Subimos al avión y en menos de dos horas llegamos al aeropuerto de Cointrin Geneve. Es bastante grande, nada más aterrizar comenzamos a ver anuncios de relojes de marca. Vamos a la zona de los rent a car y como le caemos bien al empleado Argelino de AVIS nos asigna un Peugeot 308 con GPS incluido cuando éste no lo teníamos contratado (yo llevaba los mapas cargados en mi GPS desde España), para recoger el coche hemos de salir fuera y coger un bus (Suttle) que en 5 minutos nos deja en el garaje de los rent a car. El vehículo tenía dos cosas imprescindibles en Suiza si piensas visitarla en coche, el adhesivo de la Vignette para poder circular por autopista sin pagar, y el cartoncito con el reloj para poner la hora en los parquímetros con líneas azules (al revés que en España, en Suiza se paga en los pintados en blanco, pero en los azules solo has de especificar cuándo dejas el coche y tienes entre una hora y media y dos horas sin pagar).
El primer destino que puse en el GPS fue “Vufflens Le Chateau”, pequeña aldea en la orilla del lago más grade de Europa, el lago Lemans. En dicha aldea hay un castillo privado que no se puede visitar, pero está rodeado de viñedos y hay unas vistas bonitas, con 15 minutos se tiene suficiente para verlo, no hay turistas. Si se va muy justo de tiempo es prescindible.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde allí fuimos a Vevey, aparcamos junto al edificio del Alimentarium, enfrente del cual está el famoso tenedor gigante pinchado en una roca dentro del lago, a mí me gustó, hay una sillas giratorias para relajarse mirando las vistas del lago y los Alpes en la otra orilla, también allí está la estatua de Charles Chaplin, el cual vivió sus últimos años de vida en esta población de la riviera Suiza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El paseo marítimo es muy tranquilo y con poca gente. En Vevey tuvimos el primer contacto con los precios de Suiza al meternos en un supermercado Coop, los hay por todas partes, sándwiches a 4,5 francos, rodajas de sandia a 4 francos, leche de marca blanca a 1,53 francos etc. Compramos un sándwich de sushi (4,5 F) y uno de atún etc, total 38 francos. Pasamos de camino por Montreaux pero no paramos, había mucho tráfico y nos encaminamos al Castillo Chillón. Como anécdota contar que fue el casino de ésta población el que se quemó estando Led Zeppelin por allí de gira y que les sirvió de inspiración para escribir la letra de la canción “Smoke in the water”
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos costó 12 euros la entrada por persona, la verdad es que el castillo está muy bien conservado, merece la pena su visita, la historia es bastante interesante, versaba sobre las batallas entre los Berneses y la familia de Saboya, de origen Francés, es del siglo XIII y las vistas son espectaculares, estuvo encerrado un tipo durante 6 años en sus mazmorras (la prisión de Bonivard) y Lord Byron le dedicó un libro, “el prisionero de Chillón”, al sujeto le preocupaba que el agua del lago le llegara a ahogar y es que las mazmorras, en la parte baja del castillo, están realmente cerca del agua, tal y como se aprecia a través de las ventanas con barrotes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Pasamos de coger la audio-guía en Español por dos motivos, el primero porque la guía escrita que llevábamos de suiza daba bastante información sobre el monumento y la segunda, porque la experiencia me dice que a los pocos días de haber visitado algo me quedan los recuerdos de lo que he visto y algún dato relevante, pero nada de su historia. Me gusto mucho el salón de banquetes (gran salón ducal), el salón heráldico con sus chimeneas gigantes, me sorprendieron las letrinas -se sentaban en una especie de banco de madera con un agujero y caía todo al lago por una ladera del peñón, si mirabas abajo… bufff, que canguelo-. Lo visitamos en una hora y media más o menos y luego comimos parte de lo que habíamos comprado en el supermercado en unos bancos que había fuera con vistas al lago Leman, las almenas y la pasarela de acceso que un día fue un puente levadizo, fue un pic nic muy agradable. Imprescindible a mi juicio la visita a éste castillo por su amplitud y su estado de conservación, y como no, por las incomparables vistas al lago y los Alpes.
Sugiero moverse por la autopista para desplazarse entre las poblaciones del lago, hay mucho tráfico y la comarcal no va exactamente junto a la orilla, no merece la pena.
Cogimos el coche y nos dirigimos a nuestro destino final del día, Täsch. Teníamos casi dos horas de camino así que como queríamos llegar de día, no nos demoramos mucho, el trayecto fue muy pesado porque estábamos muertos de sueño al habernos levantado tan pronto.
Salimos de la autopista y nos metimos en los Alpes, los paisajes dese la carretera no me sorprendieron demasiado por su belleza, me recordó mucho a la carretera que va desde la Seo de Urgell a Andorra la Vella, es bonita y entre montañas, pero tampoco es una flipada.
Nuestro hotel en Täsch era el Swiss Budget Alpenhotel, bonito por fuera, con parking gratuito y justo enfrente de la estación de tren que lleva a Zermatt, donde no se puede acceder en coche, solo en tren, de hecho, solo circulan vehículos eléctricos. La habitación del hotel en España sería poco más que una pensión o un hotel de 2 estrellas, vimos un autobús de un grupo organizado de catalanes que también se hospedaba allí. Había un chico portugués en recepción que hablaba español, fue atento. Cenamos en la terraza de la habitación lo que nos quedaba del supermercado de esta mañana (quesos de varios tipos muy buenos, ensalada etc) y luego nos fuimos a la estación de tren para ver a que hora salían los trenes hacia Zermatt a la mañana siguiente (a partir de las 6 am), nos tomamos una infusión en un hotel pegado a las vías del tren, tenían raclette a 22 euros por persona, buen precio como supimos después, pero nos costaron 8 francos las infusiones. En ese momento estaba lloviendo suavemente y al día siguiente se esperaban mas lluvias, pintaba mal para poder subir al Cervino, y mas, sabiendo las clavadas que pegan los suizos por utilizar sus trenes cremallera (los que suben por las montañas y no entran en las Swiss pass gratuitamente).
Por cierto, Tasch no tiene absolutamente nada que visitar, es una pequeña aldea con algunos hoteles para pernoctar pero a un paso de Zermatt, donde es mucho más caro hospedarse. Hasta ahora los Alpes no me habían dicho nada especial que no hubiera visto esquiando en los pirineos o en Andorra.