A Chichen Itzá llegamos a las 9 de la mañana. Os recomiendo ir pronto, pues no hay casi nadie. Cuando nosotros salíamos, a las 11,30, entraban muchos autocares. Otra recomendación es que si tenéis que comprar recuerdos, lo hagáis aquí. Pensaréis que será demasiado turístico. Pues sí, pero hay tanta competencia que podréis sacar buenos precios. A la hora de regatear pensad cuanto estáis dispuestos a pagar por aquello que queréis comprar.
Chichen Itzá es un lugar fabuloso. Además está todo muy bien acondicionado para pasear. No se puede subir a la pirámide. No os doy precios de cuánto cuestan las entradas, pues de un año a otro varían. Visitar los yacimientos mayas cuesta unos 12-14€ a los extranjeros. Aparte de la pirámide tenéis la plaza de las 1000 columnas, el templo de los guerreros, y el gran juego de pelota, que es espectacular.

De camino a Mérida paramos en Izamal. Una ciudad pintada toda de amarillo. Tiene un centro bonito en el que destaca el convento de San Antonio de Padua. También tiene unas pirámides que se divisan desde el convento. Y hacía un calor...!!

Llegamos a Mérida por la tarde y nos alojamos en el hotel Hacienda Inn. Un hotel de 4*, pero con un precio muy bueno y una piscina aún mejor. Como desventaja tiene que no está en el centro de la ciudad. Con coche son entre 5 y 10 minutos. Mérida tiene un centro de ciudad bastante interesante, donde destaca la plaza principal y la calle 60. Es una ciudad bulliciosa, con mucho comercio y mucha gente paseando. Por desgracia, de los dos días que pasamos allí, uno se lo pasó lloviendo. Nos hubiera gustado callejear más por Mérida, pero la lluvia no era precisamente sirimiri, y yendo con un niño pequeño no era recomendable.
