Hoy la primera visita del día es al MET, es decir el Metropolitan Museum of Art. Era la última visita incluída en la GoSelect. Teoricamente, se puede entrar gratis pero eso significa "cola" y en NYC eso es "mucha cola".
Este, para mí, maravilloso Museo, que puede resistir bastante decentemente la comparación con el Museo Británico de Londres o el Louvre de París. Es inabarcable en su totalidad y por tanto lo mejor es hacerse un recorrido personal. Para ello se marcan previamente las salas de interés y se sigue el mapa correspondiente (para mí mejor) o se utiliza la aplicación para Apple que puede conseguirse gratis. Luego se utiliza el wifi gratuito del Museo.
Como abre a las diez, no era necesario madrugar. Tras desayunar pues, tranquilamente, nos dirigimos hacia la Avenida Madison (no hay Cuarta Avenida, sino que entre la Tercera y la Quinta hay curiosamente, por este orden, tres avenidas: Lexington Avenue, Park Avenue y Madison Avenue). Por allí suben los autobuses que van al Upper East Side. Nosotros cogimos el M4 hasta la calle 80 y luego caminamos hasta la Quinta donde está el Museo de espaldas a Central Park.
Ya la entrada impresiona. Pasamos por la taquilla rápida y nos dieron la pegatina con la M, que nos pusimos en el pecho, e iniciamos el recorrido (aunque hay multitud de obras maravillosas aquí dejamos constancia de solo dos):



Por ella nos dirigimos hasta la Séptima donde está el célebre Carnegie Deli. Llamado así por su proximidad al no menos famoso Carnegie Hall que está en la misma Avenida pero una calle más arriba. Es de los "delis" más antiguos porque se inauguró en 1937.
Cuando llegamos sobre las dos había cola, pero están organizados. Una camarera "exploradora" es avisada por un walkie-talkie de cuántas personas es la mesa que se ha quedado libre y entonces ella hace pasar el grupo correspondiente. Así que la espera no fue demasiada afortunadamente.
Presume de servir unos sandwiches enormes de pastrami, acompañados con pepinillos, de tal manera que si te lo comes entero algo no funciona ("If you can finish your meal, we've done something wrong") y de camareros "hoscos" ("surly"). En cuanto a lo primero es verdad, vayan estas fotos para confirmarlo de los dos más famosos: el "Woody Allen" y el "Reuben" (con queso).


Nosotros lo teníamos claro por anticipado y pedimos solo dos para compartir, aunque nos advirtieron que eso conllevaba una "penalización" de 3$. Es decir te cuesta 28 en lugar de 25$ que es su precio actual. Unas señoras mayores,de la mesa de al lado, parecían que no lo sabían y estaban a punto de "llorar" cuando vieron el tamaño y pidieron que se lo empaquetaran para llevar.
En cuanto a la amabilidad, bueno no era su fuerte pero tampoco te daban "collejas". Lo que si nos reímos es de la edad de alguna de las camareras, que traía la comanda a una mesa próxima, con un plato cada vez y que parecía que iba a caerse desmayada de un momento a otro. Nosotros calculamos que era una camarera jóven cuando se abrió el establecimiento.
El local tiene el aspecto también de cuando se inauguró, es decir lo que hoy se llama "vintage" por no decir "viejo". Con un montón de fotos de famosos, que han pasado por aquí, en las paredes. A nosotros no nos pidieron foto. ¡Desde luego...!
Esta foto prestada nos muestra cómo es:

Junto a los sandwiches, nos tomamos agua y limonadas, y de postre una especialidad de la casa y de la que hemos disfrutado ultimamente mucho: Cheescake. Las porciones también son grandes y pedimos solo dos, una sin fresas y otra con fresas (para nosotros estaba mejor). El total fue con propina 88 $. Por tanto se deduce que no es muy barato. Pero es lo que pasa con los sitios que tienen fama, la pagas.
Salimos sobre las tres y pusimos rumbo a un lugar que creo es de los menos visitados de NYC. La Tumba del General Ulises Grant. General del bando vencedor en la Guerra Civil de EEUU. Luego como ha ocurrido más veces (Washington, Eisenhower, etc. ) también presidente. En el mausoleo también está su mujer.
Este monumento está en el Riverside Park, a orillas del río Hudson, a la altura de la calle 120. Muy cerca de la Universidad de Columbia. Pese a su aparente lejanía, al lado te deja una parada del bus M5. Así que lo cogimos en la Sexta y fuimos hasta allí.

Por fuera dicen que se trató de imitar la supuesta forma del Mausoleo de Helicarnaso, una de las siete maravillas de la antigüedad y que es el mayor de EEUU. Al lado está el Sakura Park. El nombre procede del japonés "sakura" que es como se le llama a la flor del cerezo, muy típica allí. En este parque hay sembrados parece ser bastantes cerezos regalo del Japón a la ciudad así como un "tori" regalo también y que fue inaugurado por el entonces príncipe Akihito. Es decir que se utiliza para recordar la amistad de los dos paises. Me imagino que en primavera con los cerezos florecidos debe ser muy bonito pero en este momento el día se ha nublado y no nos sugiere ninguna foto.
A las cuatro puntualmente aparece el ranger que abre el edificio. Por dentro recuerda mucho a la tumba de Napoleón en los Inválidos de París. Aunque bastante más austero. Y como dije hay dos tumbas en lugar de sólo una. Tras esta visita pasamos al lado de la Riverside Church, que una iglesia baptista enorme de estilo neogótico y llegamos hasta Broadway. Esta avenida que empieza en el Bajo Manhattan, un poco más al norte de este lugar se transforma en la Ruta 9, aunque manteniendo su nombre. Sale de Manhattan y llega hasta Sleepy Hollow, el nombre del pueblo que dió lugar a la narración de Washington Irving (curiosamente el mismo autor de "Los cuentos de la Alhambra") y a la película de Tim Burton sobre un jinete sin cabeza. ¡Curiosidades! Realmente Broadway es una vía camaleónica que se transforma en algo distinto según uno la recorre y como su nombre índica muy extensa.
Aquí vamos a ver el campus de la Universidad de Columbia. Caminamos hasta la entrada que tiene por Broadway y vemos desde el centro los dos edificios más emblemáticos la Biblioteca Low, en forma de panteón como el Jefferson Memorial de Washington.


Volvemos a Broadway y en la estacion 116-Columbia University cogemos la línea 1 de metro hasta la 34-Penn Station. Y caminamos hasta el hotel. Hacemos allí un descansito, porque vamos a ir de nuevo a Century 21 a cambiar la talla de una camisa (cuidado con esto pues son distintas que aquí y en esta tienda al menos no dejan probarse) que me compré el otro día.
Sobre las siete nos dirigimos de nuevo el metro, pero esta vez a "nuestra" cercana estación 34-Herald Sq. y allí cogemos la línea R hasta la estación de Cortland St. que es justo dónde está la tienda. Tras hacer el cambio y mirar otro poquito más. Nos volvemos, ya definitivamente por hoy, al hotel por el camino contrario. Hoy es nuestra última noche en NYC.