Lunes 12 de Octubre.

Quedamos a las 8 ya desayunados con Milton. No madrugamos tanto esta vez porque esta vez el plan es que estemos todo el día seguido de safari. A nuestro plan de día completo también se apunta Lores, el señor sueco, que irá en el coche del guía del hotel. Es buena cosa porque vamos a ir cerca pero no pegados, de manera que si alguno ve algo interesante puede avisar al otro.
Partimos y, como se ve, algunas zonas están increiblemente secas..

La idea es acercarnos al extremo más cercano del río Mara y hacer un pequeño picnic allí.

En esta primera parte de la mañana vemos varios grupos de leones en distintas zonas.


Un aguila en tierra

Un chacal, como siempre atento a todo lo que le rodea

A este león no parece que le hiciera demasiada gracia nuestra presencia..

Conforme nos vamos acercando al río vemos más y más animales.

Elefantes luchando contra el sofocante calor. Pobrecillos. Aún así, se les ve disfrutar.

Nuestras primeras hienas, que se estaban bañando en el barro.


Y un grupo de buitres comiéndose los restos de una cebra..

Llegamos al río y vemos también los primeros cocodrilos e hipopótamos.
Al terminar nuestro picnic nos movemos de vuelta en dirección al hotel pero siempre muy lentamente y buscando a ver con qué nos encontramos.
Una leona mostrando la perfección de su camuflaje en la sabana

Vemos a lo lejos una camioneta parada y Milton decide acercarse a ver qué están viendo. Se trata de un guepardo hembra con 3 cachorros, si bien no es Malaika, a la que vimos ayer. Milton se sale del carril para acercarse a verlos más de cerca y se encuentra con que a 20 metros de ellos hay una gacela recién muerta. Así que decidimos quedarnos a esperar a ver si se deciden a comérsela. No hemos visto la escena de caza de milagro. La hembra está como a 10 metros de la gacela y los cachorros algo más lejos debajo de una acacia.

Esperamos y esperamos y Lucía se desespera. Yo en cambio era partidario de aguantar. Milton también se cansa y decide que nos vamos. Justo en ese momento y con el coche ya arrancado, veo que los cachorros empiezan a moverse en dirección a su madre y de la gacela. Cojo a Milton del hombro y se lo aviso, y nos dice que por eso la hembra no comía, porque estaba esperando a que vinieran los cachorros.


La escena de verloa a los 4 comiendo es espectacular. Nos pasamos así más de media hora que se nos pasa volando.

Super contentos, seguimos nuestro camino de vuelta al hotel. La idea es llegar sobre las 5 porque para las 6 nos tienen preparado un plan especial para ver el atardecer desde lo alto de una roca. El problema es que a Milton le avisa por el walki Isaac, el guía de Lores, para que vaya hacia él corriendo. Llegamos y no nos podemos crees lo que vemos. Una leopardo con su cachorro jugando y moviéndose juntos.


El cachorro de leopardo solo intenta subirse el solo al arbol junto al que están mientras su madre está todo el tiempo lamiéndole.

Estamos solos viendo esto cuando, normalmente, alrededor de un leopardo, siempre hay muchos coches. Perdemos de vista a la hembra leopardo que se mete en una zanja y lo que vemos es que allí dentro tiene una gacela también recién cazada.

No nos lo creemos. Milton solo se ríe y dice que no podemos tener tanta suerte.
Seguimos nuestro camino y el grupo de elefantes que vemos delante nuestro es inmenso. Unos 30 elefantes moviéndose juntos, así que no nos queda más remedio que ir hacia ellos y ya veremos cuando llegamos al hotel.

Al final, después de tantas cosas, llegamos con el tiempo justo para ver el atardecer.
Antes nos dio tiempo a hacer algunas últimas fotos a la sabana del Mara. Es algo increíble..

La pena es que están un poco nublado en dirección al sol, por lo que no llegamos a verlo realmente.
Aún así, la vista sigue siendo preciosa.

Terminado el plan de la puesta de sol, cenamos y nos vamos a dormir felices de todo lo que hemos visto.