Hoy nos vamos a uno de mis lagos favoritos. Se trata del Königsee, en la region de Berchtesgaden, en Baviera, Alemania. En realidad este lago, está justo detrás de todo el macizo del Hochkönig, a pocos kilómetros en línea recta de casa (si pudiéramos atravesar las montañas). Pero para poder llegar en coche tenemos que dar una gran vuelta de unos 60 Km.
Se trata del lago más profundo de Alemania (con una profundidad máxima de 190 metros) y el de aguas más limpias, y su forma alargada entre montañas hace que se le compare a menudo con un fiordo.
Tiene un encanto especial, con aguas totalmente transparentes y esmeraldas.
El lago no se puede ver desde los embarcaderos, desde los que solo se ve una muy pequeña parte.

Para verlo puedes hacer una de las muchas rutas a pie que hay por la zona, subir en la cabina Jenner, alquilar una barquita o coger un barco.
Algunas de las rutas a pie.

Estos barcos, desde que comenzaron a utilizarse a comienzos de siglo pasado, son barcos eléctricos para evitar la contaminación del agua y la contaminación acústica.


Nosotros hemos ido varias veces en verano y en invierno. En verano hemos optado por coger uno de los barcos y recorrer todo el lago hasta el final. Desde allí siempre hemos hecho una pequeña marchita que lleva hasta otro lago, el Obersee, mucho más pequeño, donde siempre nos damos un bañito. Este barco hace una parada en la iglesia de San Bartolomé y a petición del viajero hace otra parada en la orilla de enfrente para completar algunas de las marchas que se hacen por la zona.
Esta vez, como ya conocemos el recorrido en barco, optamos por hacer un recorrido a pie, muy facilito y popular, desde el que se tienen unas magníficas vistas del lago. Se trata del camino Malerwinkl, que es un camino circular que se puede coger desde el lateral izquierdo del lago. Está muy bien señalizado. es el número 9 en el mapita que he puesto arriba... junto al lago y el parking. Si se hace completo es, como digo, un camino circular, de 3,5 Km, con un desnivel de 200 metros y una duración de una hora.
Si no se quiere hacer entero, lo mejor es empezar el camino a orillas del lago y no desde la estación de abajo del Jenner, ya que con la primera opción, en 15- 20 minutos aproximadamente, estás en el mirador.


Después de estar un buen rato sentados embobados contemplando las vistas, continuamos el camino hacia las orillas del lago. Llegamos a sus orillas y no puedo resistirme a darme un baño... Impresionante.

Me encanta bañarme en lagos y ríos y, sin dudarlo, este baño en el Königsee, junto con el baño en el Alpsee, bajo el castillo del Rey Loco (que solemos bañarnos cada vez que vamos) son los mejores del ranking de baños.
Un señor que andaba por allí, se anima y también se mete al agua. Conversamos sobre lo bien que sienta el bañito y nos deseamos unas felices vacaciones.
Después del baño, volvemos cerca del coche porque vamos a comer de picnic, unos quesitos y un poco de embutido. Compramos unos heladitos de postre en uno de los muchísimos puestos que hay por allí y cogemos el coche en dirección Rossfeldstrasse.
La Rossfeldstrasse es la carretera panorámica más alta de Alemania y desde ella se pueden divisar el Hohen Göll, el Kehlstein (Nido del Águila), el Tennengebirge y el Dachsteingebirge, la montaña Untersberg, el Watzman y el HochKalter, así como la región de Berchtesgaden y Salzburgo.
Esta carretera y sus paisajes han salido en numerosas películas, desde la conocida Sonrisas y Lágrimas o Indiana Jones y la última cruzada hasta otras menos conocidas de producción alemana o austriaca.




En algunos puntos, en la carretera y en los numerosos caminos para senderismo encuentras el límite entre Alemania y Austria.
Un pie en Alemania y otro en Austria.

Después de recorrer toda la carretera, nos vamos ya acercando a nuestro pueblo, y decidimos parar de nuevo en las cercanías de Golling para visitar esta vez el Salzachöfen.
Se trata de una especie de garganta de 80 metros de profundidad entre las dos cadenas montañosas del Hagen y el Tennen, con grandes acantilados en cuyo fondo fluye el agua y en los que se ve la impresionante erosión.
Al final del recorrido está lo que se llama "La Catedral", que es eso, una formación de piedra que se puede asemejar a una catedral, con una gran cúpula.



Precio 2,50. Gratis con la tarjeta

La verdad es que impresiona, pero nos agota. Es un recorrido un poco largo, con muchísimas escaleras y después de llevar todo el día por ahí, terminamos agotados y empapados de sudor... menos mal que a la entrada hay un bar-restaurante muy bien situado que nos viene fenomenal para tomarnos una Stiegl bien fresquita...
Nos vamos para casa porque ya es tarde, y algunos de nosotros, salimos a dar un paseo por las praderas de alrededor.


A cenar y a la camita.
Continúa en la siguiente etapa...