La ruta prevista era la siguiente:

Bali: Ruta Noreste
Pura Besakih estaba inicialmente planteado en esta ruta pero finalmente ya lo habíamos visitado en la ruta este, y os adelanto que acabamos pasando de Penglipuran, así que al mapa anterior podéis quitarle esos dos puntos y añadir Goa Gajah, que no habíamos podido visitar el primer día.
Nuestro conductor nos recogió tempranito ya que el día sería largo. La primera parada del día sería Goa Gajah (entrada 15.000Rp/persona), el templo del elefante, llamado así por la forma de elefante (?) en su entrada.
Bali: Goa Gajah
No me resultó demasiado impresionante, y de hecho casi me gustó más la parte de bosque que tiene por detrás, todo de un verde precioso y con árboles espectaculares:
Bali: Goa Gajah
Después de un paseo entre los árboles pusimos rumbo a la siguiente parada: Pura Kehen, también conocido como la versión en miniatura del Besakih (entrada: 12.500Rp/persona). Aquí no había nadie y éste sí que nos gustó muchísimo. Se respiraba paz y tranquilidad. Este templo tiene detalles muy curiosos: desde una campana en lo alto de un árbol hasta unos platos chinos de porcelana decorados incrustados en la pared y que no pegan ni con cola.
Bali: Pura Kehen
Estábamos paseando tranquilamente y haciendo nuestras fotos cuando de repente se nos acerca un paisano y se pone a contarnos historias del templo, y nos dice que es el “temple keeper”. Por supuesto, quería una propina, y después de la chapa que nos dio acabamos dándole 2.000Rp.
Cuando terminamos de ver Pura Kehen nos metimos un buen rato de coche hasta llegar a la zona más lejana del día: Kintamani y el volcán Batur. En esa zona hay un templo llamado Pura Ulundanu Batur que pensábamos visitar, pero nos pedían un precio desproporcionado por las entradas (no recuerdo exactamente cuánto, pero una burrada, mucho más que cualquier otro en la isla) y decidimos no entrar. Cuando buscas en internet hay cierta confusión entre este templo y el del lago Bratan (Pura Ulundanu Bratan), que visitaríamos al día siguiente. De hecho, incluso nuestro guía estaba un poco descolocado. Hicimos alguna foto desde fuera y nos metimos por una callejuela hacia la parte posterior, que tenía buenas vistas del volcán.
Bali: Pura Uludanu Batur

Bali: Volcán Batur
Desde el pueblo de Kintamani también hay buenas vistas, pero la calle estaba petadísima de coches y autobuses y era imposible parar, y como ya teníamos muchas fotos decidimos seguir adelante.
Comimos pescado típico de la zona en un warung en Kintamani (70.000Rp). Era bastante cutrecillo por decirlo finamente, pero yo me había empeñado en comer pescado del lago y el conductor no estaba por la labor de recomendarnos (o preguntar por) un warung medianamente decente, así que nos conformamos con este. No estaba mal, pero fue casi milagroso que no nos pusiéramos malos!
Después de otro buen rato de coche llegamos a la siguiente parada del día: Pura Tirta Empul (entrada: 15.000Rp/persona), uno de los templos más famosos de Bali y conocido por los ritos de purificación que realizan los balineses en sus aguas sagradas.
Bali: Pura Tirta Empul
El recinto es grandecito y vas pasando por distintas zonas. En una de las piscinas se puede ver el origen del manantial que alimenta las piscinas sagradas y el agua tan cristalina que resulta increíble. En la foto no se aprecia bien pero os aseguro que nos impresionó:
Bali: Pura Tirta Empul
Finalmente llegamos a la famosa piscina sagrada, donde multitud de balineses (y algún occidental) hacían cola en el agua helada para poder llegar a los chorros y meter la cabeza debajo. Una imagen muy conocida pero no por ello menos impresionante:
Bali: Pura Tirta Empul
La última visita del día era Gunung Kawi (entrada: 15.000Rp/persona), un templo que por lo diferente que es, y por el entorno natural en el que está, nos sorprendió gratamente. Desde que aparcas el coche hasta la entrada hay un paseo donde te van acosando los vendedores de telas/souvenirs/agua/y lo que se te ocurra. La verdad es que tanto acoso llega a ser pesado, te agarran de la mano y para soltarte te dicen que vas a parar a la vuelta (se lo dicen ellos todo), y claro, a la vuelta te están esperando diciendo “me habías prometido comprarme algo!”. Una vez que llegas a la entrada, hay que bajar (muchos) escalones para llegar al templo, y con el calor del mediodía puede ser bastante horrible, pero a nosotros nos pilló a última hora de la tarde y no fue para tanto. Además, el paisaje es espectacular, así que con la excusa de parar y hacer fotos puedes recuperar el aliento (sobre todo subiendo!!):
Bali: arrozales en los alrededores de Gunung Kawi
Cuando por fin llegas abajo te encuentras con un río, y a cada lado cinco (bueno, cinco y cuatro) impresionantes altares de piedra de 7 metros de alto excavados en la montaña. Tuvimos la suerte de estar casi solos, y nos gustó muchísimo. Se supone que los altares son monumentos funerarios y están dedicados a un rey y sus reinas e hijos.
Bali: Gunung Kawi
Con esto dimos por terminada nuestra excursión del día. Al llegar a Ubud, recogimos la ropa que habíamos dejado en la lavandería al lado de la villa (66.000Rp) y después de una ducha rápida fuimos a nuestra cita en el Venezia Spa para darnos un masaje balinés (90.000Rp/persona). Estuvo muy bien, y el Venezia está genial, nos invitaron a un té de jengibre y nos trataron súper bien. Después de quedar bien relajaditos con el masaje cenamos otra vez en Jl. Hanoman (140.000Rp) y nos fuimos a dormir.
Próxima etapa: Bali – Ruta Norte