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UN PEQUEÑO BOCADO DE AUSTRIA EN 12 DÍAS -Diarios de Viajes de Austria- Salodari
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Diario: UN PEQUEÑO BOCADO DE AUSTRIA EN 12 DÍAS  -  Localización:  Austria  Austria
Descripción: Nuestra aventura austriaca en 12 días: Viena, Salzburgo, Valle de Stubai, Parque Nacional de HÖHE TAUERN y Salzkammergut.
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Etapas 1 a 3,  total 7
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Etapa: PLANIFICACIÓN  -  Localización:  Austria Austria
Descripción: Así distribuimos los días de nuestro primer viaje a Austria.
Fecha creación: 08/01/2011 10:32  
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Hubiera querido titular este diario “Austria a bocados”, pero nuestros 12 días en agosto solo dieron para uno pequeño. Atreverse a definir un país en tan poco tiempo es arriesgado, pero nos llevamos una riqueza cultural increíble, unos paisajes de ensueño, una gente amabilísima, unas raciones de comida y de cerveza gigantescas… Y, sobre todo, se nos atravesó en el corazón, especialmente la zona de los Alpes.




Teniendo la ida y vuelta desde Viena (Iberia), distribuimos así los 12 días, que hubiéramos querido que fueran mil:

-Viena: 2 días y medio
-Salzburgo: 3 días
-Valle de Stubai: 1 día (recorrido por el valle y subida al Top of Tyrol)
-Parque Nacional de Hohe Tauern: 1 día (Krimmler waserfall)
-Salzkammergut: 1 día (Hallstatt, Lago Gosau y St. Gilgen)
-Viena: 2 días y medio

Para preparar el viaje, además del foro, recibimos información (mapas, alojamiento, lugares de interés) de las oficinas de turismo:
www.vienna.info
www.austria.info/es
www.salzburg.info/es/
www.stubai.at
www.hohetauern.at
www.salzkammergut.at

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Etapa: VIENA ES MÁS QUE SISSÍ Y TARTA SACHER  -  Localización:  Austria Austria
Descripción: Los tres días que pasamos en esta excepcional ciudad nos demostraron que no hay que limitarse a los tópicos más turísticos, porque perdemos conocer la Viena auténtica.
Fecha creación: 08/01/2011 10:37  
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DÍA 1. LLEGADA

Viena nos llamó mucho la atención y encontramos en ella algo más que Sissí y tarta Sacher. Es una ciudad preciosa, sin los agobios de otras grandes capitales (excepto los palacios relacionados con Sissí), muy cómoda de visitar, pues casi todo lo más importante se encuentra dentro del Ring (excepto los palacios de Belvedere y de Schönbrunn, y el Prater) y de un lugar de interés se pasa a otro casi sin darse cuenta. Estos tres primeros días (realmente una tarde y dos días completos) en la ciudad imperial los dedicamos a la zona del Ring y a Belvedere.






TRASLADO DEL AEROPUERTO AL CENTRO. De las distintas posibilidades (CAT, bus, tren), escogimos para llegar al centro de Viena el tren S7. Saliendo de la terminal del aeropuerto, a mano derecha se encuentra la estación de tren. Está todo muy bien señalizado. Compramos los billetes en la máquina, seleccionando la opción aeropuerto- centro. Son dos zonas las que hay que cubrir y escogimos el “einzelfahrt 2 zonen” (3.60€), que es como si fueran dos billetes sencillos de 1.80€ cada uno. Si alguien tiene pensado ese día usar la tarjeta de 24 o 72 horas o la “8 tage-klimakarte”, solo deberá comprar un billete sencillo adicional (una zona se cubre con la tarjeta de 24-72 o la “klimakarte” y la otra con uno sencillo). Parece un poco lioso, pero en el hilo de transportes de Viena está muy bien explicado.
Hay que validar el billete en las máquinas que están en el andén antes de subir al tren; aunque parezca increíble, ni aquí ni en las estaciones de metro hay tornos.

En unos 25 minutos llegamos a la estación Landstrabe Wien Mitte y allí cogimos el metro U3 hasta Volkstheater. Al salir a la calle ya supimos que la ciudad nos iba a gustar.



En el bus 48A llegamos a nuestro apartamento.


ALOJAMIENTO. Reservamos apartamento a través de Homelidays (ref. 162282) en la calle Neustifgasse, 225€ los tres días. Estaba muy bien, limpio, completo, espacioso y, lo más importante, céntrico, a menos de 5 minutos de Mariahilferstrasse, Volkstheater, Museum´s Quartier, … y de aquí al Hofburg un paseo. Además, teníamos un Spar en Neubaugasse 25 y un Merkur y Billa en Mariahilferstrasse 35 y 38.

TRANSPORTE. Para los seis días que pasamos en la ciudad, nos hicimos con la “8-tage-klimakarte” (28.80€). Es una tira con 8 casillas. Cada casilla es válida para un día de uso. Puede ser usada por varias personas y no es necesario que los días sean consecutivos. Se valida una casilla por persona y día. Por lo tanto, teníamos resueltos 4 días en metro, bus y tranvía. Hay que tener en cuenta que no es una tarjeta de 24 horas (creo recordar que sirve hasta la 1 de la madrugada del día en que empieza a usarse). Aunque parece cara, sale a 3.60 por persona y día, con lo que desde que se hagan más de 2 viajes al día ya es rentable.

VIENA A NUESTROS PIES. Empezamos nuestra primera visita por la parte más alejada del recorrido previsto para esta tarde: la iglesia Votiva y el parque Sigmund Freud.






De camino hacia el Ayuntamiento y pasando por la Universidad, en Rathausplatz 4 encontramos el Café Einstein, recomendado en el foro. Aprovechamos para tomar una cerveza y seguimos hasta dar de frente con el Ayuntamiento o Rathaus.










Paseamos por Rathauspark y volvimos al ayuntamiento de nuevo.





Se estaba celebrando un festival internacional de danza y estaba todo lleno de puestos de comida y bebida… muy buen ambiente.



Cruzando la calle, Burgtheater, recibiendo el inicio de la puesta de sol




...y Volksgarten, donde se encuentra la estatua de Sissí, unas cuidadas rosaledas y el Templo de Teseo, construido para albergar el grupo escultórico Teseo y el Minotauro, de Canova, que veríamos al día siguiente en el Museo de Historia del Arte.





Cruzando de nuevo hacia la zona de Rathaus, encontramos hacia la izquierda el Parlamento y la Fuente de Atenea, uno de mis lugares preferidos de Viena.










Y caminando un poquito más, llegamos a Maria Theresienplatz, delante de Museum´s Quartier...







...jardines muy cuidados, con fuentes...
...y flanqueados por dos edificios gemelos: el Museo de Historia del Arte (Kunsthistorisches Museum) y el Museo de Historia Natural. (Naturehistorisches Museum).





Acabamos el día pecando de gula para la eternidad en el Centimeter II de Stiftgasse 4. Comimos los famosos wiener schnitzel, que se salían del plato, y una Fitness salat, ensalada de pavo, buenísima, por 21€ con bebidas enormes incluidas. Esta es una ración de costillas para ¡¡uno o dos!!





A partir de este día nunca supimos lo que fue tener hambre en Austria y nos marchamos del país sin probar la famosa tarta Sacher, porque nunca tuvimos un huequito en el estómago para ella.




DÍA 2. EN EL CORAZÓN DE VIENA

Empezamos el día visitando la Catedral de S. Esteban (Stephansdom). Compramos la entrada completa, que incluye la visita de la catedral, las catacumbas, el museo de la sacristía, la subida a la torre norte, la subida a la torre sur y la audioguía, por 14.50€ (unas dos horas, aproximadamente).





La catedral se puede ver también sin pagar, por el lateral y sin llegar al altar, por la zona acordonada, y a las distintas partes se puede acceder de forma independiente (catacumbas: 4.50; torre norte: 4.50; torre sur: 4.50; catedral y museo-sacristía con audioguía: 7.50 y sin ella, 5.50). A la izquierda de la entrada está la subida a la torre norte y la entrada a las catacumbas; la sacristía está a mano derecha y a la torre sur se accede desde el exterior.




Visto el interior de la catedral, subimos a la torre norte, donde está la campana “Pommerin”, en ascensor (de 8 en 8 personas), con buenas vistas sobre las tejas de colores tan características de San Esteban, la ciudad, el Prater y la Danau City.






Para visitar las catacumbas se forma grupo cada 30 minutos o cada hora. Están situadas bajo la catedral y bajo Stephansplatz y guardan, entre otros restos, las vísceras de algunos Habsburgo, excepto los corazones. También se depositaban allí los cuerpos de los muertos por la peste, cuyos huesos reposan por allí. Son unos 25 minutos de visita por pasillos a veces oscuros y un poco tétricos… menos mal que el guía era simpático y gastaba bromas.

Una vez en el exterior, subimos a la torre sur (137 metros) a lo largo de sus 343 escalones. Es un poco decepcionante, pues en la subida hay pequeñas ventanas enrejadas que no ofrecen buenas vistas; sin embargo, arriba, pueden hacerse fotos a través de las ventanas de la tienda de recuerdos.




Si no hay mucho tiempo, recomendaría visitar la catedral por el lateral y subir a la torre norte. Es especialmente llamativo el contraste entre el moderno edificio de la Haas Haus y la catedral, que se refleja en su fachada de vidrio.





Por Roternturmstraβe, en la esquina con Lugeck, a la izquierda y dejando atrás el Café Melange, encontramos la calle Hoher Markt, donde está el Museo Romano de Viena y el famoso reloj Anker. A las 12 desfilan personajes importantes en la vida de la ciudad. El paso del tiempo lo marcan arriba las figuras que representan la vida y la muerte.






Después de tomar un café en el Starbucks de Rotenturmstraβe 22, dimos un paseo por el Barrio judío (zona a la izquierda de esta calle, hacia Judenplatz) hasta llegar a la iglesia más antigua de Viena, St. Ruprecht.



Bajamos hasta Franz Josefa Kai y cruzamos hasta el Danubio, que no tiene el atractivo de otros ríos como el Sena o el Támesis, ya que hay pocos monumentos en su orilla.





De vuelta hacia St. Stephan, paramos en la heladería Zanoni&Zanoni (esquina de Rotenturmstrasse con Lugeck), que habíamos visto a reventar de gente cuando bajamos hacia el Ankerur.

A continuación, paseamos por el barrio romántico-medieval (Backerstrasse, Postgrasse, Fleischmarkt, Schonlaterngasse) y descubrimos algunas iglesias, de las tantas que hay en la ciudad: de los jesuitas, de los dominicos, griega-ucraniana Sta. Bárbara y la griega-oriental Metrópolis.









Volviendo a Stephansplatz, por Schulerstraβe llegamos a Domgasse, donde está la casa de Mozart en Viena. Enfrente arranca Blutgasse, calle con patios interiores ajardinados y las casas más antiguas de la ciudad. Aprovechamos que había una visita guiada de grupo por aquí e hicimos el recorrido con ellos.



Comimos en Fujiyama Japanisches (Schulerstraβe 13) por 7.50 cada menú: sopa, ensalada de col y brotes de soja, 3 mini-rollitos de primavera, arroz, 3 piezas de sushi, 2 makis, 1 futomaki, pollo o salmón en salsa y postre. También había buffet, pero ya era demasiado tarde. Caminamos hasta las calles comerciales Singerstrasse y Graben. En el centro de esta se encuentra la Pestsäule, columna de la peste levantada por el emperador Leopoldo tras la epidemia del S.XVII.








Detrás está la Iglesia de S. Pedro.








Por la tarde volvimos a la Plaza de Mª Teresa y visitamos el Museo de Historia del arte (12€ por persona) que se construyó específicamente como museo en la época de ampliación del Ring; la visita vale mucho la pena, no solo por las obras que guarda, sino por el edificio en sí mismo, pues tiene una decoración interior digna de verse. Cada parte está decorada de acuerdo con el periodo artístico que presenta (egipcio-oriental, grecorromana…).







Vimos obras de Bruegel, Vermeer, Rafael, Durero, Rubens, Rembrandt, Tiziano, Tintoretto, Velázquez, Arcimboldo…

La escalera principal es monumental, con el grupo de Teseo de Canova (subiendo desde la entrada)...





... y en el piso superior, decorada con las pinturas de los hermanos Klimt, Matsch y Makart.





La sala de la cúpula, donde está la cafetería es también impresionante.






DÍA 3. DE BELVEDERE A NASCHMARKT





Tomamos un café bien temprano en X-Celsior y paseamos por los alrededores del Hotel Sacher mientras esperábamos a que abriera la Staatsoper.





Hicimos la visita guiada (de 10 a 16, cada hora; 6.50€) por el edificio, que está lujosamente decorado.





La entrada también incluye la visita al Museo de la Ópera, que está en otro edificio cercano. No nos llamó mucho la atención, pero a cambio descubrimos esta magnífica fuente en la subida a la Albertina, mientras el día se oscureció y empezó a lloviznar.





En el tranvía D llegamos hasta Belvedere. Los jardines que van del Alto Belvedere (Oberes Belvedere) al Bajo (Unteres Belvedere) son gratuitos.





Son muy bonitos, agradables para pasear, incluso bajo el poquito de lluvia que nos cayó.








Cada palacio de forma independiente cuesta 9.50; la entrada conjunta, 14. La audioguía sale 4€ (si son dos o más, 3). Es obligatorio dejar mochilas, paraguas… (0.50€ por pieza; si se usa el guardarropa de un palacio, al entrar en el otro no hay que volver a pagar, solo enseñar el tiquet).

Poder disfrutar de las obras de G. Klimt en el Alto Belvedere no tiene precio, junto a otras de Renoir, Monet, Manet… Y la pintura arquitectónica de la Sala Carlona.






Un agradable paseo nos llevó al Bajo Belvedere, que nos descubrió una sorpresa: la exposición itinerante de pintura británica victoriana del Museo de Ponce, de Puerto Rico “La bella durmiente”; allí nos reencontramos con “Flaming June”, de F. Leighton, que habíamos visto casualmente en el Prado el año pasado.



De vuelta, cogimos de nuevo el tranvía D hasta la Ópera y nos acercamos caminando hasta la Karlskirche, iglesia de S. Carlos Borromeo, en Karlsplatz. La entrada y subida a la cúpula (en ascensor; la última parte por unas escaleras algo estrechas) nos costó 6€ a cada uno.





Los frescos son impresionantes y poder verlos tan cerca es una gozada, pero nos pareció un poco aberrante la imagen de la escalera metálica para llegar hasta ellos. El museo borromeo no nos pareció que tuviera demasiado interés (incluido en la entrada).






Cruzando la calle llegamos a los pabellones de Otto Wagner, antiguas entradas de metro de la estación Karlsplatz; hoy uno es un pequeño café y el otro, un centro de documentación del Wien Museum, que está en la misma zona (un poco antes de llegar a la iglesia de s. Carlos) sobre el arquitecto, que formó parte junto a otros, como G. Klimt, del movimiento de la Secesión de Viena. Esa fue nuestra siguiente parada, tras un breve paseo: la Secesión ... o "repollo", como es conocido popularmente. En la puerta de entrada se lee "A cada tiempo su arte, y al arte, su libertad".





Un poco más adelante se encuentra el Naschmarkt, un mercado que nos gustó mucho, con puestos de comida, frutas de todo tipo, frutos secos, especias… y restaurantes muy variados. Casi al final del mismo, en la acera de enfrente, en Wienze Linke 38-40 están las casas wagnerianas.





En metro volvimos al apartamento, a hacer la maleta para marcharnos al día siguiente a Salzburgo.
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Etapa: SALZBURGO, UNA CIUDAD DE CUENTO  -  Localización:  Austria Austria
Descripción: Fantástica visita en tres días a esta ciudad, que enamora.
Fecha creación: 08/01/2011 19:36  
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DÍA 4. ¡A SALZBURGO!

TRASLADO DE VIENA A SALZBURGO.
Bien tempranito dejamos el apartamento y cogimos desde Wien Westbahnhof el tren a Salzburgo, que tarda unas 3 horas y media en llegar, unos 300 kms, con parada en St. Polten, Linz y Attnang-Puchheim. El billete es bastante caro (40.20€ por persona, solo ida), aunque sorprendentemente más barato del precio que habíamos mirado en la web (47.50).



Al llegar a la estación, en Sudtirolerplatz, en la oficina de información turística (no en la de información de trenes), que está en uno de los laterales, compramos dos Salzburg card para tres días (38€ cada uno); permite entrar una vez a cada una de las atracciones de la ciudad, el transporte en la zona S y descuentos. Ya se ha dicho hasta la saciedad, pero lo repito: ¡vale muchísimo la pena! Yo creo que esta gente perdió dinero con nosotros.

Salzburgo es de cuento. Nada más llegar se nota una sensación especial, las casitas en color pastel, calles peatonales, la Fortaleza Hohensalzburg observando todo desde arriba, muchísima vegetación en el horizonte, el río Salzach dividiendo en dos la ciudad, los jardines de Mirabell y Kapuzinerberg a la derecha, el centro histórico y el Monchsberg a la izquierda…




En el bus 2 llegamos a nuestro hotel en menos de 5 minutos (en la estación de tren, en la parte exterior, donde se cogen los buses, había personal de la empresa de transportes orientando a la gente, dando mapas, vendiendo tiques, muy bien organizado). Una voz va indicando la próxima parada (en algunos casos) y como llevábamos impresa la ruta, fue muy fácil.


ALOJAMIENTO. A 5-10’ a pie del centro, el Hotel Mercure Salzburg City (4*) está por encima de los Jardines de Mirabell, en Bayerhamerstraβe 14 A. Nos gustó muchísimo, limpísimo, muy bien decorado para nuestro gusto, muy tranquilo y bien de precio, para lo que habíamos encontrado: 219€ tres noches, previo pago y sin posibilidad de cambio ni devolución. Nuestra parada de bus de referencia estaba en la calle de atrás, Paracelsustraβe, y la línea, la número 21.




SALZBURGO A NUESTROS PIES. Una vez dejamos las maletas en la habitación, en el bus 21 llegamos a Hanusch Plazt, en pleno centro, entre los puentes Staatsbrücke y el Makartsteg, donde se cogen los barcos para pasear por el río. Ya era mediodía y comimos en el Sternbräu de Griesgasse 23, en el patio exterior, muy bien acondicionado como restaurante. El pecado de la gula se hizo otra vez presente y salimos de allí casi rodando (y mugiendo), después del homenaje que nos dimos por 49€ (dos entrantes, dos platos, dos cervezas Kaiser y dos cafés).

Cruzamos el puente y paseamos por los jardines de Mirabell, preciosos, floridos con sus jardines geométricos y sus fuentes.




La fortaleza al fondo dominando la ciudad.




De nuevo en la otra parte de la ciudad, pasando por la Rathausplatz y atravesando Sigmund-Haffner-Gasse llegamos a Festungsgasse, junto al Cementerio de S. Pedro, para coger el funicular para subir a la Fortaleza de Hohensalzburg (también se puede llegar andando, por unas pendientes bastante pronunciadas).






La visita vale mucho la pena: maquetas con diferentes etapas de construcción de la fortaleza, instrumentos de tortura, muebles medievales, armas, uniformes militares…






Lo que más llamó nuestra atención fue el teatro de marionetas.





Pero lo mejor de todo, las vistas sobre la ciudad: la catedral y Kapitelplatz de frente, a la izquierda la Abadía y cementerio de S. Pedro...




...y el verde y la niebla baja en las montañas del fondo. Por cierto, se veía un parque acuático con unos toboganes enormes que tenían muy buena pinta.




Al bajar, sin saber todavía que era el Cementerio de S. Pedro, entramos y nos quedamos enamorados, tanto que al día siguiente repetimos, pero con más luz.




DÍA 5. ADENTRÁNDONOS EN LA CIUDAD.
Hoy seguimos descubriendo que la ciudad tiene rincones encantadores en cualquier esquina.




Empezamos en Residenzplatz, con la hermosa fuente de caballos; desde aquí se encuentra enfrente el Museo de Salzburgo, con la Torre del Carillón...



...y a la izquierda la Iglesia de S. Miguel, muy antigua, al lado de la pastelería Demel. Si seguimos de frente llegamos a la Mozartplatz.




Entramos en el Museo de Salzburgo, dedicado a personas ilustres de la ciudad y a su desarrollo; la visita fue bastante rápida (si no hay tiempo, para nuestro gusto, prescindible).

A continuación, la Residencia de los arzobispos (Residenz), que tiene dos estancias: las habitaciones estatales, que derrochan lujo y ostentación, y la galería, donde se exponen obras de arte. Hay una visión muy bonita de Residenzplatz desde aquí, con los coches de caballo (el olor es otro cantar).

Al acabar, tomamos un café de máquina en la terraza del edificio, desde donde pudimos “acercarnos” literalmente a la Catedral.



Después de pasar un ratito dentro de la Catedral, saliendo a mano izquierda entramos en el Museo de la Catedral, con las típicas tallas de madera, cálices… Lo mejor es que puede verse el interior desde arriba; yendo hacia la tienda se pasa por el órgano y hay una buena perspectiva de toda la planta.




Nos llamó mucho la atención la momia de un gato, emparedado vivo, y encontrada en la iglesia de S. Miguel y, sobre todo, la sala de arte y maravillas, a la que vale la pena dedicarle un rato, pues está llena de curiosidades de los S. XVI-XVII, como una bola del mundo antiguo, animales disecados…

Nuestra siguiente parada fue Kapitelplatz, plaza que se encuentra a continuación de la Catedral y justo debajo de la Fortaleza Hohensalzburg. Como curiosidades hay un ajedrez gigante, junto a la bola dorada, y una hermosa fuente de Neptuno, la fuente abrevadero.




Volviendo hacia la Catedral, hacia la Abadía y Cementerio de S. Pedro (en vez de hacia el funicular), encontramos una construcción de madera, un molino de agua y una talla del santo por encima de la que se pueden ver los raíles del funicular para subir a la Fortaleza.




El molino se usa para hornear unos brioches con pasas riquísimos que hay en un horno justo a la izquierda de la rueda. Y con el estómago contento por fin volvimos al Cementerio de S. Pedro, el más antiguo de la ciudad.




Es mi lugar preferido de Salzburgo; puede parecer algo escabroso, pero está tan bien cuidado, hay tanto colorido en las flores que te olvidas realmente de dónde estás.




Después de pasear y llegar hasta la Abadía de S. Pedro, entramos a las Catacumbas, a mano izquierda, que están excavadas en la roca del Mönchsberg.






Hay distintos “miradores” con unas vistas preciosas sobre la ciudad. No hay nada de tétrico en ellas. Una vez abajo, saliendo por el siguiente arco, llegamos a la Plaza de S. Pedro, donde se encuentra el famoso Mozart Dinner Concert (que ofrece comida más espectáculo musical) y la Iglesia de S. Pedro, con la tumba de Haydn.

Atravesando el siguiente arco encontramos el Feestpielhaus, auditorio excavado en la roca del Mönchsberg, en la plaza Toscaninihof. Subiendo las escaleras puede contemplarse también la ciudad desde las alturas.

En la Max Reinhard-platz se encuentra la Casa de los festivales para Mozart y enfrente de esta, el Museo Rupertinum, delante de la Iglesia Colegiata y al lado de la franciscana. Hay además una fuente, “El hombre salvaje”, que nos gustó mucho.




Siguiendo en dirección al ascensor que lleva a la terraza panorámica del Mönchsberg, la Fuente abrevadero de caballos (distinta a la de Kapitelplatz) se encuentra en Karajanplatz.




Antes de llegar al ascensor, hay un callejón que lleva al Museo del juguete. Para subir al Mönchsberg, al enseñar la Salzburgcard, nos dieron unos tiques con códigos de barras, que se pasan por los tornos y permiten acceder al ascensor que sube a la terraza en un momento. Allí, además del Museo de arte contemporáneo, hay un restaurante con una terraza estupenda; las vistas de la ciudad, espectaculares.



Desde este punto se puede llegar a la Fortaleza (según un cartel que había allí, 400 metros), a Leopoldskron (450 m), a la terraza mirador Humboldt (350 m) y al Monasterio de Mülln (1 km). Cogimos la opción más vaga y llegamos al mirador Humboldt en un momento. Empezaba a lloviznar. Casi todo el camino es en bajada y el mirador consiste en unos banquitos. Hay unas vistas excelentes de ambos lados de la ciudad: la parte de la Catedral y la Fortaleza, y la de la montaña de enfrente, Kapuzinerberg con la Iglesia y Monasterio de los Capuchinos.




Después de estar un ratito debajo de las hojas de los árboles para que no nos llegara la lluvia, viendo que el Monasterio de Mülln quedaba a 550 m y había una jarra de cerveza en el letrero junto a su nombre Amistad , se nos encendió la bombilla y decidimos ir hasta allí. ¡Menuda elección! Cuando llegamos nos dimos cuenta de que era la cervecería-restaurante “Augustiner Bräu”, a la que pensábamos ir por la noche (por cierto, las líneas 7 y 21 llegan hasta aquí, aunque paran en la parte de la carretera donde están los aparcamientos, en Landeskrankenhaus).




La entrada desde Augustinergasse lleva a unas escaleras muy silenciosas. Al final de las mismas empieza el bullicio. Hay una parte con puestos de comida (ensaladas –vacío, por cierto-, pollos asados, cerdo, panceta, pescado, papas fritas y asadas, salchichas gigantescas y de distintos tipos…) y otra en donde sirven las bebidas (se cogen las jarras de la estantería, se mojan en una fuente y se pide. Dan un tique y cuando se paga, el mismo que cobra sirve la bebida. ¡Cuidado con el suelo, está mojado!). Tanto se puede comer solo o beber solo o ambas cosas. Incluso había familias que llevaban la comida en una cesta y solo pedían la bebida. Hay varios comedores enormes y los camareros solo se ocupan de la bebida. Esa tarde almorzamos, merendamos y cenamos ya para la eternidad: dos salchichas enormes, con la piel quemadita, mmm… buenísimas, y dos trozos de bacon-panceta ahumado que creí que no iba a poder comer, pero que cayeron de lo lindo, con sus correspondientes papitas fritas, por si las calorías eran pocas… y varias jarras de cerveza de ½ litro. Es uno de los más gratos recuerdos que tenemos de la ciudad.

Después de tomar café cogimos el bus en Lindhofstraβe y paseamos por la calle peatonal y comercial Getreidegasse, con sus bonitas tiendas y escaparates.




Esa noche había concierto en la Catedral y la gente se dirigía hacia allí vestida con los trajes típicos, expuestos también en los escaparates.




A pesar de que seguía lloviznando, decidimos hacer el paseo por el Salzach, así que a las 8 tomamos el barco en el embarcadero de Makartsteg. Con la Salzburg card el viaje que corresponde es el tour I, de unos 50-60’ de duración (hay otros que llevan a Hellbrunn y de otros tipos), que permite ver, sobre todo, la parte sur de la ciudad y la zona residencial.

Al acabar, dimos un pequeño paseo bajo la lluvia para ver la ciudad iluminada y acercarnos a lo que se nos quedó atrás por el día, como la Iglesia Colegiata y la Iglesia Franciscana, la zona del antiguo Ayuntamiento… Volvimos a pasear por Residenzplatz, la Catedral, Kapitelplatz…


DÍA 6. EN LAS AFUERAS DE SALZBURGO: HELLBRUNN Y GRÖDIG

Hoy era nuestro último día en la ciudad, así que lo aprovechamos levantándonos bien tempranito. La lluvia acompañaba nuevamente.

En el bus 25, que se coge en Griesgasse, al lado del puesto de policía, llegamos a Hellbrunn, parada “Schloss Hellbrunn”. Para llegar a la entrada, se desanda unos metros en dirección contraria a la del bus y a mano derecha se encuentra una calle que baja.




Para los juegos de agua hay que sacar un tique en la ventanilla. Se organizan grupos por orden de llegada; las visitas son guiadas cada 15’ (en una pantalla aparece el número de tour y la hora a la que te toca). El recorrido dura unos 45’ y el guía va explicando en inglés y alemán (al final descubrimos que hablaba español, pues era mexicano, pero ya era tarde).




El nuestro, particularmente, se lo pasó en grande, pues va explicando los distintos juegos y fuentes y cuando menos te lo esperas, te mojas enterito. Como llovía, todos teníamos chubasqueros o paraguas, pero el susto te lo llevas igual.




Es muy entretenido y los jardines, grutas, fuentes y esculturas dan un aire muy refinado al lugar que se mandó construir el príncipe-arzobispo Markus Sittikus para su entretenimiento y el de sus amigos. ¡No se fíen del guía!




Es muy famosa la fuente del fauno, que abre y cierra los ojos y saca la lengua. En el interior del palacio se explica su mecanismo de funcionamiento.

Acabado el recorrido se puede pasear por el resto de los jardines, que son enormes e impresionantes.



Se puede ir andando al zoo, al teatro de marionetas… Por último, entramos en el palacio. La audioguía es gratis y la visita dura unos 25’. No nos pareció demasiado interesante, exceptuando la reproducción de la fuente del fauno y la Sala octogonal, con sus pinturas arquitectónicas.




Después de un café, en la misma parada en que nos habíamos bajado, volvimos a coger la línea 25 en dirección Grödig-St. Leopold. Se tarda unos 20’. La parada “Untersbergbahn” está muy cerca de la estación del telecabina, que sale a en punto y a y media. Nos tomamos un chocolate calentito, porque la temperatura había bajado bastante y seguía lloviendo.




Desde el teleférico las vistas son magníficas, el paisaje verdísimo y la niebla cada vez inundándolo más todo.




Volvimos a Salzburgo tomando el bus en la misma parada en que nos bajamos anteriormente. Paseamos por Getreidegasse y comimos en el Nordsee, especie de buffete con sopas, ensaladas, verduras, pescado… Otra vez la gula: dos tazones de sopa de marisco, que nos sentaron estupendamente, pues veníamos helados de Grödig, gambas en salsa, pescado blanco al limón y salmón al grill…con bebidas por 40€. Con este ritmo ¿cómo íbamos a probar la tarta Sacher? En el comedor de arriba nos dimos este homenaje mientras afuera llovía y veíamos el movimiento de Hagenaverplatz, al lado del Rathaus.

Al acabar, cruzamos hasta Mirabell, dimos un pequeño paseo y subimos a Kapuzinerberg. Puede hacerse desde una escalera muy empinada en Steingasse o bien entrando por el nº 14 de Linzergasse, donde encontramos una cuesta y escalones (es cómodo, porque cada 3-4 escalones hay un llano). Además de las buenas vistas de la ciudad, hay un calvario, hornacinas con tallas de madera de santos, cristos…



Llegamos hasta el monasterio capuchino y subimos hasta el busto de Mozart. A partir de este punto, se puede seguir de frente o a la izquierda, por donde caminamos un rato divisando la ciudad al fondo, entre los árboles.



Siguiendo por Linzergasse, llegamos hasta la Iglesia de S. Sebastián y su cementerio, muy coqueto también. Allí están enterrados la familia Mozart, von Dietrich y el famoso Paracelssus.




Un último paseo nocturno por la bella Salzburgo y nos despedimos de ella. Mañana empezaba lo mejor.
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  Últimos comentarios al diario  UN PEQUEÑO BOCADO DE AUSTRIA EN 12 DÍAS
Total comentarios 62  Visualizar todos los comentarios

Salodari  Salodari  03/03/2017 09:50   
Halved, muchas gracias! Si te sirve de ayuda, ha valido la pena el trabajo!

Betulia  Betulia  21/04/2017 21:13   
Gracias por volver a su subir las fotos. Un diario magnífico, que invita a hacer la ruta. Estoy tomando un montón de ideas!! Te he dejado mis estrellitas. Sonriente

Salodari  Salodari  22/04/2017 08:27   
Muchas gracias, Betulia, por tu tiempo. ¡Disfruta de Austria!

Default https Avatar  matsuda  30/03/2018 08:38
Comentario sobre la etapa: DE NUEVO EN VIENA PARA LA DESPEDIDA
Muy chulo el diario y las fotos. En un par de meses estamos por ahi !!!

Salodari  Salodari  30/03/2018 09:58   
Gracias por tu visita, Matsuda! Qué suerte tienes, disfruta de Austria!

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Pais Tema: Viaje a Austria: Consejos
Foro Alemania, Austria, Suiza Foro Alemania, Austria, Suiza: Viajes por Europa Central: Alemania, Austria, Suiza... Consejos e información sobre Viena, Munich, Berlin, Alpes, Tirol.
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josep67cat
Josep67cat
New Traveller
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Ago 19, 2011
Mensajes: 4

Fecha: Sab Jul 06, 2019 11:40 am    Título: Re: Viaje a Austria: Consejos

Hola, Estoy planeado un viaje por Austria, mas o menos lo normal: Viena, Salzburg e Innsbruck, de una semana, de domingo a domingo. Mi primera duda és si vale la pena alquilar el cotxe en el aeropuerto de Viena y devolverlo en Munic, con el sobre coste que tiene, unos 500 € me parece, O mejor hacer el trayecto de Innsbruck a Viena, y te ahorras este coste, pero pierdes unas 5 h de viaje. La segunda duda és cuanto estamos en cada sitio: Podria ser 4 dias en Viena, 2 en Salzburg, i 2 en Innsbruck? Otra opción, és si devuelvo el coche en viena seria 3 dias en Viena, 2 en Salzburg...  Leer más ...
Salodari
Salodari
Dr. Livingstone
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Abr 03, 2009
Mensajes: 5610

Fecha: Sab Jul 06, 2019 11:52 am    Título: Re: Viaje a Austria: Consejos

@Josep67cat

Entiendo que entras por Viena y sales por Munich. Si solo haces ciudad yo no alquilaría coche. Para Viena no lo necesitas. 4 días. A Salzburgo en tren, 2 días. A Innsbruck en tren, 1 día. Y a Munich.

Saludos Amistad
josep67cat
Josep67cat
New Traveller
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Ago 19, 2011
Mensajes: 4

Fecha: Sab Jul 06, 2019 05:58 pm    Título: Re: Viaje a Austria: Consejos

Salodari Escribio:
@Josep67cat

Entiendo que entras por Viena y sales por Munich. Si solo haces ciudad yo no alquilaría coche. Para Viena no lo necesitas. 4 días. A Salzburgo en tren, 2 días. A Innsbruck en tren, 1 día. Y a Munich.

Saludos Amistad

Hola Salodari,

Si lo entiendes bien, entrar en Viena, y salir en Munich.

La intención era visitar alguna cosa por el Tirol, y algun que otro sitio, que no necesariamente esta en las capitales, asi que de momento no descarto el coche, pero me apunto tu propuesta, Y miro el transporte público.

Gracias

Josep
Salodari
Salodari
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Abr 03, 2009
Mensajes: 5610

Fecha: Sab Jul 06, 2019 06:47 pm    Título: Re: Viaje a Austria: Consejos

En ese caso, no lo alquiles desde Viena. Alquila y devuelve en Salzburgo y de ahí en tren a Munich. De todas formas son pocos días para una zona tan extensa. Ya nos cuentas!
hectorbilbao
Hectorbilbao
Super Expert
Super Expert
Jun 08, 2013
Mensajes: 393

Fecha: Lun Jul 22, 2019 09:16 am    Título: Re: Viaje a Austria: Consejos

Hola gente:

Quisiera saber que es mejor para conocer Wachau sin coche.
¿Tomar el barco desde Viena o ir hasta Melk?
Yo de ahi iría a Salzburgo.

Gracias de antemano.
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