Recorrido: Según Google Maps, 344 km. Mapa de la ruta seguida:

Tras llenar la neverita con hielo de la "ice machine" que tienen practicamente todos los moteles, agua y la comida para el camino, nos dirigimos al Hearst Castle Visitor Center. Aquí además del aparcamiento, por supuesto, esta la zona de taquillas, comida y "gifts". Hay distintos "tours" por la "Casa Grande" (así en español como la bautizó su dueño). Nosotros habíamos elegido"Grand Rooms" y la entrada es de 25 $ por persona. Las teníamos reservadas por internet pues concidiendo con un domingo podíamos quedarnos sin ellas.
También hay al lado el "theater". El cine donde se proyecta un documental sobre la historia de la construcción de este magnífico edificio. Tal como teníamos el "planning" del día para verlo había que elegir el horario de las 8:15 y pareció que nadie quería madrugar para eso.
Hablemos de quién hizo construir esta magnífica "locura": Willians Randolph Hearst (a quién le interese lo remito a la Wikipedia). De la que resaltaré tres cosas: fue un magnate de la prensa en los inicios del siglo 20, por ello tuvo tal influencia que algunos lo consideran el primer instigador de la Guerra contra España (la que hizo perder Cuba y Filipinas a España) e inspiró la película de Orson Wells, "Ciudadano Kane", considerada como una obra maestra de la historia del cine.
Quien conozca la película, el supuesto personaje no sale muy bien parado y las claras alusiones a Hearst, su enorme mansión (en la peli llamada Xanadú) que poseía también un zoo con un oso polar y todo
y su amante (en la realidad la actriz Marion Davis, en la peli una mala cantante de ópera) hizo que fuera perseguida con toda su artillería periodística para evitar su estreno.
Es curioso mencionar, que el pasado día 13 de marzo, 74 años después, el nieto de WR Hearst, Steven, "sponsor" del Festival de Cine de San Luis Obispo, localidad vecina a San Simeón, autorizó a que se proyectara "Ciudadano Kane" en el mencionado cine del centro de visitantes del Castillo, por el módico precio de 1000$ la entrada.
Perdonen, las interrupciones en mi relato.
Bueno tras convertir la reserva en entradas tuvimos que esperar para tomar el bus que nos llevaría por la "Cuesta Dorada" hasta la mansión.
En la espera pudimos observar la primera consecuencia de la sequía mencionada ya, pues los baños no funcionaban y nos remitían a unos portátiles en el exterior. Como no se usa agua para limpiarlos, los "olores" son indescriptibles.
Tomamos el bus con explicaciones de la conductora, una "jóven" de cerca de setenta años (es normal que haya gente de cierta edad e incluso jubilados colaborando en estos sitios. Les remito a las estupendas explicaciones de jp177 en el foro "Curiosidades del Modo de vida americano (USA)")
Al llegar nos recibió una rubia "ranger" (esta sí muy jóven), que nos llevó por el recorrido, interior. Comedor, sala de estar, billar e incluso una sala de cine pues dada su relación con Marion Davis permitió que muchas estrellas de cine de la época (por ejemplo Charles Chaplin), pasaran por la casa. Luego nos dejó a nuestro aire para visitar los jardines y piscinas.

y más antiguamente la usó el director Stanley Kubrick para su película "Espartaco"). Así que me permitiré poner una foto ajena con agua para ilustrarla y se pueda comparar.





Tras bajar al aparcamiento de nuevo retomamos la ruta por pocos kilómetros pues nuestra siguiente parada era una colonia de elefantes marinos (ahora en verano bastante mermada de ejemplares) en la zona llamada de Piedras Blancas.


Paramos para visitar la playa de McWay. No somos los únicos. ¿Será por ser domingo? ¿Será por ser verano? El aparcamiento está lleno y paramos como otros muchos en el borde de la carretera y empezamos el breve sendero que lleva hasta el mirador de la playa. Su cascada la hace inconfudible y su imagen se queda marcada en el recuerdo.

Seguimos la ruta, atravesamos el Bixby Bridge, famoso arquitectónicamente por ser el puente de hormigón más largo con un solo arco y su situación. Y llegamos a Carmel-By-The-Sea. Lugar del que fue alcalde Clint Eastwood. Su productora Malpaso, viene de Malpaso Creek situado cerca de Carmel. Llegabamos un poco tarde sobre las cinco de la tarde y nos quedaban por lo menos dos horas hasta San Francisco. Tuvo que ser pues un vistazo más bien, con el coche. Recorrimos el "Scenic Drive" que rodea la playa, vimos la Misión de San Carlos y tuvimos ocasión de que más que un pueblo con muchos árboles, parece más bien un bosque lleno de casas. No hay aceras ni farolas y un aire bohemio.
Y rumbo a San Francisco. ¡Y menos mal! Porque no sé si cogió la "operación retorno" del domingo o qué pero por la zona de Los Gatos nos atrapó un gran atasco y nos comió el tiempo que pensabamos emplear en ver san Francisco al atardecer. Cuando desapareció, como por ensalmo, el atasco y ya poniendose el sol, decidimos pasar por la zona donde se haya Google en Palo Alto. Allí paramos en un Starbucks ya a punto de cerrar pues a esa hora por allí no hay nadie pero no tuvieron ningún problema en atendernos.
Es asombroso todo lo que tiene por allí Google.
Y seguimos y entrabamos en San Francisco ya con la noche, sobre las nueve. Fue emocionante subir las primeras rampas de sus calles. Me hubiera gustado poder oir en ese momento a Scott Mckenzie cantandome: If you're going to San Francisco/Be sure to wear some flowers in your hair:
pero ya no hay hippies, ni "Verano del amor", que atrajo a tanta gente a esta ciudad y de los que dijo el entonces el entonces Gobernador de California, Ronald Reagan: "Visten como Tarzán y huelen como Chita".
Paramos en la entrada del Hotel Mayflower y tras registrarnos preguntamos por la posibilidad de aparcar. Pero a esas horas ya estaba lleno el aparcamiento pues no es muy grande y no se puede reservar, sino que siguen como se dice: " the basis, first come, first served" (el primero que llega es que se lo queda), así que tras descargar, tuvimos que buscarnos un parking en las proximidades para pasar la noche, hasta la mañana siguiente que teníamos un hueco disponible. La habitación asignada fue en la tercera planta. Está muy bien con frigorífico y microondas. El precio, 168 $ con tax por noche. Las reservas se hacen vía e-mail. Y sin lujos, pero para ser en pleno centro (en el Nob Hill) de San Francisco tiene unos precios muy buenos y estupendas críticas. Y a descansar.