En bus hasta Madrid, nos quedamos en casa de un amigo a la ida y a la vuelta y así aprovechamos para descubrir rincones de la capital española de su mano.
Volamos con Fly Emirates, un lujazo de vuelo en clase turista, con toda la bebida que quieras y dos comidas a bordo en cada trayecto ( Madrid-Dubai, Dubai-Mauricio y viceversa). Recomendable 100%. La única pega es que tuvimos que hacer unas horas de escala en el aeropuerto de Dubai, tanto a la ida como a la vuelta, pero ningún problema, hay muchísima gente en el aeropuerto. Una pasada de aeropuerto...
Nuestra llegada a Mauricio, genial. Llegamos bien temprano por la mañana, que nos daba opción a aprovechar el día. Nos esperaban con un cartelito los transfer de nuestro hotel, Long Beach. Cambiamos euros por rupias en el aeropuerto y cogimos el minibus con destino al hotel. UN CONSEJO, cambiad bastante dinero en el aeropuerto que es donde mejor sale el cambio!! Nosotros nos arrepentimos varias veces de no haber cambiado más...
En el hotel nos recibieron con un cócktail de ron y hierbabuena, riquísimo, y unas toallitas calientes (rollo japonés) para relajarnos en el hall. Después, nos montaron en un carro eléctrico (tipo campos de golf) y nos dieron una vuelta explicándonos en inglés cada zona del complejo hotelero, hasta dejarnos en nuestra habitación, donde nos esperaba una botella de champagne (con pinta de ser bastante caro), que estaba muy bueno.
El hotel era muy bonito, con muchos restaurantes de diferentes estilos de cocina, a cada cual más rica. Es de reciente apertura, Abril de 2011, así pues todo muy nuevo y de estilo moderno. Os dejo una foto del SPA, una pasada.