A las 9 de la mañana nos vino a recoger el tuk-tukero que nos había traído la tarde anterior hasta el alojamiento. Hicimos el check-out y le dijimos que después seguiríamos nuestro viaje hacia Sukhothai, así que nos acercó hasta un quiosco donde compramos los billetes de autobús. No habíamos desayunado así que le dijimos de parar en un 7 eleven antes de continuar.
Nos hizo el recorrido típico por varias de las ruinas en casi 4h. Al llegar a los sitios nos explicaba un poco por encima y nos acompañaba hasta la entrada. Si era gratis entraba con nosotros y nos iba explicando en su inglés.

Vimos y luego conocimos gente que había hecho la visita en bicicleta. Personalmente creo que es una faena porque la distancia entre los templos no es pequeña y el clima tampoco acompaña para hacer deporte. La opción de la bicicleta la barajaría si estuviese un par o tres de días en la ciudad y pudiera ir con mucha calma.

De los sitios a los que nos llevo destaco por encima de todos el Wat Chaiwatthanaram, nos impresionó muchísimo. El Wat Phra Sri Sanphet también . También está bien el complejo que alberga la famosa cabeza entre las raíces del árbol (Wat Mahathat) o el buda reclinado. No nos gustó demasiado el Wat Phu Khao Thong o otro sitio donde nos llevó que estaba lleno de figuritas de gallos, que al parecer le gustan mucho al Rey.


Después de ver el Wat Mahathat, que fue el último, le dijimos que si quería cobrar antes de llevarnos a la parada de autobús nos tenía que acercar a cambiar dinero. Nos llevó a una especie de centro comercial, tipo nuestro Corte Inglés y de allí al bus, que la verdad es que estaba bastante retirado y pensábamos que no llegábamos. El tuktuk iba a fondo, parecía que fuese a explotar. Incluso se metió en contra dirección por el arcén de una autovía
Por el bus pagamos si no recuerdo mal (no lo apunté
Al llegar a Sukhothai coincidimos con 3 chicas sudamericanas y otro chico de La Rioja y hablamos de compartir una de esas furgonetas grande que allí habían hasta la zona donde se encuentran la mayoría de alojamientos en la ciudad nueva. La cosa es que los conductores tenían pacto y no querían llevarnos a los 6 juntos, al final aceptamos partirnos 3 y 3 y que nos llevaran en dos furgonetas diferentes. 40THB por cabeza para un trayecto corto de no más de 2-3km.
Hicimos el check in en el TR Guesthouse (en la siguiente etapa doy mi opinión) y salimos a buscar un sitio para cenar y una óptica para que le arreglaran las gafas a mi colega, que había perdido el tornillo de una de las patillas, pero no hubo suerte.
Cenamos cerca del alojamiento, en el restaurante del Pai Sukhothai Resort. El trato excelente y la comida muy buena y barata. Allí conocimos dos parejas españolas con las que fuimos a tomar algo después, donde conocimos a una tercera que se acercó a nosotros al escucharnos hablar en español. La verdad que da gustó conocer a gente nueva y a los 2 minutos sentarte a tomar algo y charlar como si los conocieras de hace tiempo, de viajes o de cosas de la vida... Con una de estas parejas coincidiríamos durante todo el viaje por diferentes lugares, así que esa fue la primera de muchas cervezas!