

Hoy pasamos de estar alojados en Entumoto Camp para irnos al Kilima Camp. Ambos están en Masai Mara pero cada uno en un extremo de la reserva. Lo preparamos así para poderla conocer mejor.
Nos comenta Milton que sin paradas tardaríamos 2 horas y media pero, ya que vamos a estar de safari, nos llevará mucho más tiempo.
Lo primero que nos encontramos es un gran grupo de Elands..

Aquí podemos ver la idea de nuestro viaje, nos dirigimos justo a las montañas que se encuentran al fondo de la foto.




Después de las fotos de rigor, que fuero muchas...




Ahora sí que se le ve a gusto..

Seguimos nuestro camino siempre con nuestro destino en el horizonte. El Kilima Camp , nos explica Milton, se ubica justo donde se pronuncia la pendiente.

Milton decide que nos movamos por un extremo por el que no se mueve ningún guía y nos pasamos toda la mañana solos, sin apenas ver un solo coche, conociendo Masai Mara.


Al cabo de un tiempo viendo multitud de ñus y cebras parece que Milton ha visto algo. Nos acercamos y vemos a una leona sola descansando.

Miramos un poco más y vemos que está con 3 cachorritos de apenas semanas. Ni siquiera son capaces de andar, así que solo reptan como buenamente pueden. Es increíble la sensación.



Seguimos nuestro camino viendo de nuevo muchísimos ñus y cebras, además de gacelas, impalas y demás antílopes.



Paramos en mitad de la sabana a hacer un pequeño picnic y seguimos nuestro camino.

Apenas llevamos 5 minutos de nuevo en el coche cuando vemos una acumulación enorme de ñus, cebras y búfalos. Están todos cruzando un arroyo que, si bien no es el río mara, tiene suficiente agua como para hacer muy espectacular la imagen de verlos cruzar. Los ñus se lanzan como locos mientras que los búfalos les lanzan cornadas cuando se les acerca alguno demasiado.




Veo a un ñu volar por los aires, pero esta vez no lo pillo con la cámara. Una pena.
Seguimos en dirección al río mara y por el camino vemos más grupos de leones y también un hipopótamo fuera del agua.

De repente, en una zona muy seca nos encontramos con que a 20 metros del coche tenemos delante a un leopardo caminando. Increíble. Milton se ríe.

Se mueve sigilosamente hacia arriba en dirección a unos facocheros que se encuentran a la sombra de unos arbustos.


No nos lo podemos creer. Se acerca poco a poco y de repente da un salto y se lanza hacia ellos.


Apenas hay 5 metros de distancia entre ellos. Se puerden entre los arbustos y lo único que oímos son rugidos y el ruido de los facocheros.

Todo esto en cuestión de 3-4 segundos hasta que vemos al leopardo corriendo y al facochero macho de mayor tamaño detrás. Esta vez ha fallado, pero no nos podemos creer lo que hemos visto.
Milton solo nos repite una y otra vez que nuestra suerte no es normal.

Seguimos y al llegar al río mara nos encontramos a un grupo bastante grande de zebras y ñus asomarse al río con intención de cruzar.

No podemos más de la emoción. Sin embargo, tras varios amagos, el grupo entero se retira a buscar otra zona mejor o quizás otro momento mejor.
Decidimos entonces que ya empieza a ser tarde por lo que tomamos camino hacia el Kilima.. Y nos encontramos con un león cruzando la sabana. De verdad, se me acaban las palabras. Esta imagen, al atardecer, es increíble..

Seguimos la vista y nos encontramos con el grupo más grande de leones que hemos visto hasta ahora. Así que aprovechamos para acercarnos a verles de cerca y hacerles fotos con la luz del atardecer.

Algunas me gustan como salen.






Cada vez más cerca de la cadena montañosa deonde se ubica el Kilima Camp. Con el atardecer se ven un paisaje increíble..

Y seguimos viendo escenas que nos dejan con la boca abierta..

Finalmente llegamos al Kilima Camp. Está justo en lo alto de una cadena montañosa que marca el fin de Masai Mara, por lo que cuenta con unas vistas alucinantes a toda la reserva.

Nos encanta una pequeña chocita con una mesa y dos sillas desde la que poder tomarte algo viendo todo el Masai Mara. Es espectacular.

Al poco tiempo se nos acerca un Masai invitándonos a unirnos a un gran fuego que ha preparado desde donde ver también las vistas mientras se hace de noche. Al estar orientado hacia el este, no tenemos vistas del atardecer pero sí que podremos ver desde allí el amanecer.
Cenamos y volvemos al fuego para, desde esta altura de más de 2.000 metros, ver las estrellas. Nos quedamos maravillados viendo el cielo desde el fuego que nos han preparado hasta que decidimos irnos a dormir, que mañana toca un poco más.