De Madrid a Miami... pasando por Philadelphia
16 de Noviembre, 2.20 pm. El vuelo US741 había aterrizado con un envidiable adelanto en el aeropuerto de Philadelphia, lugar de nuestra escala. Teníamos dos horas y media de escala más los cuarenta minutos de adelanto... tiempo más que suficiente para superar cualquier traba que pudiera surgir en el control de seguridad, al que nos íbamos acercando inexorablemente.
Recordábamos todas las instrucciones que nos dieron en Barajas mientras pasábamos un control de seguridad exhaustivo: ningún movimiento extraño, no aceptar nada de desconocidos, no llamar la atención de ninguna manera; cualquier error podía hacer que la policía del aeropuerto centrara su atención en nosotros y fastidiar el inicio del viaje.
Tras casi media hora en una cola interminable, llegaba nuestro momento. Una cincuentena de puestos de control y llegó el momento de pasar ese examen... viajo por ocio, aquí están todas las reservas de hotel, no llevo mucho dinero en efectivo, tengo contrato indefinido en España, tengo vuelo de vuelta en diez días... tras muchas más preguntas, la agente estampó en mi pasaporte la aprobación de entrada en Estados Unidos.
Tras ello tuvimos que recoger de nuevo la maleta y pasar otro control de seguridad. Una vez pasado nos dirigimos a nuestra nueva puerta de embarque y por fin, en una pantalla, vimos eso que llevábamos semanas esperando: US 719 MIAMI
Un nuevo avión nos esperaba. Lógicamente tras un vuelo transoceánico no hay muchas ganas de volver a subir en un avión, pero las ganas de pisar Miami podían con todo.
Tras poco más de un par de horas de vuelo por fin estábamos sobre Miami. Desde el avión nos dimos cuenta de las grandes dimensiones de la ciudad, ya que las luces se extendían sin fin hacia el horizonte.
Por fin aterrizamos y nos sorprendió no tener que pasar algún control más en el aeropuerto de Miami.
Algo que nos llamó la atención de Miami desde el primer segundo, además del duro golpe de calor, fue que prácticamente todo el mundo con quien nos cruzábamos hablaba español.
RECOGIENDO EL COCHE
DOLLAR RENT A CAR
MIAMI INTERNATIONAL AIRPORT
3900 NW 25th Street
Miami, FL United States 33142
Teléfonos 1-800-800-4000 / 1-866-434-2226
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Tras recoger el equipaje nos dirigimos hasta la parte del Aeropuerto de Miami donde se encuentran todas las compañías de coches. Para ello hay que tomar un metro interno del aeropuerto, que nos deja justo entre todas las compañías de coches.
Nada más llegar, primer mal rollo... todas las compañías estaban medio vacías menos la nuestra, que estaba hasta arriba de gente. Y no, no es muy agradable tener que esperar tras quince horas de viaje.
Pasó casi una hora hasta que nos atendieron. A lo que ya habíamos pagado hubo que agregar varios pagos extra, casi $200. En esta cantidad se incluye en abono para los peajes. En la mayoría de carreteras de Florida no se pueden pagar los peajes ni en efectivo ni con tarjeta, por lo que adquirir este abono nos quitará de problemas.
Cuando ya creíamos que estaba todo hecho... pues no, aun tardaron casi cuarenta minutos en darnos nuestro coche.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
LLEGADA AL HOTEL
DEAUVILLE RESORT
6701 Collins Ave
Miami, FL 33141
+1 305-865-8511
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Tras un cuarto de hora disfrutando de nuestro nuevo coche, por fin llegamos a Miami Beach. La mítica Collins Avenue nos esperaba y fuimos subiendo al abrigo de los muchos hoteles que pueblan esta avenida.
Finalmente llegamos a nuestro destino. Ya había tomado contacto con el hotel, para reconfirmar las reservas, asegurar una habitación con dos camas y el precio del parking.
El parking no se encuentra en en le mismo edificio. El precio es de $30 por noche, y no hay ningún tipo de rebaja. Por tanto, tuvimos que pagar $240 por las ocho noches de parking.
Al registrarnos en el hotel nos dieron una habitación con una sola cama, pese a que por email nos habían reconfirmado una habitación con dos camas. Tras una larga conversación, no nos dieron ninguna opción y tuvimos que dormir en una habitación con una cama grande y una supletoria incomodísima.
Los muebles del hotel eran por lo general bastante antiguos, y había algún detalle chapucero como el pomo de la puerta que os enseño más adelante.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Eso si, las zonas comunes estaban limpias y perfectamente cuidadas, como podéis ver en la recepción
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Por fin y tras muchas horas, estábamos bien alojados en Miami Beach. Pese a la oscuridad de la noche, nos acercamos un momento a ver la playa que lindaba con el hotel, y casi sin darnos cuenta nos colamos en una boda que se estaba celebrando en lo salones del hotel.
Llegaba ya el momento de subir de nuevo a la habitación para dormir y reponer fuerzas antes de la apasionante jornada que nos esperaba el día siguiente.