12 Septiembre DESCENSO DEL MERU DÍA 4 A las 7h nos levantamos, porque a las 8h nos dijo Goodluck que bajaríamos. Durante el desayuno, unos holandeses nos ofrecen su desayuno, unos crepes, unas tostadas y un preparado frito de verduras. El mejor desayuno de estos días. Poco más tarde de las 8h iniciamos el descenso, vamos los tres con Goodluck y más tarde nos pilla Majura, con la bolsa sobre la cabeza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hoy hace más frío que otros días y hay mucha niebla, menos mal que ayer no estaba así el tiempo, si no poco habríamos visto. Vamos deshaciendo el camino que hicimos el otro día.
Al llegar a la última explanada nos encontramos con búfalos y jirafas. El ranger nos explica que estos búfalos están acostumbrados a ver gente y por lo tanto no hacen nada, así que nos acercamos bastante para hacer unas fotos y con las jirafas lo mismo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En unas 2.30h estamos abajo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al llegar a la caseta de los rangers, Goodluck nos da un certificado a cada uno por haber realizado el ascenso al Meru. Nos despedimos de él y nos vamos para el coche, que nos ha venido a buscar el hombre del Merutrek que nos acerca al hotel.
Recogemos nuestras mochilas, que están sanas y salvas y nos alojamos de nuevo.
Le ofrecemos a Majura, que se ha venido en el coche con nosotros, la comida que dejamos en el hotel el otro día por no calcular bien.
Estamos deseando quitarnos la ropa maloliente que llevamos y meternos una buena ducha que nos deja como nuevos.
Cuando estamos todos listos nos vamos a comer, nos merecemos un buen festín. Miramos en la Lonely un sitio recomendado y nos vamos al McMoody’s a comer unas hamburguesas, la verdad que el sitio está muy bien. Acabamos a las 16.30h y mientras comemos decidimos dónde ir luego, vemos que hay un mercadillo de los que nos gustan a nosotros y nos vamos a ver qué nos encontramos. Tiramos para la Torre del Reloj y bajamos una calle, en poco nos lo encontramos. Parece que no es tan agobiante como el que nos encontramos en Nairobi. Hay montones de tiendas repartidas en varias calles, los vendedores te empiezan a decir que entres en su tienda, que es gratis mirar, incluso algún gracioso nos dice “más barato que en Andorra” dicho en español, jajaja, pero no te agobian mucho más. Tienen de todo, artesanía africana, bisutería, pinturas, ropa, todo está muy bien. Acabamos comprando una lámina de pintura para casa. Antes de las 19h empiezan a recoger y como también anochece nos vamos para el hotel, que tenemos un ratito caminando. Al llegar, le pedimos al recepcionista del hotel si puede avisar a un taxi para que mañana nos lleve a la estación de autobuses, nos tomamos unas birras en el restaurante y a dormir, que mañana también madrugamos. ¡La costa nos espera!