Continuando con mis relatos en el MSC Splendida, el onceavo día llegamos a Génova como siempre antes de la hora, este día volvimos a quedar con Juan (icaberg.bcn) y Charo para hacer nuestra excursión por libre. Tras el último desayuno en el camarote, a las 8:30 ya estábamos cogiendo el bus 20 para desplazarnos a la plaza Ferrari donde pudimos disfrutar de una vista muy interesante de este entorno genovés, desde allí nos trasladamos a visitar lo que queda de la supuesta casa de Colón y la Porta Soprana, continuando con la visita nos dirigimos a visitar la Plaza de San Mateo, para terminar visitando la Catedral de Génova en la Plaza de San Lorenzo.
Tras estas primeras visitas teníamos que ir hacia la Vía Garibaldi para intentar encontrar el ascensor que subía a la Spianata di Castelletto, trabajo nos costo, mi GPS portátil no funcionaba por la callejuelas de Génova y gracias al móvil de Juan y a su navegador pudimos llegar después de transitar por unas calles muy interesantes de Génova, muy estrechas y que nos trasladaba hacia otras épocas.
Por fin y tras un buen trecho de subidas y bajadas dimos con la Vía Garibaldi que nos llevaría hasta la Plaza de la Meridiana donde pudimos acceder a un túnel muy antiguo y solitario que nos daba acceso a un ascensor muy antiguo que nos subiría a la Spianata, lugar privilegiado para ver unas panorámicas de Génova.
Tras disfrutar de tan impresionantes vistas volvimos a coger el ascensor para dirigirnos al puerto viejo de Génova, otra vez pasamos por calles muy estrechas hasta llegar a dicho puerto y tras pasear y descansar un poco, nos dirigimos a coger el autobús 1, que nos llevaría de nuevo a la Estación Marítima donde estaba atracado el Splendida, con tiempo suficiente para acceder al Restaurante Villaverde y disfrutar de nuestro último almuerzo en el Splendida.
Como todos los días, tras el café y el limonchelo nos fuimos a estirar un poco las piernas al camarote, a acicalarnos y posteriormente a ver nuestro último espectáculo en el Teatro y nuestra última cena en el Restaurante Reggia.
Por último y después del café y el limonchelo de la noche, nos dirigimos a The Aft Lounge para nuestros últimos bailes y copa de la noche en el Splendida, allí nos juntamos con nuestros compañeros cruceristas del foro, Pedro, Isidro, María y Chelo, nos hicimos las últimas fotos de recuerdo, nos despedimos de algunos animadores y de algunas camareras, alguna que otra lagrima soltó una jovencita camarera que nos atendía casi siempre y que no hablaba nada de español y no sabemos ni su nombre, pero al decirle que al siguiente día nos íbamos, nos abrazo y se puso a llorar, nos dejó helados y nos hizo aflorar nuestros sentimientos de tristeza al pensar que dejábamos atrás un grupo de personas que habían hecho lo posible por hacernos agradable nuestro estancia en el MSC Splendida.


