Después de 5 horas de avión desde San Francisco aterrizamos por fin en Oahu, donde son tres horas menos que en el continente. Los primero que hacemos es ir a recoger nuestro coche de alquiler, vamos con el miedo en el cuerpo desde la negativa de San Francisco a alquilárnoslo, esta vez volvemos a tener el alquiler con Dollar y tal y como sucedió en Los Ángeles no tuvimos ningún tipo de problema a la hora de coger el coche.
Con el coche ya en nuestro poder ponemos rumbo a nuestro hotel, el Aqua Aloha Surf Waikiki, un hotel normal con una habitación amplia con cocina que se encuentra a menos de cinco minutos andando de la famosísima Waikiki Beach. Dejamos las cosas en nuestra habitación, nos cambiamos y vamos de frente para conocer Waikiki, y lo que vemos nos encanta, es una playa de arena fina con un mar turquesa, llena de gente guapa, porque hay que decirlo por Waikiki hay gente muy guapa, todos morenos y con buenos cuerpos, ahí la gente va a lucirse, jeje. La paseamos de arriba abajo, sería la primera de vez de unas cuantas, luego nos fuimos por Kalakua mirando tiendas. Hoy nos fuimos para el hotel pronto para recargar las pilas, al día siguiente tocaría empezar a recorrer la isla.


El primer día amanecimos muy pronto, no sé si por el jet lag o por las ganas que teníamos de empezar a conocer la isla, pero a las 6:30 ya estábamos en pie con lo cual no fue extraño que a las 8 de la mañana estuviéramos aparcando en Hanauma Bay, nuestra primera parada del día. A pesar de lo temprano que era, el parking ya estaba lleno de coche por lo que recomiendo ir pronto si se quiere disfrutar de esta playa
Se trata de una playa situada en un antiguo cráter volcánico y tiene una gran riqueza de fauna, es uno de los mejores lugares de la isla para hacer snorkel, para poder acceder a ella hay que pagar entrada, unos 7$ por persona y antes de nada hay que ver un video explicativo. Luego ya puedes bajar a disfrutar de la playa y a maravillarte viendo cientos de peces de colores. Nosotros estuvimos un buen rato haciendo snorkel y relajándonos en playa pero a media mañana decidimos que ya era hora de seguir descubriendo la isla y con pena recogimos los bártulos para volver a ponernos en ruta. Eso sí, antes de marchar nos pusieron un cuño por si queríamos volver no tuviéramos que pagar la entrada de nuevo.


Seguimos la carretera por la costa este parándonos a sacar fotos tanto a las playas que nos íbamos encontrando como a las montañas del centro de la isla. Según íbamos avanzando el día iba cambiando, el sol que teníamos por la mañana en Hanauma y en Waikiki iba dejando paso a las nubes, e incluso a la vuelta para Waikiki nos cayó un chaparrón.



Por la tarde ya nos volvimos al hotel a cambiarnos y salir a pasear por Waikiki, hoy nos fuimos paseando a ver la laguna y tomar un cóctel en el Hilton Hawaiian Village para luego ir a cenar a nuestro gran descubrimiento, Cheesburguer in!Paradise, que hacen una hamburguesas de chuparse los dedos.
