Para hoy tenemos contratada una excursión en QUADS (aquí los llaman CUATRIMOTOS), para ir a visitar el sitio arqueológico de Moray y las salineras de Maras.
Nos levantamos a las 07:30, desayunamos y a las 08:15 pasan a buscarnos por el hotel en una furgoneta grande los de la agencia de aventura para llevarnos a la base de los Quads, que está unos kilómetros pasado el pueblo de Chinchero y que visitamos antes de ayer con la excursión al Valle Sagrado de los Incas.
A las 09:00 ya estamos en la base de los Quads y después de hacernos una explicación teórica acerca de la conducción de los mismos, nos dan un casco y unos guantes a cada uno. En nuestro caso hemos cogido uno de dos plazas porqué mi mujer no ha llevado nunca una motocicleta y no se ha atrevido a conducir uno. También he de decir que si bien yo sí tengo mucha experiencia con motocicletas, nunca he conducido un quad y la experiencia va a ser totalmente nueva.
Pués nada, nos montamos en los quads, en nuestro caso uno marca HONDA con el cambio semi-automático y de 400 c.c. Esto se nota al darle gas, el aparato tiene nervio y mi mujer se me agarra como una lapa, jejeje.
Salimos al camino que hay delante de la base y siguiendo a un guía que va delante en motocicleta damos unas pequeñas vueltas para familiarizarnos con la conducción del los quads. Al cabo de 5 minutos salimos en fila india. Vamos 10 quads sencillos y el nuestro doble. Llevamos un guía en motocicleta delante y otro detrás.
Primero vamos por una pista de tierra bastante ancha y en muy buen estado pero polvorienta a más no poder y encima nuestro se va depositando una fina capa de polvo que cada vez se va haciendo más gruesa.
Después de una hora de circular por varias pistas más y caminos un poco más rotos y divertidos, llegamos al sitio arqueológico de Moray, que son unas terrazas concéntricas situadas en un hueco de la montaña (dice uno de los guías que el hueco lo provocó la caída de un meteorito) y que eran utilizadas por los antiguos Incas para experimentar con plantaciones de cereales y patatas.
Después de la visita al lugar continuamos con los quads, esta vez por unos senderos más estrechos y complicados, para , después de 1:30 horas, llegar a las salineras de Maras, que son eso mismo, unas salinas. Al inicio de las mismas hay un afloramiento de aguas subterráneas saladas y los vecinos del pueblo de Maras, que son sus propietarios, han ido haciendo unas pequeñas balsas de unos 3x4 mts. (nos dice el guía que hay unas 4.000), llenándolas de agua salada que al evaporarse deja la sal, que es recogida y explotada por estos. A la entrada de las salinas hay varias tiendas de recuerdos y souvenirs, donde hemos comprado varios paquetes de sales diferentes. Ah!, se me olvidada, la entrada a las salinas cuesta 2,8 EUROS por persona.
Finalizada la visita a las salinas continuamos con los quads, no si antes preguntarles a los guías si hay sobre-precio por llevarse el polvo extra que llevamos encima. Estos riéndose nos contestan que depende de la cantidad.
Continuamos por varios senderos de regreso a la base y vemos que cada vez hay más nubes y nubarrones negros y espesos y que nos dan muy mala espina.
De repente vemos un rayo que cae a no más de 200 mts. delante nuestro. Todo y llevando el casco el estruendo del trueno es ensordecedor y empieza a llover, primero un poco, después más y finalmente graniza. Las piedras nos iban golpeando las manos y piernas y parecía que nos fueran clavando agujas. Suerte que la chaqueta que llevamos es impermeable pero los pantalones no y mojados pesan el doble y te cuesta el doble de moverte.
Finalmente llegamos a la base de los quads, los dejamos dentro del recinto de cualquier manera y vamos a resguardarnos en un cobertizo.
Aunque tenemos los pantalones, la ropa interior y las zapatillas mojados, lo hemos pasado realmente bien en esta excursión y la experiencia de ir en los quads ha sido muy emocionante y divertida, máxime teniendo en cuenta el impresionante paisaje de los Andes que hemos podido contemplar durante toda la mañana.
Nos llevan de regreso a Cusco, vamos al hotel, nos damos una buena ducha y nos ponemos ropa seca para ir a comer. Por la tarde queremos acabar de pasear por el centro de la ciudad y comprar recuerdos para la familia y los amigos.
Finalizada la última jornada en Cusco, cenamos y preparamos las maletas para mañana puesto que partimos hacia Puno (el lago Titiaca) en un autobús turístico.
La estancia en el hotel de Cusco, (Hospedaje Turístico ARCÁNGEL) en régimen de habitación desayuno nos ha costado 181 EUROS para las cuatro noches. Teniendo en cuenta que el hotel es muy céntrico y de una calidad muy aceptable, creemos que el precio ha sido muy ajustado y económico.
Nos levantamos a las 07:30, desayunamos y a las 08:15 pasan a buscarnos por el hotel en una furgoneta grande los de la agencia de aventura para llevarnos a la base de los Quads, que está unos kilómetros pasado el pueblo de Chinchero y que visitamos antes de ayer con la excursión al Valle Sagrado de los Incas.
A las 09:00 ya estamos en la base de los Quads y después de hacernos una explicación teórica acerca de la conducción de los mismos, nos dan un casco y unos guantes a cada uno. En nuestro caso hemos cogido uno de dos plazas porqué mi mujer no ha llevado nunca una motocicleta y no se ha atrevido a conducir uno. También he de decir que si bien yo sí tengo mucha experiencia con motocicletas, nunca he conducido un quad y la experiencia va a ser totalmente nueva.
Pués nada, nos montamos en los quads, en nuestro caso uno marca HONDA con el cambio semi-automático y de 400 c.c. Esto se nota al darle gas, el aparato tiene nervio y mi mujer se me agarra como una lapa, jejeje.
Salimos al camino que hay delante de la base y siguiendo a un guía que va delante en motocicleta damos unas pequeñas vueltas para familiarizarnos con la conducción del los quads. Al cabo de 5 minutos salimos en fila india. Vamos 10 quads sencillos y el nuestro doble. Llevamos un guía en motocicleta delante y otro detrás.
Primero vamos por una pista de tierra bastante ancha y en muy buen estado pero polvorienta a más no poder y encima nuestro se va depositando una fina capa de polvo que cada vez se va haciendo más gruesa.
Después de una hora de circular por varias pistas más y caminos un poco más rotos y divertidos, llegamos al sitio arqueológico de Moray, que son unas terrazas concéntricas situadas en un hueco de la montaña (dice uno de los guías que el hueco lo provocó la caída de un meteorito) y que eran utilizadas por los antiguos Incas para experimentar con plantaciones de cereales y patatas.
Después de la visita al lugar continuamos con los quads, esta vez por unos senderos más estrechos y complicados, para , después de 1:30 horas, llegar a las salineras de Maras, que son eso mismo, unas salinas. Al inicio de las mismas hay un afloramiento de aguas subterráneas saladas y los vecinos del pueblo de Maras, que son sus propietarios, han ido haciendo unas pequeñas balsas de unos 3x4 mts. (nos dice el guía que hay unas 4.000), llenándolas de agua salada que al evaporarse deja la sal, que es recogida y explotada por estos. A la entrada de las salinas hay varias tiendas de recuerdos y souvenirs, donde hemos comprado varios paquetes de sales diferentes. Ah!, se me olvidada, la entrada a las salinas cuesta 2,8 EUROS por persona.
Finalizada la visita a las salinas continuamos con los quads, no si antes preguntarles a los guías si hay sobre-precio por llevarse el polvo extra que llevamos encima. Estos riéndose nos contestan que depende de la cantidad.
Continuamos por varios senderos de regreso a la base y vemos que cada vez hay más nubes y nubarrones negros y espesos y que nos dan muy mala espina.
De repente vemos un rayo que cae a no más de 200 mts. delante nuestro. Todo y llevando el casco el estruendo del trueno es ensordecedor y empieza a llover, primero un poco, después más y finalmente graniza. Las piedras nos iban golpeando las manos y piernas y parecía que nos fueran clavando agujas. Suerte que la chaqueta que llevamos es impermeable pero los pantalones no y mojados pesan el doble y te cuesta el doble de moverte.
Finalmente llegamos a la base de los quads, los dejamos dentro del recinto de cualquier manera y vamos a resguardarnos en un cobertizo.
Aunque tenemos los pantalones, la ropa interior y las zapatillas mojados, lo hemos pasado realmente bien en esta excursión y la experiencia de ir en los quads ha sido muy emocionante y divertida, máxime teniendo en cuenta el impresionante paisaje de los Andes que hemos podido contemplar durante toda la mañana.
Nos llevan de regreso a Cusco, vamos al hotel, nos damos una buena ducha y nos ponemos ropa seca para ir a comer. Por la tarde queremos acabar de pasear por el centro de la ciudad y comprar recuerdos para la familia y los amigos.
Finalizada la última jornada en Cusco, cenamos y preparamos las maletas para mañana puesto que partimos hacia Puno (el lago Titiaca) en un autobús turístico.
La estancia en el hotel de Cusco, (Hospedaje Turístico ARCÁNGEL) en régimen de habitación desayuno nos ha costado 181 EUROS para las cuatro noches. Teniendo en cuenta que el hotel es muy céntrico y de una calidad muy aceptable, creemos que el precio ha sido muy ajustado y económico.