Buenos y japoneses días! Después de nuestro desayuno de los campeones nos vamos a la calle dispuestos a pasar el día en Kamakura y Yokohama (por cierto fue un día espectacular).
Teníamos que llegar a la estación Kita-Kamakura y allí hacer una ruta de senderismo muy chula y recomendable por los templos de la zona. Hoy es nuestro primer día de JRP, así que fuimos hasta la JR de Ueno, y allí fuimos enlazando trenes hasta llegar a nuestro destino.




Escogimos la ruta Daibutsu de una hora y media o así, yendo tranquilamente. www.japan-guide.com/e/e3113.html Estuvo muy bien porque hay momentos que vas por el bosque, de pronto llegas a un templo, luego un paisajito chulo (de hecho había puntos desde los que se podía ver el Fuji pero las nubes no nos dejaron verlo). En uno de ellos estaban dando algo así como una misa y nosotros allí estuvimos cotilleando pero bien bien jaja.




La ruta terminaba en el templo Kotokuin donde se encuentra el Gran Budha, muy chulo y además no lo sabíamos pero se podía entrar en su interior (la entrada costó muy poco, unos 10Y por persona) y bueno, aunque te podías cocer de calor, fue muy curioso.
Al salir nos dirigimos a la playa para dar una vueltecilla por allí antes de ir a la Shopping Street Komachi-dori… El caso es que vas tú con tu ropa y tus zapatillas y es ver la arenita de la playa y sientes una necesidad imperiosa de descalzarte, correr cual gacela por la arena y mojarte los piececitos en el pacífico (que oye, no puede hacerse eso todos los días)…. Pero cuando plantas el primer pie en la arena inmediatamente empiezas a pensar que eso no tiene que ser buena idea y sobre todo cuando era la maldita arena más caliente que haya pisado en mi vida (más caliente que el picaporte del infierno!). Fue gracioso hasta cierto punto pero pisar eso era como para arriesgarte a quedarte en muñones… Así haciendo malabares conseguí ponerme las zapatillas y recuperar la sensibilidad en la plantas de los pies. Chicos, no lo hagáis! Jaja.




Dimos una vuelta por allí y aunque había gente en bañador muchos se bañaban con ropa y en la arena tenían una especie de tienda de campaña en lugar de solo toalla. Además era curioso ver los carteles de evacuación en caso de tsunami que había por allí.
Volvimos a la calle de las tiendas Komachi-dori, que estaba chulísima. Tenía un montón de ambiente y encontramos medio escondido y sin ningún cartel un pedazo restaurante (por la comida y no por el tamaño porque solo cabían 6 personas) donde nos comimos nuestro primer y delicioso Ramen de los dioses ¡que rico! Flipamos bastante para bien, el sitio no es que destacase por su modernidad ni limpieza pero el señor que había allí y el lugar eran tan autenticos que salimos fascinados…maravilloso! (No tenía carteles, estaba en el lado izquierdo más o menos al principio según entras en la calle desde Kamakura Station dirección templo Tsurugaoka Hachimangu).




Después de cogernos un postrecito fuimos al santuario Tsurugaoka Hachimangu siguiendo la misma calle. Es el más importante de Kamakura y merece el calificativo, por su belleza sobretodo.
Una vez visto el templo nos despedimos de Kamakura y salimos hacia Yokohama para pasar la tarde. Nada más llegar nos disponemos a dejar visto el Chinatown. Fue curioso porque en las típicas maquinitas de bebidas encontramos una visera con la cara de Pikachu que luego nos dio muy buenos momentos y un descuento para subir al Sky Garden Observatory. Además ahí arriesgamos y cogimos una bebida que no sabemos que era pero estaba malísima!! Pero bueno, las risas te las hechas y la etiqueta de la botellita no tenía desperdicio.




El barrio chino era una chulada, aunque se veía bastante postureo, mucho restaurante cuco y poco de barrio chino de verdad (de ese con puestos abarrotados de cosas indefinibles y caos de gente). A nosotros personalmente nos encantó, muy bonito y la gente por la calle iba diciéndonos Pika pika chuuuu, jajaja por la viserita, fue muy gracioso y todos súper majos y buen rollo. Imaginamos que les chocaría ver a un occidental hacer las mismas cosas que hacen ellos, porque vimos hordas de gente con la visera de Pikachu y parecía que sólo nosotros la teníamos. De cualquier manera, daba gusto ver como esas miradas no tenían ni pizca de maldad.
Nos llamó bastante la atención la cantidad de tiendecillas que había en las que te leían el futuro según las líneas de la mano. Intentamos que nos leyeran la nuestra pero nos dijeron que lamentablemente ese día no estaba el intérprete de manos en castellano. Nos quedamos con las ganas
Luego llegamos a Yamashita Park, algo así como un paseo marítimo donde está el Hikawa Maru, un barco chulísimo de los años 20/30 que actualmente funciona como museo, aunque nosotros no pasamos. El paseo fue una maravilla, de eso que dices: “yo criaría aquí a mis hijos”. Muy muy buen ambiente.
Caminando llegamos a Yosanbashi Pier, una terminal de pasajeros de barco que tiene en toda la parte superior césped, solárium y muchos puestecitos de comida y bebida, con música y mucho ambiente, ideal y súper recomendable para ver la puesta de sol en Minato Mirai 21, donde se encuentra la noria con un reloj y un skyline inigualable.




Llegamos y nos pedimos algo de beber en un barecito con música chulísima, descalzos, una bandejita de comida para llevar de cena y uno de los mejores atardeceres que hayamos visto y más si es con tan buena compañía
Desde allí y ya de noche fuimos al Sky Garden Observatory, a 273m de altura donde teníamos unas vistas espectaculares. Además por si os interesa en el observatorio hay bar y había gente cenando. Además y gracias a nuestra súper visera Pikachu nos hicieron un descuento en la entrada! Genial!! Gracias Pikapikachu!!






Desde allí nos volvimos para Tokio a descansar, a una hora decente (puede que no llegase a las 21.00) no sin antes comprar nuestro desayuno para el día siguiente. Teníamos que coger fuerzas porque mañana nos esperaba DisneySea!
Este día fue sin duda uno de los mejores de todo el viaje, porque lo que vimos fue muy chulo y salió todo rodado. Disfrutando de Japón 100%