INTERLAKEN
Nos tocaba volver desde Zermatt hasta Basel para coger el vuelo de vuelta a casa en dos días. Decidimos cancelar nuestra reserva en el lago Walensee y coger un día más en Interlaken.
Desde Zermatt fuimos a Visp (1h 30min) De Visp a Spiez. En Spiez decidimos seguir hasta Interlaken en barco a través del lago Thunersee.

En la misma estación de Spiez hay una oficina de turismo donde puedes preguntar por un mapa, horarios de barcos.... una vez nos indicaron como llegar al puerto, nos pusimos en marcha con todo el equipaje a cuestas jejeje
Spiez me pareció bonito y por un momento parecíamos estar en el mediterráneo, con las palemeras, el sol, los barcos... precioso!
El viaje en barco hace demasiadas paradas para mi gusto desde Spiez y tarda bastante en llegar a Interlaken. Pero con el día que hacía lo disfrutamos.

El barco te deja en Interlaken West. Desde allí a nuestro hotel eran 15 min andando, de nuevo con todo a cuestas.
A 5 minutos andando del hotel, está el Heimwehfluh funicular. Por 16 CHF sube una pequeña montañita y luego bajas en un Rodelbahn (que viene a ser un "tobotronc" o tobogan sobre vías). Es muy corto, pero muy empinado. Por cierto, el funicular en una reliquia super mona:

Y justo al lado está el Seilpark con tirolinas, escalada, rapel... es ENORME y pertenece a la empresa Interlaken Outdoors. Cierran a las 6 y la última entra es las 4. Nosotros llegamos tarde y no pudimos hacerlo
Tras checkear el SeilPark, fuimos a coger el funicular Harder Kulm. En el hotel nos dieron unas tarjetas 50% aunque a nosotros ya nos lo hacían con el Swiss Pass (15CHF por persona costó finalmente). Arriba hay un mirador desde donde pueden verse ambos lagos y la zona del Jungfrau de frente. Muy bonito, aunque el día ya no acompañase.

Para cenar, fuimos al Ox Grill en Marktgasse 10. Me comí un "fillet" de ternera, que viene a ser un corte grueso para los que nos gusta la carne medio hecha
Hotel: Alphorn
La chica de recepción es encantadora. Nos dio mucha información sobre cosas que podíamos hacer en aquel nuestro penúltimo día de viaje. De verdad que fue un amor! El hotel bastante decente, bien cuidado y de dejan unos chocolatitos de regalo en tu habitación