Amanece un nuevo y precioso día en la costa caribeña de Quintana Roo, y con ella uno de esos desayunos que nos ponen a tono para todo el día. Ayer ya conocimos parte del complejo que nos cobija pero, aunque seamos demasiado insistentes… !!esto es inmenso!!, y sabemos que aunque nos lo propongamos, no lo vamos a conseguir en siete días. Además cuando decidimos el Caribe para pasar unas vacaciones con una buena relación de precio entre todas nuestras opciones, no dudamos en ningún momento que Riviera Maya sería la opción que buscábamos. A nadie vamos a engañar a estas alturas que, aunque decimos que necesitamos completa tranquilidad y relax y esa desconexión buscada, el motivo por el que descartamos República Dominicana u otros destinos es porque aquí las opciones de visitas son casi innumerables, por lo que el hotel no era nuestra prioridad a la hora de conocer la Riviera Maya.
Perdidos dentro de nuestro propio complejo, es hora de retirar dinero del cajero. He aquí una anécdota mas del viaje, y una lección de vida que no olvidaremos, seguida de un incipiente consejo para los siguientes viajeros con destino a Riviera Maya y clientes de un banco llamado ABANCA, que suponemos que no tardará en cambiar de nombre, una vez mas. Nos vendieron una tarjeta para jóvenes menores de 25 años, como nosotros, diciéndonos que con ella podríamos sacar dinero de cualquier cajero del mundo sin comisiones. Lo único que puedo decir de esta banco es que son unos mentirosos, y que menos mal que llevé por si acaso mi tarjeta del Banco Santander, porque si no, nos hubiesen dejado tiradísimos y sin dinero, en un país a mas de 10.000 km de nuestra casa; y lo de sin comisiones... en fin! queremos pensar que se referían a las del Banco de España, porque el Banco de México, sí nos cobro comisiones en el único banco en el que conseguimos retirar dinero con esa tarjeta, después de probar en 1000 cajeros mas. Así que CONSEJO!!: dinero en efectivo siempre... tarjeta por si acaso.
Después de este caos, que conseguimos solucionar con la tarjeta del Santander y gastándonos en comisiones un pastizal, cambiamos de planes. Ibamos a ir Tulum, pero decidimos dirigirnos a Playa del Carmen a pasar el día, ver un poco de ambiente y conseguir retirar dinero. Así que salimos al exterior del hotel y justo a la salida del complejo hay una parada en la que paran VANS PUBLICAS, en las que por 35 pesos por persona te llevan a Playa del Carmen, que está situada a unos 30km al norte. La Van apenas nos deja a unas cuadras de la avenida principal, tras unos 20-25 minutos de trayecto y alguna parada improvisada para dejar algún pasajero.
Nos dirigimos a la famosa Playa Mamitas con intención de ir a un Beach Club. A lo largo de la playa, una playa enorme en la que se junta el turismo con la gente local, hay multitud de clubs en donde dejarte caer, ademas de infinidad de servicios como masajes, motos de agua... para elegir, y en donde si el turista quiere triunfar, lo mas importante es el regateo.
Recorremos la playa y nos decantamos por Kool, un Beach Club que cuenta con tumbonas de diferentes precios, restaurante, piscina, wi-fi, etc. Nos pasamos allí el día, de la piscina a la playa, de la playa a la piscina. Antes de comer decidimos alquilar una moto de agua por 750 pesos. Fue una experiencia increíble poder conducirla, aunque según mi novio al principio era un poco difícil, (yo no la conduje, me dio respeto), pero me lo pase genial igualmente saltando las olas y grabando todo el recorrido de media hora con la GoPro.
A las 17:00 fuimos a darnos un masaje de cuerpo entero que habíamos contratado cuando nos dirigíamos en busca del Beach Club. Después de regatear muchísimo conseguimos que nos dejasen un masaje de cuerpo entero de 50 minutos cada uno por 20$, es decir, 10$ cada uno, menos de 10 euros. Este precio es impensable en España, y menos por un masaje de cuerpo entero. Salimos tan relajados de allí, que incluso pensamos en darnos otro antes de volver a España.
Ahora nos encontramos en la llamada 5th Avenue o 5ª Avenida, una calle fundamentalmente comercial llena de tiendas de souvenirs, restaurantes, bares, agencias de viajes y casas de cambio. Dirigiéndonos hacia la zona norte de la avenida nos encontramos las calles más “pijas” de la misma. Marcas de lujo, grandes centros comerciales y, por supuesto, el amigo Amancio y su “Inditex” aquí instalados. Al final, junto al cruce con la calle 10, se encuentra la famosa discoteca-show Cocobongo, la que dicen que presenta el mayor espectáculo visto y que pensábamos no perdernos, pero finalmente nos resultó una "turistada" y decidimos no ir. La verdad es que había autenticos discotecones en Playa del Carmen, en nuestra opinion, mejores que Coco Bongo, y en Cancún, ya ni te cuento. Seguimos nuestro paseo por la 5ª Avenida. Hay que reconocer que el ambientazo que tiene no desmerece en ningún momento otras famosas calles conocidas del mundo, aunque no deja de ser una calle comercial, en donde te puedes encontrar con monos llamados Justin Bieber o Ricky Martin, con los que te puedes sacar cinco fotos por 50 pesos. Este ultimo te chocaba las cinco, y a las chicas nos daba un beso en la boca, aunque mi beso lo acompaño con un pequeño mordisquito. En cambio Justin Bieber sabia robar. En definitiva, unos personajes.
Se va haciendo tarde, así que vamos a volver a cenar al Grand Palladium. Alrededor de las 21:30, tras coger una van de regreso, nos dirigimos al buffet para ver si llegábamos a tiempo a la cena, pero no llegamos así que nos dirigimos al bar 24 horas de la playa. Cenamos y el cuerpo ya nos pedía cama... Así que nos vamos a la habitación y a descansar. Al día siguiente nos tocaba nado con delfines en Isla Mujeres y visita a Cancún.
Perdidos dentro de nuestro propio complejo, es hora de retirar dinero del cajero. He aquí una anécdota mas del viaje, y una lección de vida que no olvidaremos, seguida de un incipiente consejo para los siguientes viajeros con destino a Riviera Maya y clientes de un banco llamado ABANCA, que suponemos que no tardará en cambiar de nombre, una vez mas. Nos vendieron una tarjeta para jóvenes menores de 25 años, como nosotros, diciéndonos que con ella podríamos sacar dinero de cualquier cajero del mundo sin comisiones. Lo único que puedo decir de esta banco es que son unos mentirosos, y que menos mal que llevé por si acaso mi tarjeta del Banco Santander, porque si no, nos hubiesen dejado tiradísimos y sin dinero, en un país a mas de 10.000 km de nuestra casa; y lo de sin comisiones... en fin! queremos pensar que se referían a las del Banco de España, porque el Banco de México, sí nos cobro comisiones en el único banco en el que conseguimos retirar dinero con esa tarjeta, después de probar en 1000 cajeros mas. Así que CONSEJO!!: dinero en efectivo siempre... tarjeta por si acaso.
Después de este caos, que conseguimos solucionar con la tarjeta del Santander y gastándonos en comisiones un pastizal, cambiamos de planes. Ibamos a ir Tulum, pero decidimos dirigirnos a Playa del Carmen a pasar el día, ver un poco de ambiente y conseguir retirar dinero. Así que salimos al exterior del hotel y justo a la salida del complejo hay una parada en la que paran VANS PUBLICAS, en las que por 35 pesos por persona te llevan a Playa del Carmen, que está situada a unos 30km al norte. La Van apenas nos deja a unas cuadras de la avenida principal, tras unos 20-25 minutos de trayecto y alguna parada improvisada para dejar algún pasajero.
Nos dirigimos a la famosa Playa Mamitas con intención de ir a un Beach Club. A lo largo de la playa, una playa enorme en la que se junta el turismo con la gente local, hay multitud de clubs en donde dejarte caer, ademas de infinidad de servicios como masajes, motos de agua... para elegir, y en donde si el turista quiere triunfar, lo mas importante es el regateo.
Recorremos la playa y nos decantamos por Kool, un Beach Club que cuenta con tumbonas de diferentes precios, restaurante, piscina, wi-fi, etc. Nos pasamos allí el día, de la piscina a la playa, de la playa a la piscina. Antes de comer decidimos alquilar una moto de agua por 750 pesos. Fue una experiencia increíble poder conducirla, aunque según mi novio al principio era un poco difícil, (yo no la conduje, me dio respeto), pero me lo pase genial igualmente saltando las olas y grabando todo el recorrido de media hora con la GoPro.
A las 17:00 fuimos a darnos un masaje de cuerpo entero que habíamos contratado cuando nos dirigíamos en busca del Beach Club. Después de regatear muchísimo conseguimos que nos dejasen un masaje de cuerpo entero de 50 minutos cada uno por 20$, es decir, 10$ cada uno, menos de 10 euros. Este precio es impensable en España, y menos por un masaje de cuerpo entero. Salimos tan relajados de allí, que incluso pensamos en darnos otro antes de volver a España.
Ahora nos encontramos en la llamada 5th Avenue o 5ª Avenida, una calle fundamentalmente comercial llena de tiendas de souvenirs, restaurantes, bares, agencias de viajes y casas de cambio. Dirigiéndonos hacia la zona norte de la avenida nos encontramos las calles más “pijas” de la misma. Marcas de lujo, grandes centros comerciales y, por supuesto, el amigo Amancio y su “Inditex” aquí instalados. Al final, junto al cruce con la calle 10, se encuentra la famosa discoteca-show Cocobongo, la que dicen que presenta el mayor espectáculo visto y que pensábamos no perdernos, pero finalmente nos resultó una "turistada" y decidimos no ir. La verdad es que había autenticos discotecones en Playa del Carmen, en nuestra opinion, mejores que Coco Bongo, y en Cancún, ya ni te cuento. Seguimos nuestro paseo por la 5ª Avenida. Hay que reconocer que el ambientazo que tiene no desmerece en ningún momento otras famosas calles conocidas del mundo, aunque no deja de ser una calle comercial, en donde te puedes encontrar con monos llamados Justin Bieber o Ricky Martin, con los que te puedes sacar cinco fotos por 50 pesos. Este ultimo te chocaba las cinco, y a las chicas nos daba un beso en la boca, aunque mi beso lo acompaño con un pequeño mordisquito. En cambio Justin Bieber sabia robar. En definitiva, unos personajes.
Se va haciendo tarde, así que vamos a volver a cenar al Grand Palladium. Alrededor de las 21:30, tras coger una van de regreso, nos dirigimos al buffet para ver si llegábamos a tiempo a la cena, pero no llegamos así que nos dirigimos al bar 24 horas de la playa. Cenamos y el cuerpo ya nos pedía cama... Así que nos vamos a la habitación y a descansar. Al día siguiente nos tocaba nado con delfines en Isla Mujeres y visita a Cancún.