El solazo que nos entraba por la ventana y la previsión de bastantes grados Fahrenheit (unos cuantos menos de los de aquí), invitaban a ir corriendo a Universal (parte de películas) y sin perder un segundo empezamos a prepararnos.
El horario del desayuno comenzaba antes los viernes y fines de semana, así que aprovechando esto a las 9:30 estábamos dentro de los Studios.
Preparados para un día de película
Era un gustazo pasear por allí sin gente, los temidos grupos aún no habían hecho acto de presencia. Como la mayoría de los pases en las atracciones empezaban a las 10:00 dimos un primer paseíto por todo para hacernos fotos, pasando por calles que te hacían volver en el tiempo hasta los años 20, por el boulevard de las estrellas, por Beverly Hills, por restaurantes típicos de carretera con coches antiguos y hasta por San Francisco.
Como una estrella
Paseando por San Francisco
Dile a Wendy que me prepare un café..
Una vez que empezamos a disfrutar de las atracciones nos movíamos de una a otra sin pausa. El parque no estaba muy saturado y las colas no se hacían largas. Lo pasamos en grande en la de los Simpson, es totalmente recomendable. Conocimos a ET y le acompañamos en su viaje a casa, pudimos vivir en primera persona un accidente dentro de una estación de metro con efectos increíbles y hasta disfrutamos de un concierto en directo de los Blues Brothers entre otras muchas cosas.
Miiiii caaaaaaaasaaaaaaaa
Adentrándonos en Springfield
Tremendo espectáculo
La comida la hicimos a base de ensalada y hamburguesas en un lugar donde uno se TUNEA la hamburguesa a su gusto, junto con la bebida nos gastamos unos 24$.
La dieta sana y equilibrada me encanta...
Con Shrek 4D rescatamos a Fiona sintiendo todo tipo de efectos en una película-simulador.
Un Ogro muy divertido
Y terminamos de la mejor manera, conociendo a los Simpson.
Mi héroe!!!!
Al igual que el día anterior que visitamos el parque, sobre las 16:00 ya lo habíamos visto todo y repasado lo que más nos había impresionado. Era hora de marchar pero no sin antes degustar un delicioso cinnamon roll. Solo vimos que los hiciesen en un sitio dentro de The Island of Adventure. Como la entrada te ofrece el cambiar de parque cuando desees pues entramos, compramos y nos fuimos con un sabor muy dulce.
Llegamos al hotel a las 17:00 y tras organizar un poco las fotos, el temido cansancio nos llegó. Despertamos de una siesta de 2 horas completamente destrozados y no pudimos hacer otra cosa que distraernos con tonterías que nos volvieron a dejar caer en dulces sueños hasta el día siguiente.
En mitad de la noche sueño con algo muy extraño... estoy en la luna!!!
El horario del desayuno comenzaba antes los viernes y fines de semana, así que aprovechando esto a las 9:30 estábamos dentro de los Studios.

Era un gustazo pasear por allí sin gente, los temidos grupos aún no habían hecho acto de presencia. Como la mayoría de los pases en las atracciones empezaban a las 10:00 dimos un primer paseíto por todo para hacernos fotos, pasando por calles que te hacían volver en el tiempo hasta los años 20, por el boulevard de las estrellas, por Beverly Hills, por restaurantes típicos de carretera con coches antiguos y hasta por San Francisco.



Una vez que empezamos a disfrutar de las atracciones nos movíamos de una a otra sin pausa. El parque no estaba muy saturado y las colas no se hacían largas. Lo pasamos en grande en la de los Simpson, es totalmente recomendable. Conocimos a ET y le acompañamos en su viaje a casa, pudimos vivir en primera persona un accidente dentro de una estación de metro con efectos increíbles y hasta disfrutamos de un concierto en directo de los Blues Brothers entre otras muchas cosas.



La comida la hicimos a base de ensalada y hamburguesas en un lugar donde uno se TUNEA la hamburguesa a su gusto, junto con la bebida nos gastamos unos 24$.

Con Shrek 4D rescatamos a Fiona sintiendo todo tipo de efectos en una película-simulador.

Y terminamos de la mejor manera, conociendo a los Simpson.

Al igual que el día anterior que visitamos el parque, sobre las 16:00 ya lo habíamos visto todo y repasado lo que más nos había impresionado. Era hora de marchar pero no sin antes degustar un delicioso cinnamon roll. Solo vimos que los hiciesen en un sitio dentro de The Island of Adventure. Como la entrada te ofrece el cambiar de parque cuando desees pues entramos, compramos y nos fuimos con un sabor muy dulce.
Llegamos al hotel a las 17:00 y tras organizar un poco las fotos, el temido cansancio nos llegó. Despertamos de una siesta de 2 horas completamente destrozados y no pudimos hacer otra cosa que distraernos con tonterías que nos volvieron a dejar caer en dulces sueños hasta el día siguiente.
En mitad de la noche sueño con algo muy extraño... estoy en la luna!!!