Nos despedimos de Viena y cogimos un autobús hacia Bratislava, operado por Slovak Lines.
El bus salía desde justo enfrente de nuestro piso, así que no tuvimos mucho problema con ir cargando con las maletas
El precio para 2 personas, ida a Bratislava fue de 14,60€
En principio no conociamos mucho de esta ciudad. La visitamos aprovechando que salía mejor volver en avión desde este aeropuerto y una amiga que hizo el Erasmus aquí me había hablado bien de ella.
Tras poco más de una hora de viaje llegamos a la estación. ¡Menudo cambio!
De la señorial viena a la marcada post-soviética Bratislava. Por supuesto, se notaba que es mucho menos turística (y curiosamente en un kiosko de la estación tuve que hablar alemán, pues no entendía el inglés).
Aquí, para no desentonar, volvimos a alojarnos en un apartamento de AirBnb
(con el descuento de 19€ se nos quedaba muy bien de precio)
En la misma estación nos esperaba una amiga del propietario, que nos acompañó hacia el piso y nos ayudó a orientarnos en la ciudad.
Tras dejar las cosas, ya que solo ibamos a estar ese día, nos pusimos en marcha para intentar conocer al máximo esta capital.
Nos alojábamos muy cerquita del Parlamento de Eslovaquia

Acercándonos más al centro paseamos por una de las calles principales, atravesada por el tranvía

Como curiosidad, vimos lo que creemos formaba parte de una campaña publicitaria paseandose por ahi

Esta calle era muy comercial y animada
Se acercaba la hora de la comida e hicimos caso de una recomendación directa de la amiga que os comenté antes: Slovak Pub
Se ubica en esta calle comercial y a precios muy asequibles pudimos degustar algunos platos de la gastronomía local.
En concreto, yo probé la sopa de ajo y queso (RIQUÍSIMA) que venía en un pan redondo

Entre otros platos, también compartimos un Bryndzové halušky, pasta similar a los gnocchi con un queso eslovaco de leche de oveja similar al queso feta, todo ello con tiras de bacon fritas
Para rematar, de beber pedimos "Kofola", el equivalente eslovaco de la Coca-Cola, creada durante la época soviética. (la verdad es que seguimos preferiendo la coca cola
Tras este merecido festín en nuestro último día de viaje, acudimos a un tour gratuito organizado por "Befreetours" www.befreetours.com/
Se realiza solo en inglés.
Entre otros vimos

Antiguo ayuntamiento

Estatua de Napoleón


La casa más estrecha de Eslovaquia (ahora convertida en fast-food)

Placa conmemorando quema de brujas en Eslovaquia

El castillo de Bratislava


Y por supuesto la Iglesia Azul



Ubicado justo enfrente un colegio de estilo similar

Para rematar el día, acudimos al Centro comercial Eurovea

Justo a la orilla del Danubio (Dunaj en eslovaco)
Es muy bonito y moderno, con gran variedad de tiendas y restaurantes. Comimos en una pizzeria en la planta superior (muy económica)
Para terminar, dimos un paseo nocturno por el río, y de vuelta al centro a la ciudad.
(al fondo se aprecia el famoso UFO)

Tras un par de horas aprovechando el final del viaje, volvimos a nuestro piso a preparar la despedida.
Bratislava tiene su encanto, y recomiendo la visita a cualquiera que pase por Budapest / Viena. Eso sí, con 1-2 días tienes suficiente para ver lo más importante de la ciudad.
El 9º día, tan solo nos dió tiempo a coger un autobús hacia el aeropuerto (N61) y estar un rato en el aeropuerto de Bratislava (donde por cierto hay Wifi Gratis) esperando el vuelo que nos llevaría de vuelta a Málaga.