Jueves 13: Tokio- Chureito Pagoda- 5 lagos- Tokio.
Antes de empezar un consejo: Si no hace bueno ni os planteéis hacer esta visita por vuestra cuenta, sería perder el día. Por otros diarios sé que hay la posibilidad de contratar una excursión casi “privada”, como ventaja tiene que el día se aprovecha mucho más al no depender del autobús y que tienes guía que te va explicando todo en español, pero resulta muchísimo más caro que ir por vuestra cuenta y si lo dejáis para última hora os arriesgáis a que ya no tenga sitio…. Supongo que todo depende de dos cosas, primero, que los lugares que visita te atraigan y segundo, que te atraigan tanto como para pagar lo que pide.
Nosotros nos decidimos por ir por nuestra cuenta y esto fue lo que pasó….
Otro día más nos levantamos a las 5:00 para comprobar si el parte seguía dando sol para la zona de los 5 lagos…. ¡Qué sorpresa! ¡Esta vez el pronóstico no había cambiado! ¡yupii!
. Pues ala, deprisita nos vestimos y salimos pitando a la estación. Nuestra intención era hacer una parada en Shimoyo Shide para ver la Chureito Pagoda y luego seguir hasta la estación de Kawaguchico. Tan rápido fuimos que llegando a Shinjuku nos damos cuenta de que tenemos apuntado que hay que hacer un trasbordo y no sabemos dónde!!! Tardamos un tiempo en descubrir qué teníamos que hacer...
y nosotros que habíamos madrugado tanto!!!! Este viaje lo cubre sólo parcialmente el J.R. pass, una vez en Otsuki hay que ir directamente al andén del tren que va a Shimoyoshida y tienes dos opciones, comprar el billete en las máquinas o en la ventanilla o bien enseñar el JR pass (para que te dejen “salir/entrar” , porque se supone que ese es territorio J.R.) y comprar el billete al revisor una vez estés en el tren.
Una vez se llega a Shimoyoshida lo mejor es preguntar a la taquillera que te indicará por dónde cruzar las vías. Casi inmediatamente después se ve un cartel con un dibujo de una pagoda, se siguen las indicaciones hasta encontrar las escaleras con farolillos y ¡ala! a tirar de piernas.
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Antes de empezar un consejo: Si no hace bueno ni os planteéis hacer esta visita por vuestra cuenta, sería perder el día. Por otros diarios sé que hay la posibilidad de contratar una excursión casi “privada”, como ventaja tiene que el día se aprovecha mucho más al no depender del autobús y que tienes guía que te va explicando todo en español, pero resulta muchísimo más caro que ir por vuestra cuenta y si lo dejáis para última hora os arriesgáis a que ya no tenga sitio…. Supongo que todo depende de dos cosas, primero, que los lugares que visita te atraigan y segundo, que te atraigan tanto como para pagar lo que pide.
Nosotros nos decidimos por ir por nuestra cuenta y esto fue lo que pasó….
Otro día más nos levantamos a las 5:00 para comprobar si el parte seguía dando sol para la zona de los 5 lagos…. ¡Qué sorpresa! ¡Esta vez el pronóstico no había cambiado! ¡yupii!
. Pues ala, deprisita nos vestimos y salimos pitando a la estación. Nuestra intención era hacer una parada en Shimoyo Shide para ver la Chureito Pagoda y luego seguir hasta la estación de Kawaguchico. Tan rápido fuimos que llegando a Shinjuku nos damos cuenta de que tenemos apuntado que hay que hacer un trasbordo y no sabemos dónde!!! Tardamos un tiempo en descubrir qué teníamos que hacer... Una vez se llega a Shimoyoshida lo mejor es preguntar a la taquillera que te indicará por dónde cruzar las vías. Casi inmediatamente después se ve un cartel con un dibujo de una pagoda, se siguen las indicaciones hasta encontrar las escaleras con farolillos y ¡ala! a tirar de piernas.
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La pagoda en sí misma no vale nada, sin embargo es muy fotogénica y creo que las vistas en primavera o a principios del otoño, cuando los cerezos se ponen rojos (son árboles tempraneros para esto del cambio de color) deben ser preciosas en un día despejado con el Fuji al fondo.

Si se va con prisas o el Fuji está cubierto por las nubes no merece la pena parar, esto último es fácil de saber porque el Fuji se ve desde el tren varias paradas antes de llegar a Shimoyoshida, justo desde Mitsu-Toge mirando por la ventana de la izquierda.
Tras las fotos de rigor nos volvimos para seguir trayecto hasta fujigoko ( 5 lagos). Una vez llegamos dentro de la estación compramos el pase de 2 días aunque sólo íbamos a estar uno porque incluye un combinado de los dos autobuses (Retrobus 1200 Y/persona).
Información turística está saliendo de la estación a la derecha. Los autobuses son fáciles de coger, la parada está justo delante de la estación del tren y pintado en el suelo en rojo o verde se señala dónde te tienes que poner según cojas la línea “red” o la “green”.

Nosotros cogimos primero la roja, paramos en la parada 14, pero a esa hora el Fuji no se ve reflejado en el lago, que es lo bonito de ese punto, aunque sí que se veía perfectamente el volcán. Luego fuimos a la parada 20 con el mismo propósito, fotografiar el Fuji, pero tampoco es buena hora porque sale a contraluz. Volvimos para bajarnos en la parada 19 para ir a ver el Kubota Itchiku Art Museum (www.japan-guide.com/e/e6912.html) (1300 Y/persona) que me interesaba porque tiene una exposición de kimonos. Nos pareció realmente caro para lo que te enseñan, si bien los kimonos eran muy bonitos y el entorno , sus jardines y fuentes también y tienen una “cafetería” con asientos orientales con vistas al jardín muy agradable, ideal para quedarse un rato largo a descansar sobre todo si tienes suerte y puedes coger uno de los asientos junto a la ventana/mirador.


Pero vamos, en general, no lo recomiendo. Un poco desilusionada nos volvimos a la estación de tren y comimos en un local sencillo con mesas y asientos tradicionales en el suelo, localizado según se sale de la estación a mano derecha, cruzando la acera y tras pasar un sitio de cambio de dinero y una cafetería, era más barato que comer en la estación y hasta las 14:00 tienen el “plato del día” por 500 Y muy abundante.
Por cierto, tanto en la estación de tren como en información hay internet gratis (2 conexiones al día 15 minutos máximo).
Después de comer cogimos el retrobus green bajándonos en la parada 68 (40 minutos de trayecto desde la estación) dónde está el pueblo Saiko Iyashino Sato Nenba (www.japan-guide.com/e/e6923.html) (350 Y/persona). Se trata de una reconstrucción de un pueblo tradicional dónde en cada casa te venden una cosa o puedes hacer un tipo de manualidades o puedes comer…



Pero lo que realmente me llamaba la atención era la caseta 12 dónde podías vestirte con Kimono, si eras mujer, o de samurái, si eras hombre por 500 Y/persona. Evidentemente los disfraces no son super finos, pero resulta muy divertido, puedes elegir entre muchos estampados y puedes pasearte por el pueblo y hacerte fotos con el Fuji al fondo. Además, como Japón es tan seguro puedes dejar la mochila en la tienda y despreocuparte.


A todos los turistas japoneses, que eran la mayoría, le hacía muchísima gracia ver una occidental con gafas vestidas de esa guisa. Una señora incluso me arregló el lazo y me dijo como posar para quedar bien en las fotos. Yo estaba feliz,

Si hubiéramos ido con más tiempo hubiéramos visitados más casas pero entre elegir el kimono, hacernos las fotos… ya no nos dio tiempo a más, parece ridículo, porque sólo eran las 15:15 pero por un lado el sol empezaba a quedar oculto entre las montañas (para las 17:00 ya era de noche) y por otro lado el retrobus de vuelta pasaba cada hora y necesitábamos coger el de las 15:35 porque le siguiente no nos permitía coger el tren de vuelta a las 17:10 (ya os he comentado que en bajar se tarda sin atascos 40 minutos).
Los paisajes que se ven en la ruta del retrobus verde son muy bonitos, el lago Saiko no tiene tantos hoteles y las montañas están repletas de árboles que a esa hora dan una imagen muy bonita.



La lástima es depender de los autobuses de esta línea que no son tan frecuentes como los de la roja lo que te limita mucho, si a eso sumamos lo que se tarda…. Y que nosotros habíamos perdido mucho tiempo por la mañana intentando fotografiar al Fuji y en el museo del kimono… Pero claro, eso no lo sabes hasta que no estás.
A parte de esto el entorno en Noviembre merece la pena siempre que esté despejado y me quedé con muchas ganas de explorar más lugares, sobretodo de la línea verde.
A las 19:00 estábamos en Shinjuku y nos fuimos hasta Shibuya para ver su famoso cruce. Visitamos la tienda “Shibuya 109” y alucinamos con algunos de los tipos de ropa y con las chicas que los llevaban, principalmente me llamaron la atención unas camisetas negras de princesas Disney donde todos los personajes eran esqueletos vestidos de princesa…
Creo que de todos los barrios que visitamos en Tokio este es el que más me gustó, quizás porque a mí la electrónica y el manga no me interesan mucho...