Nuestro viaje empieza el 6 de octubre del 2013.
Yo ya había estado en Tailandia hacia 6 años y me había enamorado de este país. Así que, con mi pareja Loren decidimos volver y mostrarle a el porque de me había enamorado de este país.
Día 1. 6 de Octubre de 2013.
El día empieza pronto, hacia las 6 de la mañana. Con las maletas ya preparadas y todo el viaje organizado, nos levantamos pronto para ir hacia el aeropuerto. Nuestra compañía era la Finnair, haciendo escala en Helsinki.
El vuelo nos salió por unos 650 euros cada uno, creo que no está nada mal.
De Barcelona a Helsinki se nos hizo corto, debido a los nervios y a las ganas que teníamos de llegar. En cambio, el vuelo desde Helsinki a Bangkok se nos hizo mucho más lento (el trayecto duró unos 9 horas) y pesado!
Al llegar a Bangkok teníamos los nervios a flor de piel, y más Loren que yo!
Nada más salir del avión una ola de calor nos azotó la cara. La humedad y el calor hacían una mezcla realmente asfixiante!
Salimos hacia la terminal en busca de nuestras maletas, pasando antes por inmigración. En el avión rellenamos el visado con cuatro datos personales. Una vez allí te lo grapan en el pasaporte, te lo sellan y ya estas en territorio Tailandés.
El aeropuerto es gigante, pero muy bien señalizado.
Como no llevábamos nada de moneda tailandesa, fuimos a la primera casa de cambio que vimos y cambiamos 5€ (junto para coger el city line). Es un tren muy rápido que une el aeropuerto con el centro de la ciudad en apenas 20 minutos. El billete nos salió por unos 2 euros los dos (baratísimo).
Una vez en Bangkok, buscamos la casa de cambio Superrich, donde nos habíamos informado de que hacían el mejor cambio de euro a bath. Para ello, debíamos de llevar billetes grandes (100 y 500 €).
Despúes de andar durante más de 2 horas buscando la casa de cambio, y exhaustos del viaje y del sofocante calor la encontramos. Nos cambiaron todo el dinero y así no teníamos que estar pendiente de buscar más sitios para cambiar ni de sacar dinero en cajeros, eso sí, debíamos custodiar bien el dinero, ya que llevábamos unos 2000 euros.
Nada más salir de allí, un joven que trabajaba allí nos preguntó donde íbamos y le dijimos que íbamos a Victory Momument para desplazarnos hacia nuestro primer destino: Ayutthaya. Nos paró un taxi y nos dijo que por 300 baths nos llevaba. Nos pareció muy caro porque el sitio estaba relativamente cerca, además no quiso poner el meter así que le dijimos que no.
Decidimos coger un tuk tuk y así probar la experiencia. Yo ya sabia como iba a ser pero Loren no: tráfico, calor, contaminación y mucho peligro... Me reí bastante!!!!!
Al llegar a Victory Momunent, buscamos la zona donde están las furgonetas blancas que nos llevan a Ayutthaya. Estan en un lateral. Podréis ver varias furgonetas blancas y varios puentos callejeros de sillas con mesas y gente con los carteles de los destinos. Nos acercamos a ellos y preguntamos cual iba a nuestro destino. Nos dijeron que era la furgoneta numero 1. Compramos un poco de agua en un 7 eleven que hay al lado y después de pagar 60 baths cada uno nos metimos en ella cual sardinas enlatadas. El viaje fue rápido, no más de 1 hora, pero muy ajetreado. No había sitio para todos, íbamos muy apretados y hacia bastante calor, pero por 1,5€ que más podemos pedir...
Al llegar en el destino nos bajamos de la furgoneta... Ya estábamos en Ayutthaya!
Yo ya había estado en Tailandia hacia 6 años y me había enamorado de este país. Así que, con mi pareja Loren decidimos volver y mostrarle a el porque de me había enamorado de este país.
Día 1. 6 de Octubre de 2013.
El día empieza pronto, hacia las 6 de la mañana. Con las maletas ya preparadas y todo el viaje organizado, nos levantamos pronto para ir hacia el aeropuerto. Nuestra compañía era la Finnair, haciendo escala en Helsinki.
El vuelo nos salió por unos 650 euros cada uno, creo que no está nada mal.
De Barcelona a Helsinki se nos hizo corto, debido a los nervios y a las ganas que teníamos de llegar. En cambio, el vuelo desde Helsinki a Bangkok se nos hizo mucho más lento (el trayecto duró unos 9 horas) y pesado!
Al llegar a Bangkok teníamos los nervios a flor de piel, y más Loren que yo!
Nada más salir del avión una ola de calor nos azotó la cara. La humedad y el calor hacían una mezcla realmente asfixiante!
Salimos hacia la terminal en busca de nuestras maletas, pasando antes por inmigración. En el avión rellenamos el visado con cuatro datos personales. Una vez allí te lo grapan en el pasaporte, te lo sellan y ya estas en territorio Tailandés.
El aeropuerto es gigante, pero muy bien señalizado.
Como no llevábamos nada de moneda tailandesa, fuimos a la primera casa de cambio que vimos y cambiamos 5€ (junto para coger el city line). Es un tren muy rápido que une el aeropuerto con el centro de la ciudad en apenas 20 minutos. El billete nos salió por unos 2 euros los dos (baratísimo).
Una vez en Bangkok, buscamos la casa de cambio Superrich, donde nos habíamos informado de que hacían el mejor cambio de euro a bath. Para ello, debíamos de llevar billetes grandes (100 y 500 €).
Despúes de andar durante más de 2 horas buscando la casa de cambio, y exhaustos del viaje y del sofocante calor la encontramos. Nos cambiaron todo el dinero y así no teníamos que estar pendiente de buscar más sitios para cambiar ni de sacar dinero en cajeros, eso sí, debíamos custodiar bien el dinero, ya que llevábamos unos 2000 euros.
Nada más salir de allí, un joven que trabajaba allí nos preguntó donde íbamos y le dijimos que íbamos a Victory Momument para desplazarnos hacia nuestro primer destino: Ayutthaya. Nos paró un taxi y nos dijo que por 300 baths nos llevaba. Nos pareció muy caro porque el sitio estaba relativamente cerca, además no quiso poner el meter así que le dijimos que no.
Decidimos coger un tuk tuk y así probar la experiencia. Yo ya sabia como iba a ser pero Loren no: tráfico, calor, contaminación y mucho peligro... Me reí bastante!!!!!
Al llegar a Victory Momunent, buscamos la zona donde están las furgonetas blancas que nos llevan a Ayutthaya. Estan en un lateral. Podréis ver varias furgonetas blancas y varios puentos callejeros de sillas con mesas y gente con los carteles de los destinos. Nos acercamos a ellos y preguntamos cual iba a nuestro destino. Nos dijeron que era la furgoneta numero 1. Compramos un poco de agua en un 7 eleven que hay al lado y después de pagar 60 baths cada uno nos metimos en ella cual sardinas enlatadas. El viaje fue rápido, no más de 1 hora, pero muy ajetreado. No había sitio para todos, íbamos muy apretados y hacia bastante calor, pero por 1,5€ que más podemos pedir...
Al llegar en el destino nos bajamos de la furgoneta... Ya estábamos en Ayutthaya!