-SANJUSANGENDO, PALACIO IMPERIAL, CASTILLO NIJO, PONTOCHO, KIOTEANDO-
Seguimos con los templos de Kioto!
Como la mañana anterior, nos fuimos caminando hasta la estación para coger el bus nº 206 que nos dejaría en nuestra primera visita.
El templo budista Sanjusangendo.
Este mide 120 metros de longitud por lo que es la estructura de madera más larga de Japón.
Y en todos esos metros guarda 1001 estatuas de la diosa Kannon.

Esta imagen es sacada de internet ya que está totalmente prohibido hacer fotos dentro del templo y si sospechan tendrán todo el derecho a reclamar una revisión de tus fotos
. Puede ser que os encontréis a gente dibujándolos porque eso sí se puede hacer.
Pero por fuera sí que se pueden hacer las fotos que quieras




Al salir cogimos un bus que nos llevaría hasta el Palacio Imperial.
El día estaba tapado, pero el bochorno era bárbaro. Vaya veranico estábamos pillando…
Estuvimos paseando por sus amplios jardines.


Y llegó un punto en que no pudimos más. Estábamos tan saturados del calor que decidimos ir al castillo Nijo directamente.
Íbamos sin gps off-line ni conexión a internet, y claro, si miras en un mapa las distancias pueden parecer pequeñas…
La cuestión es que a mí me lo pareció. Pero tardamos en llegar unos 45 largos y calurosos minutos.
No os imagináis como nos bebíamos las botellas de agua y refrescos.
El problema también está en que salimos para el lado que no era… Llegamos a cruzar el rio Kamo, para luego volver a cruzarlo y coger la dirección correcta hacia el Castillo Nijo.
Enric aún se acuerda de mí y de mi cabezonería
“¡No es por ahí, es por ahí!!!”
Pero oye, que no hay mal que por bien no venga. ¡Que la zona del rio es muy chula!!!



¡Y por fin!!
¡Llegamos al castillo Nijo!

Una de las construcciones más espectaculares de Kioto.
La entrada principal al castillo de Nijo se encuentra al este, desde donde accederemos a la impresionante puerta Karamon.



La principal atracción del palacio Ninomaru son las salas de tatami, con techos y puertas correderas de estilo japonés bellamente decoradas, y los suelos de ruiseñor, que chirrían cuando uno pasa por encima y que servían en su momento como medida de seguridad ante visitantes no deseados.
Daba igual lo sigiloso que se intentara ser, los suelos siempre hacían ruido alertando así a los habitantes del castillo.
Y donde no está permitido hacer fotos.

Al salir del palacio Ninomaru, nos encontramos con el jardín Ninomaru, de estilo tradicional japonés.



Donde pudimos ver como hacían un reportaje fotográfico a una parejica de novios.
Enric toma nota de las poses, que en breve nos toca a nosotros


Se acercaba el medio día y el calor era cada vez más intenso. Tanto que no nos dejaba disfrutar de lo que estábamos viendo
Tengo clarísimo que algún día volveremos, pero ya bien entrado el otoño
Ese día, cosa que no me había pasado los días anteriores, me quemé la cara y hombros.
De verdad que hacia un calorazo como para no salir de debajo del chorro del aire hasta el anochecer.
Enric incluso se compró una pequeña toalla, como las que llevan los japoneses, para ir secándose el sudor. Porque de verdad que era tipo sauna.
Habíamos leído que en Pontocho había un Ichiran así que ya cansados de estar en la calle fuimos hacia allá.
En esta etapa explico cómo va a la hora de pedir en este restaurante:
DÍA 7 - TOKIO - Ueno, Ryogoku, Akihabara.
Y reitero lo dicho aquel día.
¡Qué ramen más rico!!!

¿Y ahora qué?? Pues al apartamento a refrescarnos. Porque en la calle no se podía ni estar.
Descansamos un rato y por la tarde, como estábamos haciendo casi cada tarde, paseo por Gion en busca de alguna geisha, que por cierto aún no se había dejado ver con todos sus complementos
Compramos unas cervezas y unas patatas en un conbini y nos fuimos al rio, donde se estaba en la gloria.
Y allí pasamos un agradable rato viendo a las parejas pasear, grupos de amigos tomando algo, gente que empezaba a llenar las terrazas que dan al rio Kamo de los restaurantes de Pontocho.
Vaya, que se estaba en la gloria

A la vuelta a la estación de Kioto vimos un montón de gente en un lateral y nos acercamos.
Había un espectáculo con agua y luces en unas fuentes que ni siquiera habíamos visto los días anteriores.
No eran las de Montjuic ni las de Dubái, pero era entretenido.


Y también vimos la Kioto Tower iluminada.

¿Y a que no sabéis donde cenamos???
¡Pues claro!!
¡En la pizzería!!
Que curiosamente estaba vacía…
Mejor. Así podíamos elegir sitio.


Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las 8!!
GASTOS DIARIOS:
Sanjusangendo: 1.200 JPY
Castillo Nijo: 1.200 JPY
Compras varias (comida, bebida,souvenirs): 5.137 JPY
Pase bus diario: 1.000 JPY
TOTAL GASTOS: 8.537 JPY (65€)