Hoy también nos levantamos temprano, a las 06:00. Un taxi nos recoge a las 06:30 y nos lleva a la estación de autobuses de la compañía INKA EXPRESS para ir desde Cusco a Puno, en el lago Titicaca, con salida a las 07:00 y llegada a las 17:30 y haciendo varias paradas para visitar varios sitios arqueológicos y para comer al mediodía. Este autobús lo contratamos desde casa, también durante la planificación del viaje y nos costó 90 EUROS a los dos con la comida del mediodía incluida, para un trayecto de unos 390 kilómetros. Lo único que no está incluido son las entradas a los sitios arqueológicos que visitaremos y que nos han costado 22 EUROS a los dos.
A las 07:00 salimos de la estación de autobuses y en 45 minutos estamos en Andahuailillas, donde hay una iglesia llamada la "Capilla Sixtina" de sud-américa por los frescos que hay en sus paredes y techos y sus policromías talladas en madera y pan de oro.
Iniciamos la visita a la iglesia y no dejan hacer fotos de ningún tipo en el interior de la misma ni filmaciones en vídeo, ya empezamos con las prohibiciones. Que prohíban el uso del flash para no dañar las pinturas o las policromías, de acuerdo, pero si se pueden hacer fotos, con el material y conocimientos adecuados, sin el uso del flash, como simple turista, lo veo ridículo y si se creen que van a vender muchas fotos hechas por ellos mismos (con flash, aquí por el negocio no hay problema) van apañados. De la tienda de recuerdos que hay dentro del recinto de la iglesia solo vi gente utilizando los servicios higiénicos.
Seguimos con la visita a la iglesia y la verdad, los frescos de las paredes son impresionantes y su estado de conservación excelente, así como las tallas de madera con policromías y pan de Oro.
Finalizada la visita y con el cabreo encima por no poder haber hecho ninguna foto, seguimos ruta hacia Sicuani, donde hay restos de una antigua ciudadela ceremonial, con el templo a Viracocha y edificios varios de la cultura Inca haciendo la visita correspondiente al sitio.
Seguimos ruta y hacemos una parada en un restaurante de carretera para comer. Es un buffet en el que hay mucha variedad de comida andina, buena y con posibilidad de repetir cuanto queramos.
Seguimos y poco a poco vamos ganando altura hasta llegar al Paso de la Raya, que está a 4.335 mts. sobre el nivel del mar y que es el punto más alto de nuestra ruta hacia Puno. Una altura considerable para nosotros ya que nunca habíamos estado tan "arriba" y del temido "Mal de Altura" o "Soroche", nada de nada, nos encontramos perfectamente.
Al llegar al punto mencionado, el bus hace una parada para contemplar el paisaje, estirar las piernas y hacer unas compras en la multitud de puestos de recuerdos y artesanía que hay a uno de los lados de la carretera.
Continuamos hacia el pueblo de Pucará, última parada antes de Puno, donde visitamos su museo arqueológico y etnológico, con restos de la antigua cultura de la zona. En este pueblo es donde se hacen los famosos (al menos allí) toritos de Pucará. En todos los tejados de las casas de la región de Puno hay un par de toritos y sirven para dar protección y fertilidad a sus habitantes.
En un par de horas más, llegamos a Puno, a orillas del lago Titicaca y nos vienen a recoger del hotel SUITES ANTONIO'S en taxi. Una vez hecho el check-in e instalados en la habitación salimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad donde hay una calle peatonal. En esta calle es donde están la mayoría, por no decir todas/dos las tiendas de recuerdos y souvenirs y restaurantes de Puno y donde cenamos en uno de ellos.
De vuelta al hotel, contratamos alli mismo la excursión para mañana, la visita a las islas de los Uros y la de Taquile, en pleno lago Titicaca. Había dos opciones, una en lancha normal y a un precio de 22 EUROS los dos, con las visitas antes mencionadas y la comida del mediodía, y otra con lancha rápida, a un precio de 38 EUROS los dos con las visitas y la comida incluidas igualmente, pero al hacerse los trayectos por el lago en la mitad de tiempo con la segunda opción, el tiempo de las visitas será muy superior. Optamos por la segunda opción.
Seguidamente nos vamos a dormir. Como ya comentamos en alguna otra etapa, en Perú todo va muy temprano y cabo del día quedan pocas ganas de "trasnochar", a parte de que ya tenemos una edad en la que las salidas nocturnas se van espaciando cada vez más.
A las 07:00 salimos de la estación de autobuses y en 45 minutos estamos en Andahuailillas, donde hay una iglesia llamada la "Capilla Sixtina" de sud-américa por los frescos que hay en sus paredes y techos y sus policromías talladas en madera y pan de oro.
Iniciamos la visita a la iglesia y no dejan hacer fotos de ningún tipo en el interior de la misma ni filmaciones en vídeo, ya empezamos con las prohibiciones. Que prohíban el uso del flash para no dañar las pinturas o las policromías, de acuerdo, pero si se pueden hacer fotos, con el material y conocimientos adecuados, sin el uso del flash, como simple turista, lo veo ridículo y si se creen que van a vender muchas fotos hechas por ellos mismos (con flash, aquí por el negocio no hay problema) van apañados. De la tienda de recuerdos que hay dentro del recinto de la iglesia solo vi gente utilizando los servicios higiénicos.
Seguimos con la visita a la iglesia y la verdad, los frescos de las paredes son impresionantes y su estado de conservación excelente, así como las tallas de madera con policromías y pan de Oro.
Finalizada la visita y con el cabreo encima por no poder haber hecho ninguna foto, seguimos ruta hacia Sicuani, donde hay restos de una antigua ciudadela ceremonial, con el templo a Viracocha y edificios varios de la cultura Inca haciendo la visita correspondiente al sitio.
Seguimos ruta y hacemos una parada en un restaurante de carretera para comer. Es un buffet en el que hay mucha variedad de comida andina, buena y con posibilidad de repetir cuanto queramos.
Seguimos y poco a poco vamos ganando altura hasta llegar al Paso de la Raya, que está a 4.335 mts. sobre el nivel del mar y que es el punto más alto de nuestra ruta hacia Puno. Una altura considerable para nosotros ya que nunca habíamos estado tan "arriba" y del temido "Mal de Altura" o "Soroche", nada de nada, nos encontramos perfectamente.
Al llegar al punto mencionado, el bus hace una parada para contemplar el paisaje, estirar las piernas y hacer unas compras en la multitud de puestos de recuerdos y artesanía que hay a uno de los lados de la carretera.
Continuamos hacia el pueblo de Pucará, última parada antes de Puno, donde visitamos su museo arqueológico y etnológico, con restos de la antigua cultura de la zona. En este pueblo es donde se hacen los famosos (al menos allí) toritos de Pucará. En todos los tejados de las casas de la región de Puno hay un par de toritos y sirven para dar protección y fertilidad a sus habitantes.
En un par de horas más, llegamos a Puno, a orillas del lago Titicaca y nos vienen a recoger del hotel SUITES ANTONIO'S en taxi. Una vez hecho el check-in e instalados en la habitación salimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad donde hay una calle peatonal. En esta calle es donde están la mayoría, por no decir todas/dos las tiendas de recuerdos y souvenirs y restaurantes de Puno y donde cenamos en uno de ellos.
De vuelta al hotel, contratamos alli mismo la excursión para mañana, la visita a las islas de los Uros y la de Taquile, en pleno lago Titicaca. Había dos opciones, una en lancha normal y a un precio de 22 EUROS los dos, con las visitas antes mencionadas y la comida del mediodía, y otra con lancha rápida, a un precio de 38 EUROS los dos con las visitas y la comida incluidas igualmente, pero al hacerse los trayectos por el lago en la mitad de tiempo con la segunda opción, el tiempo de las visitas será muy superior. Optamos por la segunda opción.
Seguidamente nos vamos a dormir. Como ya comentamos en alguna otra etapa, en Perú todo va muy temprano y cabo del día quedan pocas ganas de "trasnochar", a parte de que ya tenemos una edad en la que las salidas nocturnas se van espaciando cada vez más.