“Recuerda entrar en la Galleria dell’Accademia…, avanzar con lentitud a través de la sombría falange de los toscos Prigioni de Miguel Ángel… y, al fin, levantar inexorablemente la mirada hacia la obra maestra de cinco metros de altura. La inmensidad y la definida musculatura del David maravillaban a muchos visitantes que lo veían por primera vez y, sin embargo, lo que Langdon encontró más fascinante fue la postura en la que se encontraba. Miguel Ángel había empleado la clásica tradición del contrapposto para crear la ilusión de que David estaba inclinado hacia la derecha y que la pierna izquierda casi no soportaba peso alguno cuando, en realidad, estaba sosteniendo toneladas de mármol.”
Pasaje de: Brown, Dan. “Inferno.”

Entramos en la Academia y sin buscarlo apareció.
es imposible que nadie quede indiferente ante su presencia.
Estaba absolutamente prohibido hacer fotos pero qué daño podía hacer con mi móvil y sin el flash?
En el camino al più bello pudimos observar de cerca los bocetos de escultura de Miguel Ángel, una forma de estudiar su técnica y estilo. Los Priglioni. Bastos bocetos que tienen su interés.
El David es alto, muy alto. Se le ven los músculos y las venas y parece estar en movimiento. Es majestuoso.
Impone.
Durante muchos años estuvo expuesto por deseo del autor en la plaza de la Signoria frente al Palacio Veccio justo donde en la actualidad hay una réplica. En los distintos museos podréis apreciar en los cuadros que representan escenas de la vida de Florencia que estaba justo allí.
La Academia es visita obligada, al igual que la Galería Ufficci y el Palacio Pitti. Pero si vais con tiempo y adquirís la Firenze Card podéis admirar obras impresionantes en pequeños museos como el que está junto al Duomo que custodia dos obras magníficas: las auténticas puertas del Paraíso ya restauradas y la segunda Pietá de Miguel Ángel:

La obra que el autor proyectó para su tumba y que tiene dos particularidades: es vertical y barbuda porque no es María quien sujeta a Cristo sino el propio autor. También sacada con mi móvil y sin flash.
Este pequeño museo conserva piezas de la fachada por lo que podéis admirar de cerca el esfuerzo y el preciosismo con que trabajaban el mármol de esos tres colores característicos, no sólo el mármol de la fachada sino también del suelo. Sta. María del Fiore es una catedral austera por dentro en la que destacan los símbolos Médicis y los frescos de la cúpula, sus dimensiones (la tercera mayor del mundo tras el Vaticano y St. Pablo) y ya por fuera su fachada. Me sorprendieron dos cosas: que permitan el tráfico a su alrededor y que la tengan tan sucia.(actualmente están realizando labores de conservación). No dejéis de admirarla de noche porque francamente con el contraste gana:

La catedral tiene tres edificios: Sta. María dei Fiori, el Baptisterio y el Campanille. Los tres tienen las fachadas cubiertas por los tres colores de mármol tan característicos. Otras iglesias de Florencia, al igual que las venecianas tan sólo tienen de mármol sus fachadas. Si tenéis tiempo os aconsejo la subida al campanille y la visita al baptisterio que tiene una hermosísima cúpula de mosaico y unos suelos dignos de admiración.

El cordero y las cinco bolas son una constante en todo Florencia y representan a los Médicis. En las esquinas de las calles se conservan los escudos y blasones Médicis por todas partes. Si i leéis que toda la ciudad es museo es cierto, por eso al viajero le conviene ir con tiempo mirando arriba, abajo y a los lados. Estos detalles del suelo del Duomo son auténticos "encajes de bolillos " de mármol.

El viajero que llega a Florencia tiene que pasear el detalle y disfrutando de lo que se supone que debería ser el estilo de vida Mediterráneo al menos en vacaciones: el dolce far niente. Ese es el motivo por el que un viaje en coche por la Toscana se convirtió en cinco días en una de las ciudades que más tiene que ofrecer al viajero.
Eso y evitar el Mal de Stendhal que si existe yo creo que debe ser algo parecido al stress porque no te da tiempo a verlo todo, jaja. Por eso para visitar Florencia os aconsejo que hagáis un plan que elija ciertos museos en función del tiempo del que disponéis porque lo que no pueda ser visto siempre puede ser convertido en motivos para regresar. En nuestro caso tenemos grandes motivos para regresar a la Toscana: Pisa, Sienna y San Gimignano.