A modo de conclusión decir que Bélgica nos ha gustado mucho, a mi personalmente, quizá porque no estaba bien informado, me ha sorprendido muy agradablemente Bruselas, supongo que también tendrá que ver que nos hizo un día estupendo y lo aprovechamos bien. Bruselas no es una ciudad monumental como otras, pero tiene cosas interesantes que ver, rincones preciosos y muchos y muy bonitos parques. En el lado opuesto, y probablemente también influenciado por el día lluvioso que nos hizo, está Brujas, no es que no me haya gustado, en absoluto, Brujas es precioso, lo que pasa es que las expectativas eran tan altas que, el no poder disfrutarlo, me ha dejado una sensación agridulce de la que espero poder desquitarme algún día si podemos volver y dar ese paseo pendiente al atardecer cuando se vacía de turistas, incluida esa cena romántica prevista y no realizada. Brujas fue motivo fundamental de este viaje, y por eso me ha sabido mal que las cosas no salieran del todo como estaban previstas, pero en fin, eso también forma parte el viaje.
En el capítulo de cuentas pendientes, además de lo ya dicho, está el visitar el museo Magrit, el Museo Real y el Parque Laeken en Bruselas. De manera que no descarto que algún día "ajustemos cuentas"
Por si alguien lee este diario, decir que tal vez fuimos demasiado ambiciosos al abarcar demasiado para el tiempo que disponíamos y nos dimos una verdadera paliza en Bruselas que nos paso factura después. Tal vez un día más nos habría venido bien, pero claro, igual habríamos intentado ver más cosas y el resultado habría sido el mismo.
Recomendar el hotel NH Atlanta, por situación y por calidad del servicio y del establecimiento en general. Recomendar también el parking de larga estancia de la T-4 por el servicio prestado y precio.
Y aquí acabo por fin este diario, en Valdemorillo, a 29 de septiembre de 2014, más de un mes después de haber vuelto. Prometo que si escribo otro procuraré no dejar pasar tanto tiempo.
FIN