Mapa de la ruta de hoy (en bus, tranvias o caminando):
Empezamos la jornada a las 7. Tras el desayuno. Esta vez sí en condiciones. Fui al parking, el State Garage en 818 Leavenworth St. a retirar el coche para llevarlo al aparcamiento del hotel, donde lo dejaríamos hasta nuestra partida pues había decidido no andar con el rollo de estar buscando aparcamientos todo el día. Aunque llevar el coche por San Francisco e "imitar" a Steve MCQueen en la película "Bullitt" era bastante sugerente
Aunque a lo mejor podría acabar en desastre aunque usaramos un triciclo, como en "¿Qué me pasa, Doctor?"
La noche más las horas que correspondían hicieron un total de aparcamiento 30$.
Se dice que Mark Twain afirmó (es falso): "El invierno más frío que he pasado nunca, fue un verano en San Francisco". Sea cierto o no, la mañana era nublada (nada raro ya) y bastante fresquita. Muchos viajeros habían afirmado que tuvieron que llevar mangas largas, algo de abrigo, etc. hasta en verano, así que con pantalones largos y algo de abrigo iniciamos nuestra ruta del día. Iba a ser todo el día en medios de transporte y caminando.
En primer lugar fuimos hasta la esquina con la calle Powell por donde pasa una de las líneas del famoso tranvía de San Francisco (el cable-car para los "técnicos"). Alli lo tomamos en dirección Market St.
Estos tranvías tienen cada uno dos operarios: el "gripman" que manipula el enganche a los cables que dan nombre al vehículo y el "conductor" que se encarga de cobrar y vigilar lo que hacen los pasajeros. Este mismo vende el billete de un trayecto (actualmente a 7 $) o el 1 day-Pass (17 $) que sirve para todos los medios de transporte de la ciudad (conocidos colectivamente como Muni) por un día. Este fue el que compramos. Nadie lo pide salvo los "conductors" del cable car. Así que subes y bajas en cualquier vehículo colectivo y todo el mundo piensa que tienes pagado de algún modo el trayecto. Esto se llama fe en la humanidad.
Cuando bajamos en Market St. había un numeroso grupo de turistas que querían ver el espectáculo del giro del tranvía en ese punto. Nosotros muy cerca buscamos la parada de la línea de bus nº 5 (el 5R hace el mismo recorrido pero haciendo menos paradas), que nos llevaría hasta la parada de Fulton St./8th Av. bordeando el Golden Gate Park para visitar el Jardín de Té Hagiwara que los lunes, miércoles y viernes es gratis hasta las 10 de la mañana.
Este jardín realizado a finales del siglo 19 con motivo la Feria Mundial celebrada en San Francisco con caracter temporal se convirtió en definitivo a instancias del inmigrante japonés Makota Hagiwara, de ahí el nombre del jardín. A este japonés se adjudica la traida, desde Japón a los Estados Unidos, de las llamadas galletas de la suerte, de las que luego hablaremos de nuevo, que se empezaron a ofrecer en este jardín, que tiene rincones encantadores.
Volvimos después sobre nuestros pasos y tomamos la misma línea hasta la parada de las calles McAllister con Pierce y subimos hasta Alamo Square, donde se hallan las famosas casas tipo victoriano llamadas "Painted Ladies".
Regresamos otra vez a la misma parada y tomamos de nuevo la misma línea de bus y llegamos a la parada de McAllister St. con Van Ness Av., donde está el Civic Center con la cúpula del City Hall de San Francisco. Realmente queda a la espalda y enfrente de la parada, por la Van Ness Av. están dos edificios gemelos uno es el
War Memorial Veterans Building, dónde se firmó la Carta Fundadora de las Naciones Unidas en 1945. Y a su izquierda, el War Memorial Opera House. Seguimos hasta ponernos enfrente del Ayuntamiento. Este ayuntamiento fue testigo en el año 1978 de un doble asesinato, que significó la transformación final de San Francisco como ciudad vanguardia de la tolerancia con los "gays". Fue la muerte del alcalde George Moscone y el concejal, activista abiertamente homosexual, Harvey Milk, por disparos de otro concejal, Dan White. La demostración de duelo por aquellas muertes fue el detonante. Sean Penn, que ganó el oscar al mejor actor por este papel en 2008, lo representó en la película "Mi nombre es Harvey Milk". Así es asesinado en la película y obsérvese como se ve la Opera House, donde representan "Tosca", desde la ventana del despacho:
Tras esta visita volvimos a Van Ness Av. y tomamos la línea 47, que la recorre, hasta la esquina con
Greenwich St. Caminamos hasta la calle Lombard y la subimos. Y no es un decir. Observese en esta foto tres detalles:
El desnivel de la calle (subirla fortalece realmente las pantorrillas), la fila de coches de la izquierda que es la cola que espera para poder bajar las famosas curvas de esta calle y a la derecha los coches que cumplen la obligación en estas calles, tan empinadas, de aparcar perpendiclarmente a la acera (en otras calles menos empinadas dejan aparcar en paralelo pero entonces te pueden multar si no lo haces con las ruedas giradas hacia la acera).
Cuando llegamos a la parte más alta de esta calle nos encontramos con este panorama:
Es de estas imágenes que has podido ver en tantas películas y sin embargo cuando las ves en persona te asombran como si fuera la primera vez.
Bajamos hasta por las aceras escalonadas que la bordean hasta Leavenworth St., dónde se agolpaba un montón de gente que como nosotros quería tener la otra perspectiva:
Cuando después enfilamos por esta última calle en dirección a los muelles, nos encontramos esta vista:
Efectivamente, la famosa isla de Alcatraz con su cárcel. Parece increíble lo cerca que se ve cuando realmente se halla en medio de la bahía.
No la dejamos de ver mientras ibamos bajando,afortunadamente, hasta la calle Jefferson llena de tiendas de recuerdos y restaurantes. Doblamos hacia la izquierda para acercarnos al Aquatic Park donde percibimos el siguiente "flash":
La visión del inconfundible Puente Golden Gate.
Aquí está una de las paradas terminales del tranvía , dónde se puede ver también, como en la calle Market, el "show" de cómo dan la vuelta.
También está por allí la vieja fábrica de chocolates Ghirardelli, hoy convertida en un pequeño centro comercial.
A continuación, como ya era hora de rellenar el estómago, nos fuimos hasta el Fisherman´s Wharf
Allí en el Chowder Hut, un lugar de estilo comida rápida se puede probar los famosos chowders (sopa de pescado dentro de un pan), comer fish&chips, etc. Está muy bien. Nos costó 61 $, los cuatro. Pero las mesas libres estaban, como era normal, fuera del cobijo de los toldos y, como se ha podido observar por las fotos anteriores, en ese momento el sol apretaba en toda su plenitud. ¿Quién dijo frío en San Francisco? Por la tarde nos dimos cuenta que estabamos todos rojos como tomates por el rato que estuvimos comiendo allí y en todo el resto del viaje se nos quedó un moreno con las marcas de la ropa en cuello, brazos y los dibujos de las sandalias en los pies.
Tras la comida seguimos hasta el más famoso de los muelles de San Francisco: el Pier 39. El ambientazo era mayúsculo.
Y allí rendimos honores a sus ilustres inquilinos, la colonia de leones marinos, que al igual que la de elefantes marinos de Piedras Blancas estaba mermada por las fechas en que nos encontrabamos.
De todos estos muelles salen diversos ferrys que recorren y van a la zona del norte de la bahía.
Tras disfrutar del lugar, en The Embarcadero tomamos el bus 39, que nos subiría a Telegraph Hill dónde se encuentra la Coit Tower . Que debe su nombre a Lillian Coit, que dejó parte de su fortuna para embellecimiento de la ciudad.
Dada su admiración desde pequeña por el trabajo de los bomberos, se construyó la "leyenda urbana" que esta torre tiene forma de una manguera. Pero no parece cierta. Lo que si es verdad es que esta ilustre señora está considerada la patrona de los bomberos de San Francisco. Valga la diferencia con los bomberos españoles que tienen como patrón a San Juan de Dios y los de Madrid, a la Virgen de la Paloma
Las vistas desde allí son increibles. Pueden verse juntos dos símbolos de San Francisco, las curvas de la calle Lombard y el Puente Golden Gate:
Proseguimos nuestro periplo bajando por unas de las empinadas escaleras que llevan hasta la torre. Desde luego subirlas tienen que ser para campeones.
Desde ellas puede verse un tramo del puente de Oakland hasta la isla de Yerba Buena.
Nosotros elegimos la que nos llevaba por la Greenwich St hasta The Embarcadero pero frente al Pier 23. Allí esperamos un rato para tomar la línea F de otro tipo de tranvía (tecnicamente "historic streetcar") que nos llevó hasta la terminal de ferrys edificio que ya no tiene ese uso y que tiene una torre dicen que inspirada en la Giralda de Sevilla
Este edificio está justo en frente del principio de Market St. (No lo he dicho, es la principal arteria de San Francisco). Por ella caminamos hasta la esquina con la calle California, donde está uno de los extremos de otra línea del cable-car y la única que es perpendicular a las otras dos. Recorre la mencionada calle hasta Van Ness Av. En esta línea puede observarse perfectamente como se distribuyen las calles de San Francisco: unas son totalmente horizontales y perpendicularmente, entre ellas, están las tremendas cuestas que las unen y que son las que salvan estos tranvías.
Cuando nos bajamos a la altura (nunca mejor dicho) de la calle Taylor, nos encontramos la Grace Cathedral
que se ha utilizado en escenas de numerosas películas, entre ellas, la mencionada "Bullit" y más modernamente "El hombre bicentenario". Construida inicialmente en la época de la "fiebre del oro", tiene la curiosidad de que su fachada imita "Nôtre-Dame" de Paris, las puertas son una réplica de la puerta del Paraíso de Lorenzo Ghiberti que está en el Baptisterio de Florencia y dentro tiene una reproducción del laberinto de la Catedral de Chartres.
Un poco más abajo está el famoso hotel Fairmont, que sirvió de escenario de la antigua serie de TV "Hotel". Este tramo de la calle es tremendamente empinada hasta cuando se baja y hay que acudir nuevamente a la resistencia de pantorrillas. Bajamos por la calle Taylor hasta la calle Bush y a nuestro Hotel.
Allí haríamos una pequeña parada para posteriormente salir a cenar. Para ello elegimos Lori´s Diner de la calle Sutter para aprovechar unos
Cupones con el 20% de descuento. Este un establecimiento con el ambiente de los años cincuenta. Aquí pedimos hamburguesas, aunque yo preferí "steak", y de bebidas nos repartimos entre refrescos, limonadas y batidos. Y pedimos para probar y recordar el de New York, cheescake (era mejor el de allí). Como nos ahorramos la propina por el descuento los cuatro salimos a 81 $. Así que muy bien. Finalmente regresamos subiendo un poquito de cuestas hasta el hotel. El día había sido muy fructifero y agradable, pero también agotador. Así que como de costumbre caimos rápidamente en el sueño.