
Efectivamente nos llegó el mal tiempo, de este que miras por la ventana y solo te apetece volverte a la cama. Menos mal que habíamos sido previsores y teníamos algunos pueblos y ciudades preparados para este día.
Murten (o Morat, está en la frontera linguística) será nuestra primera parada del día, o la segunda... por alguna razón desconocida, el GPS nos lleva al medio del campo y nos indica un punto entre maizales como "centro de la ciudad", que digo yo que es un sitio pequeño, pero esto ya me parece exagerado. Recalculamos y llegamos por fin a nuestro destino y aparcamos frente a un Coop, justo a la entrada de la parte antigua.
Es un pequeño y bonito pueblo amurallado a la orilla del Murtensee. La muralla de circunferencia (la única que se conserva) está abierta y es gratuita. Desde arriba se tienen unas buenas vistas de los tejados de la ciudad y del lago al fondo.
Murten (o Morat, está en la frontera linguística) será nuestra primera parada del día, o la segunda... por alguna razón desconocida, el GPS nos lleva al medio del campo y nos indica un punto entre maizales como "centro de la ciudad", que digo yo que es un sitio pequeño, pero esto ya me parece exagerado. Recalculamos y llegamos por fin a nuestro destino y aparcamos frente a un Coop, justo a la entrada de la parte antigua.
Es un pequeño y bonito pueblo amurallado a la orilla del Murtensee. La muralla de circunferencia (la única que se conserva) está abierta y es gratuita. Desde arriba se tienen unas buenas vistas de los tejados de la ciudad y del lago al fondo.



Al bajar de la muralla un chico nos para en plena calle y se presenta como Mark "algomasquenollegoaentender". Yo, acostumbrada a España y a varias experiencias personales con pirados por la calle, pensaba que me iba a contar una historia o nos querría pedir algo. Nada de eso, era de la oficina de turismo y estaban haciendo una encuesta que fueron, literalmente, cuatro preguntas. Y al acabar nos sorprende regalándonos una tableta de chocolate con leche!! Estos suizos sí que saben hacer encuestas!
Nos queda por recorrer las dos calles del pueblo (ya os dije que era pequeño) y nos llama la atención la cantidad de sótanos que hay con acceso a la calle, la mayoría de ellos reutilizados como bares o tiendas alternativas.




Nuestra segunda parada es Friburgo. Aparcamos al lado de la oficina de turismo en un centro comercial (que también se paga, no os creáis que por ser centro comercial es gratis) y recogemos un mapa en la oficina de turismo. Vamos andando por una calle comercial muy coqueta con vistas a la catedral que nos va guiando en nuestro camino al casco antiguo de la ciudad.


Al llegar a la catedral intentamos entrar pero está todo de obras y no se ve nada (las obras, otra vez...) Seguimos caminando por callejuelas muy monas hasta llegar a un puente.
Desde aquí tenemos una vista privilegiada de la parte baja de la ciudad y nos demoramos haciendo algunas fotos, la vista es de cuento!
Desde aquí tenemos una vista privilegiada de la parte baja de la ciudad y nos demoramos haciendo algunas fotos, la vista es de cuento!



Pero el clima no acompaña y empieza a llover. Además tampoco disponemos de mucho tiempo si queremos llegar a Berna a una hora razonable, así que decidimos dejar esto en una visita rápida y ya la veremos más a fondo la próxima vez. Emprendemos el camino de vuelta al parking por otra calle que sube y por la que se puede ir dando un paseo con buenas vistas.


Nuestra última parada del día es Berna, la capital del País. Aparcamos en la estación de trenes ya que algunos parkings más cercanos al centro de la ciudad estaban completos.
Aquí es donde las obras se llevan la palma... toda la calle comercial que va desde la estación de trenes hasta el reloj está de obras, pero obras de tal tamaño que solo queda un estrecho espacio por el que pasar. Nos estábamos llevando una decepción hasta que por fin llegamos al reloj y a la parte antigua y pudimos constatar que las obras acababan allí.
Aquí es donde las obras se llevan la palma... toda la calle comercial que va desde la estación de trenes hasta el reloj está de obras, pero obras de tal tamaño que solo queda un estrecho espacio por el que pasar. Nos estábamos llevando una decepción hasta que por fin llegamos al reloj y a la parte antigua y pudimos constatar que las obras acababan allí.

Un poco más animados recorremos la amplia calle principal donde nos encontramos con bonitas fuentes, más sótanos reconvertidos en tiendecitas monas y banderas, muchas banderas suizas. Esto es algo que veníamos viendo en muchos sitios, en cuanto pueden, plantan una bandera. Se nota que los suizos son suizos como el que más!!

Cruzamos un puente que tiene unas vistas estupendas del meandro del rio Aare y llegamos al foso de los osos. Como seguramente sepáis, el oso es el animal de la ciudad, y aquí tienen a algunos de ellos como confirmación, además de una estatua de un oso en equilibrio. Al lado hay una oficina de turismo y pasando este puente parece que hay parking gratuito.



Volvemos al otro lado y subimos por una calle paralela a la principal, que va al lado del rio y que nos permite tener muy buenas panorámicas.


Finalmente comenzamos a volver hacia la estación de tren pasando por la Bundesplatz con sus surtidores de agua.
[/url]Aprovechamos lo que queda de esta desapacible tarde para pasar por Thun a comprar unos souvenirs y para hacer la compra. Nos vamos al apartamento deseando que el meteosuisse acierte una vez más y mañana tengamos sol otra vez, que ya sé que hemos tenido mucha suerte hasta ahora con un solo día malo, pero no podemos estirar esa suerte un poquito más y acabar los últimos días del viaje por todo lo alto? Veremos...