Esta pequeña ciudad no tiene casi nada que ver; sin embargo, hay algunas pistas que pueden hacer vuestra vida más sencilla.
Para desayunar o merendar, hay una cafetería bonita -lo sabréis cuando la veais- con wifi en la calle Prasopsook Rd, en la acera de la derecha viniendo de Phaholyothin Rd (una de sus avenidas principales); casi todo cierra pronto, pero podéis cenar en la plaza que hay siguiendo la avenida que acabo de comentar y dejando a vuestra derecha la intersección con Prasopsool Rd (es una calle peatonal con algunos puestos ambulantes). En esa plaza hay música en directo de noche y se cena al aire libre, buen precio y sentados en mesa, un sitio agradable. Además, si os apetece un postre, en la avenida principal que he dicho hay una heladería de la cadena Swansee, no es que sea particularmente barato, pero dado que los asiáticos tienen un extraño sentido del dulce y de los postres, agradeceréis una copa de helado de vainilla con brownie, ya lo veréis.
En cuanto a qué ver, si continuais subiendo por Phaholyothin Rd (aquí tenéis farmacias y 7eleven los que querais), os cruzaréis con una avenida aún más grande llamada Thanon Baanpa, cogerla a mano izquierda y caminar unos 500 metros, llegaréis a un reloj obra del arquitecto que hizo el templo blanco que se ha comentado en este foro. A las horas nocturnas en punto hay un espectáculo de luz y música, una curiosidad.

Y ya ciudad a parte, lo que hay para ver en Chiang Rai ya se ha comentado en este foro: templo blanco y negro (ambos curiosidades, de arte moderno y situado en sentidos opuestos, así que si negociais con un taxi o tuk tuk el tour, mejor que mejor). Luego está el famoso triángulo dorado, que no tiene otra cosa que ser frontera con tres países, tal como puedes ver en otras partes del mundo (por ejemplo en las cataratas de Iguazú), el museo del opio (que no llamaba en mí especial interés) y las tribus (ver comentario al respecto en mi anterior etapa): es decir, si vas sobrado de días pues claro, hazlo todo, pero si vas corto de tiempo no dejes de ir a otros sitios por ver el triángulo de oro o el museo del opio. De hecho, si me fuerzas, incluso Chiang Rai sería prescindible considerando esos paquetes que venden las agencias de Tailandia en los que obvian, por ejemplo, Sukhothai e incluyen el triángulo dorado.