Hoy, como está muy despejadito, decidimos de nuevo subir a las alturas.
Nos dirigimos con el coche al pueblo de Sankt Johann Alpendorf, para subir en el Gondelbahn Alpendorf hasta la Geisterberg (la montaña de los fantasmas).
Al llegar arriba, hay muchas marchitas para hacer. Una de ellas te lleva hasta un trenecito que te sube a lo alto de la montaña de los fantasmas. Allí arriba hay numerosas atracciones para los peques.

Nosotros no subimos en el tren y nos damos unos paseos por los alrededores de la estación de arriba de la cabina.





Nos encanta el paseo y las vistas desde arriba.
En invierno es un destino impresionante para esquiar porque hay una extensión bastante grande.
En total, el dominio, que es Skiamadé, son 860 Km de pistas. El forfait para toda la temporada de esquí cuesta alrededor de 500 euros.
Si lo prefieres, puedes comprar el forfait de la región entera de Salzburgo, (con el que puedes esquiar por todos los dominios de toda la región de Salzburgo y alguna del Tirol) que son ¡¡¡2550 Km de pistas!!! El precio para la temporada, alrededor de 600 euros.... Simplemente impresionante.
Precio de la cabina: 17,50. Para nosotros, gratis
Nuestro siguiente destino es Wagrain donde precisamente están construyendo un enorme teleférico para mejorar la unión entre dos dominios esquiables.
Vamos a subir en el Flying Mozart, una cabina que asciende hasta una zona impresionante para mayores pero más impresionante para los más pequeños.
Como en la anterior ascensión, en lo alto de la montaña hay un montón de atracciones muy chulas para niños.
Hay un lago para cruzar con un puente colgante o por medio de balsas fotantes, una cama elástica gigante, animalitos, columpios etc...





Pero también es una zona preciosa para los que ya somos mayorcitos para eso.




Precio de la cabina 17, con la tarjeta, gratis.
Bajamos y decidimos ir al museo de las granjas de Wagrain. Llegamos y nos parece un rollo, porque se trata de un gran restaurante con dos casitas que se pueden visitar. Es como un cebo para que la gente se acerque al restaurante porque está bastante retirado y nadie iría si no estuviera allí el museo. La verdad no merece mucho la pena, y después de visitar el Salzburerland Freillichtmuseum, pues menos.


Decidimos irnos hacia el pueblo de Saalfelden donde hay una tienda Sportfundgrube, que es una tienda especialista en material de esquí y otros deportes a precios impresionantemente baratos.
Lamentablemente, la sucursal de Saalfelden la están cerrando y hay muy pocas cositas. Aún así alguno compra alguna cosilla.
Después aprovechamos para comer en un Imbiss. Un Imbiss es un puestecito de comida rapida y sencilla, pero normalmente bastante buena. Comemos alguna cosilla que nos gusta bastante y seguimos nuestro camino por el valle de Saalach.
Vamos a visitar el Schauhöhle Lamprechshöhle, que es como su nombre indica, un agujero. En realidad es una cueva impresionante de la cual sólo se puede visitar un recorrido de 700 metros.


La primera parte es una zona muy llana por donde discurre un pequeño río.

Poco a poco se va ascendiendo por unas empinadas escaleras hasta el final del recorrido para el público, desde donde, mirando hacia abajo hay unas impresionantes vistas de la cueva.





La longitud explorada de la cueva es de ¡¡50 Km!! y desde la entrada hasta la salida hay un desnivel de ¡¡1632 metros!! La cueva está en continuo cambio porque cuando llueve abundantemente el agua se cuela, la cueva se inunda y se va erosionando poco a poco. De hecho en algunas zonas, el recorrido se bifurca (por un lado el camino normal, y por otro el camino para cuando el otro está inundado). La cueva se visita libremente aunque también hay visitas guiadas. Nos cruzamos con 3 personas en todo el recorrido. Estamos totalmente solos durante todo el camino y da un poco de miedito. En algunos puntos hay una luz y un cartel donde pone, que en caso de que la luz se ilumine hay que salir corriendo....
Nos ha encantado, la verdad.
Precio de la cueva 4,50. Con la tarjeta, gratis.
Cuando salimos, nos dirigimos al pueblo de Lofer y nos damos una vueltita. Está muy tranquilo y nos parece un pueblo bastante bonito.


De vuelta a casa, paramos en varias ocasiones y hacemos unas fotos de los paisajes que rodean Maria Alm y Dienten.





Nos vamos a casita.
Continúa en la siguiente etapa...