día 17
Nos quedamos por la mañana en casa para empezar a arreglar las cosas y de compras. Por la zona donde hemos ido al súper, hay 2 cabinas de teléfono rojas de Londres. Pero vacías, sin el teléfono. Más tarde nos hemos fijado que las bocas de incendios también son importadas, en este caso de los EEUU, al igual que los parquímetros del centro.
Un poco antes de la hora de comer aparcamos cerca del centro (esta vez gratis) y nos tomamos una sopa de cordero en un Farmer 's Soup junto a la iglesia.
Volvemos al puerto a ver la escultura del barco vikingo.
Seguimos paseando un par de horas más y nos entra el apetito y / o gula
Después de merendar, caminamos sin rumbo un rato más y ya vamos a casa.
Arte callejero
Como el solecito calienta, aprovecho para tomar el sol en el jardín con una naranjada fresquita.
Más tarde viene Gudrun a vernos y me pilla en la ducha. Mañana ya nos vamos, y hoy ha sido el segundo día consecutivo de sol. Es injusto.
Hemos visto que en este país la gente es muy despreocupada. En todo. Todo les da igual. Las normas de circulación (hoy hemos visto un 4x4 atravesando por encima de una mediana, pero no de las que están pintadas en el suelo, sino de construcción, con césped y todo). También hemos visto una casa a medio pintar porque el rodillo no llegaba, una parabólica instalada en un piso inferior, los cables de la cual bajaban desde el tejado tal cual (por delante del balcón del piso de encima).
También visten como les da la gana. En ninguna parte he visto tanta gente con looks extraños como Reykiavik..per no hablar del hombre con el bigote teñido de rosa chicle.







