Día 4. 9 de octubre de 2013
Unos días antes, y gracias a este foro, habíamos contactado con un chico, Javi, que vivía en Phitsalunok, un pueblo cerca de Sukothai.
Habíamos hecho buenas migas y como iba a hacernos de guía y enseñarnos donde vivía decidimos llevarle un queso!
A las 7h00 de la mañana nos dirigimos hacia la estación de autobuses de Ayutthaya. Se encuentra a las afueras de la cuidad y tuvimos que ir con un tuk tuk que nos cobró 100 baths. A esas horas no teníamos ganas de regatear. Pero viendo la distancia a la que estaba no nos pareció caro. Llegamos a la "estación"... jajajaj estación!!! En un lado de la carretera general habían plantado un puesto con unos bancos, una maquina de refresco y una taquilla para vender los billetes...
Nos costó 250 baths, algo bastante barato si pensamos que el trayecto son 5 horas.
Y para no perder la costumbre... el autobús llegaba tarde... Así que salimos 30 minutos más tarde.
Pero nuestra sorpresa fue ver el "autobús" que nos iba a llevar... Aquí os dejo una foto para que lo comprovéis vosotros mismo.

Imaginaros como se presentaba el viaje!!! Pero nos lo tomamos como parte del viaje y nos reímos mucho viendo a la gente que subía y bajaba (somos un poco cotillas...).
A las tres horas hicimos una parada. Como todo está en tailandes nos preguntamos como ibamos a saber cual era nuestra parada, ya que el autobús hacía muchas durante el viaje... Nos entró un poco de miedo de parar en cualquier otro destino que no fuera el nuestro. Así que calculamos la hora de llegada para saber más o menos cual iba a ser nuestra parada.
Al final fue mucho más fácil... Al entrar en una ciudad vimos un cartel que ponía Phitsanulok y respiramos aliviados!
Nos bajamos en la estación central de autobuses y cogimos un tuk tuk que nos llevara a la estación de tren. Allí habíamos quedado con nuestro amigo Javi y su novia para enseñarnos un poco la ciudad.
La verdad, que aunque ellos se lo curraron mucho y le pusieron mucho empeño, tengo que decir que Phitsanulok no tiene mucho que mostrar al viajero. Es una ciudad universitaria, pero solo para nativos. Allí no hay nada que hacer. Fuimos a ver un pequeño templo y un mercado. Nada del otro mundo. A las 17h00 debíamos de coger el autobús que nos llevara a Sukothai, así que el viaje se hizo corto. Pero aquí no terminaba nuestro encuentro con ellos... nos tenían una sorpresa preparada.... Íbamos a coincidir con ellos en Krabi... Genial porque eran una pareja realmente maja y encima controlaban el tailandés y Tailandia!
En una hora llegamos a Sukothai. La ciudad está dividida en dos: New Sukothai y Old Sukothai. Como os podéis imaginar en New están las casa, los hoteles, las tiendas, los bares... y en Old está la parte antigua.
Fuimos en busca de nuestro alojamiento: T.R. Guesthouse. El sitio nos gustó muchísimo. Muy céntrico y con una estética muy tailandesa (bambú, flores...). El T.R. no tenia piscina pero nos costó muy poco (300 baths por noche). La habitación era muy grande y la cama súper cómoda (creo que valoramos más la cama cómoda que la piscina...).
Como soy un poco culo inquieto, nada más llegar nos duchamos y fuimos a ver que había por la zona. Poca cosa.
Un par de restaurantes y un par de bares con música en directo. Buscamos el mercado nocturno pero justo ese día estaba cerrado!!!
Así que nada, fuimos a comer algo justo al lado del hotel: otra vez pad thai! En el bar de al lado, que era como una cervecería, había música en directo... y allá que nos fuimos de cabeza a tomar una merecido cerveza y a escuchar como cantaba aquel hombre tan singular.
Por 60 baths cada uno (1,5 €), tienes cerveza y música en directo... un lujazo.
Aqui os dejo una foto del sitio y del hombre cantando.

Tres cervezas más tarde decidimos que era hora de probar esa maravillosa cama que nos estaba esperando!!!!
Día 5. 10 de octubre
En Tailandia oscurece pronto y amanece temprano. Hacia las 6h00 de la mañana ya empieza la vida. Al final te acostumbras y haces el mismo horario que ellos.
Así que a las 7h00 de la mañana ya estábamos en pie y desayunando para ir a visitar la Old City de Sukhotai. Entre una y otra hay unos 7km de distancia. La mejor forma de ir allí es en unsa furgonetas rojas muy baratas. Se cogen en la misma carretera que une las dos Sukothais. Justo en la carretera hay un 7 eleven y a escasos metros veréis las furgonetas. No tienen horario y salen cuando están llenas (mas o menos cada 10 minutos.). Pagamos 30 baths por persona y trayecto y en unos 25 minutos te llevan hasta la misma entrada del parque. Alli veréis varios restaurantes y cafeterías con wifi. No esperéis lujo. Mas bien son casas propias con terrazas sencillas pero vistosas. Os podéis tomar un refresco o algo y conectaros a su wifi: es gratis y todas tienen.
Después de un frappuccino delicioso fuimos hacia la entrada. Justo allí mismo hay dos locales con miles de bicicletas. Por 30 baths alquilamos una.
La entrada al recinto son 100 baths mas 30 por las bicicletas. Total 160 baths (unos 4 €).
Es un parque muy bonito y muy bien cuidado. Lleno de budas y templos. Ir es bicicleta es muy bonito, porque vas solo, a tu ritmo, parando cuando te apetece... El único problema es el calor. Es realmente increíble el sofoco que puede hacer allí, y más aun cuando el día está soleado. Así que yo os recomiendo que os lo toméis con filosofía, sin prisas y con mucha agua para hidrataros!

Una vez dentro, a mano izquierda vimos unos puestos de comida y unos puestos de productos artesanales... La palabra que mejor define aquello es "cutrez" y más si vas con mentalidad europea. Imaginaros una fila de puestos hechos con madera y bambú, en plena tierra, sin luz, ni aire ni nada. Con perros y gatos campando libremente. Creo que ademas de cutrez lo define la palabra "auténtico". Aun así nos gustó muchísimo.
Cogimos el mapa y fuimos visitando los distintos budas y templos!!! Realmente me maravilló aquello!

El parque se ve, más o menos, en unas tres horas. Hay agua por todos lados y muchos templos semiderruidos con muchos budas. Yendo en bicicleta, puedes llegar al templo, candar la bici, y visitar el monumento. Subirte en el, hacer fotos, tocar... vamos toda una experiencia. Hacia las afueras había más cosas que visitar, como el Buda gigante, así que nos armamos de paciencia y de mucha agua y hacia allí que fuimos. Tardamos como una hora en llegar: íbamos sin prisas, parando y a un ritmo muy muy lento.
Para ver el buda gigante de piedra había que volver a pagar, pero negociamos y nos lo dejo a mitad de precio (no nos dio entrada así que seguro que el dinero fue hacia su bolsillo).

En la foto no se aprecia su tamaño, pero tiene que medir como unos 30m. Realmente impone mucho y es muy muy bonito!
Eran las 16h00 y teníamos un poco de hambre, así que nos dirigimos a la entrada del recinto donde antes habíamos visto los puestos. Allí comimos un poco de pasta y de arroz. Estaba increíblemente rico... El sitio esta un poco sucio y las medidas de higiene creo que no son las mejores... pero Tailandia es así.
Comimos tranquilamente viendo aquellas increíbles vistas. Eran ya las 17h00 y como el sol se ponía a las 18h00 decidimos hacer un poco de tiempo y ver la puesta de sol (que casualmente se esconde detrás de buda). Salimos del reciento, y fuimos a los bares a por un café y a la vuelta vimos aquella maravilla... no tengo palabras, solo os recomiendo que lo veáis con vuestros propios ojos (pero cuidado, la ultima furgoneta sale a las 18h00 horas hacia new sukothai, y si la perdéis no tendréis forma de volver).
Nos dio tiempo justo de llegar, dejar las bicis y montarnos en la furgoneta!
De vuelta al hotel nos dimos una ducha y descansamos un rato antes de ir al Night bazaar a cenar algo y a realizar nuestras compras.
Al llegar allí solo vimos puesto de comida, así que seguíamos sin poder comprar nada de nada!!! Loren estaba un poco quemado con tanta piedra y sin mercadillos... su visión de Tailandia no era la que el esperaba.... Pero lo mejor estaba aun por llegar!!!