lo que esperamos al siguiente aunque fueran para hacer las tres paradas que nos quedaban.
Después de la ducha, cenar en alguna terraza, y relax, que esta ultima caminata nos había dejado molidos.

Ya en el Gnejna Bay una playa de arena apartada de cualquier núcleo urbano y relativamente con poca gente, pudimos tener unos momentos de relax en la playita al sol y disfrutar de un baño en aguas transparentes pero llenas de algas, que daban su repelús. Nuestra intención era atravesar la colina que quedaba a la izquierda de la playa y llegar a una cala que según habíamos leído en alguna guía realmente merecía la pena, entre que no veíamos el camino nada claro y que el sol cascaba de lo lindo, decidimos ir al chiringuito y meternos una hamburguesa no especialmente buena.

Recobradas las fuerzas, retomamos el plan b que era ir hasta Golden Bay caminando. Tras seguir las indicaciones del gorrilla del parking subimos por un camino demasiado empinado hasta el torreón de vigilancia que quedaba a la derecha de la playa y disfrutamos de las vistas que nos ofrecía la altura de la misma playa de Gnejna y de toda la linea litoral que teníamos por delante. El paseo o el trecking hacia el Golden Bay de verdad es que fue muy bonito, todo para nosotros solos y vistas sobre las playas esplendidas. Nos llamó la atención la playa de Ghajn Tuffieha y el peligrosísimo sendero de acceso, y aún así había gente. Cuando llegamos a Golden Bay, la sensación fue la contraria que con las anteriores playas vistas este día, totalmente masificada con un super complejo hotelero alrededor... La verdad es que a nosotros no nos invito a quedarnos, por lo que tras tomar un refrigerio, nos dirigimos a la parada del autobús.

Queríamos haber ido a Mellieha, pero ya se nos había ido un poco el tiempo, por lo que fuimos directamente a la zona de St. Pauls, y desde aquí caminando junto al mar, por Bugibba y Qawra. Aquí la diferencia con la zona de playa cercana a nuestro hotel en Sliema es notoria. En esta zona de St Pauls se veían muchos mas chiringuitos, tiendas de flotadores y estas cosas, actividades acuáticas, hoteles de primera linea...un ambiente diferente. Llegamos hasta la punta de Qawra, por una zona residencial y de descampados feucha, y llegamos a lo que tenia pinta de ser una pelotazo-proyecto faraónico, que resultó ser el futuro aquarium de la Bugibba. La zona en un principio no invita a ir hasta allí, pero cuando acaben de urbanizarlo todo suponemos que tendrá otra pinta.

De vuelta, siguiendo la linea de costa que bordea Qawra, el paisaje es de muchos hoteles con piscina, zona de turismo 100%. Ya cansados, decidimos buscar una parada de autobús, la linea 12 que nos llevaría directamente hasta Sliema. Aquí tuvimos nuestros primer incidente con el transporte publico, según los horarios nuestra linea tenia una frecuencia de 15 minutos, pues estuvimos hora y media y de otras lineas pasaba alguno pero de la nuestra ninguno. Finalmente decidimos meternos en un bus cualquiera y bajarnos en alguna parada donde además del 12 tuviéramos la alternativa del 222. Así lo hicimos y la marquesina donde nos bajamos como en otra que se veía desde ese cruce se veía que había mucha gente esperando a los autobuses, lo que ya indicaba que algo raro pasaba con el servicio. Finalmente llegó un 12 y todo el mundo para dentro, iba abarrotado. Había tal sensación de agobio que incluso una chica se mareó. En un punto de la ruta, en la zona de Paceville mas o menos, el autobús se paró, había caravana, tras estar un cuarto de hora allí parados, nos hicieron bajar a todos, había un accidente y la carretera estaba cortada. La caravana que había allí montada era impresionante, había una cantidad de buses allí metidos y todos vacíos que entonces entendimos lo que había pasado. La cosa era que nos habían dejado a todo el autobús allí en medio, sin ninguna alternativa. Total, que lo que tuvimos que hacer, nosotros y todos fue seguir el camino andando, la gente se paraba en las siguientes marquesinas, pero lógicamente hasta que no se liberaran la zona del accidente no pasarían los autobuses, por lo que nosotros seguimos caminando, atravesar Paceville, St. Julains, el letrero de LOVE...y bueno lo único bueno que sacamos de este paseo extra fue que pudimos ver un autobús de los antiguos que había circulando en una especie de fiesta del claxon. Cuando ya estábamos mas o menos cerquita del hotel vimos que volvían a circular autobuses por lo que esperamos al siguiente aunque fueran para hacer las tres paradas que nos quedaban.

Después de la ducha, cenar en alguna terraza, y relax, que esta ultima caminata nos había dejado molidos.