
11.00 Desayunamos dentro de la tienda. El viento pega fuerte, la lluvia no cesa. Fue la mejor acampada de todas, lo pasamos muy bien. El no tener hora por hacer las cosas, no tener internet, televisión. Solo dos personas. Hablar, disfrutar de la calma, escuchar los ruidos que la naturaleza nos regalaba, reírnos de nosotros mismos, hablar, que últimamente el ser humano no conversa, no se relaja. Un auténtico lujo en estos tiempos. Así que al mal tiempo buena cara.
13.00 Nuestro día lo determinó la naturaleza. Cuando dejó de llover recogímos la tienda y nos marchamos. Bajamos por el mismo camino. Un poco tristes y defraudados porque fuimos hasta allí para subir al Hermannsdalstinden y no pudimos hacerlo. Tendremos que volver. Las vistas desde el pico son impresionantes. Puedes ver a 360 grados las islas.


3.30 Llegamos al coche de vuelta. Estamos muy cansados y hambrientos. Volvemos a Reines y comemos en el coche, nos preparamos algo con el camping gas. Buscamos un sitio para dormir. Preguntamos en un albergue pero no tienen habitaciones baratas, la que le quedaba era doble y bastante cara para ser de un albergue juvenil. Es el youth hostel de Â. Decidimos dormir en el coche, la tienda estaba muy mojada, las picas, los palos, la mochila, todo. Así que fuimos a lo cómodo, coche y saco. Y dormimos perfectamente porque estábamos reventados. Dormimos con mejores vistas que en cualquier hotel de la zona.
