Hoy ya remoloneamos un poco más en la cama, al fin y al cabo estamos en la parte de relax del viaje, pero tampoco mucho porque hoy tenemos previsto recorrer parte de la costa oeste de la isla, cogemos nuestros bañadores y nos vamos al coche para empezar el día.
Conducimos rumbo al noroeste hasta llegar Yokohama beach, una playa solitaria enorme, lo malo es que había un oleaje que no invitaba nada a meterse en el agua, estuvimos un buen rato tomando el sol y luego volvimos dirección a Honolulu parando en diferentes playas a sacarles fotos pero ninguna nos atrajo para volver a tomar el sol y el mar estaba demasiado embravecido para que apeteciera bañarse.

Así que a medio día nos dirigimos a Pearl Harbour, nos costó un poco ubicarnos para llegar a él, tanto que cuando nos dimos cuenta estábamos metidos en una base militar y el militar que estaba en la garita muy amablemente nos dio la vuelta, eso sí para poder dar la vuelta le tuvimos que enseñar nuestros pasaportes, que se quedó con ellos mientras maniobrábamos para girar y salir. Tras este pequeño percance llegamos al parking adecuado, dejamos el coche y nos fuimos a ver el visitor center solamente, porque para ir a ver el Memorial había una cola impresionante y no era algo que nos atrajera en exceso, la verdad. Me imagino que para los estadounidenses tenga un significado especial pero para nosotros no lo tenía y no nos apetecía gastar más dinero, así que vimos el Memorial desde la distancia.

Luego nos volvimos a Honolulu, a ver la parte antigua de la ciudad, dejamos el coche en un parking cerca de la Aloha Tower y nos fuimos dando un paseo hasta ella, era por la tarde y la zona estaba desierta, todo cerrado, supongo que sería por la hora que ya era media tarde. Luego nos fuimos hasta la estatua del rey de Hawaii, Kamehameha I quien unificó las islas de Hawaii, que se erige delante del Palacio de Justicia hawaiano (quienes ven Hawaii 5.0 seguro que reconocen el edificio). Justo enfrente se encuentra el Iolani Palace, residencia de diferentes reyes hawaianos, y es que éste es el único estado que tuvo realeza hasta finales del siglo XIX.


Sacamos unas cuantas fotos y nos volvimos para nuestro hotel, nos cambiamos y salimos a dar un paseo por la playa, tomar un mojito en una de las terrazas de los hoteles y cenar sushi en un japonés que hay enfrente de la playa, es pequeño pero muy recomendable, Furusato Sushi.
