No hubo suerte. Se levantó nublado y siguió nublado y lloviendo todo el día. Antes de lanzarnos a la carretera, repostamos por si las moscas. Después tomamos la carretera 26 hacia el este y la F208. Nos llevó 2 horas hacer este recorrido. Es necesario el 4x4 para esta carretera. Y con el nuestro ni siquiera pudimos llegar hasta el mismo refugio. Tuvimos que quedarnos en un parking a unos 10 minutos andando, porque no vimos viable hacer un vadeo al río con nuestro coche.

Recorrido undécimo día
Los baños públicos eran un hervidero de gente que venía o iba a hacer trekking. Muchos se preparaban para salir corriendo con el bañador a darse un baño en un río de agua caliente. En el punto de información, preguntamos por una ruta corta y fácil. Hacemos una rutilla de una hora y media pero no la disfrutamos. Está lloviendo mucho y algunos no van lo suficientemente preparados para las inclemencias. Es una pena, porque es un sitio precioso. Los colores de la tierra, las fumarolas…es impresionante.

Gente muy valiente (o muy loca)



Volvemos al coche ateridos de frío, nos desprendemos de impermeables, abrigos y demás y devoramos nuestros bocatas en el coche. Tras recuperar fuerzas, volvemos al albergue. Ojalá hubiésemos podido hacer una ruta más larga y haber disfrutado más del sitio.
Visitamos el centro de interpretación que hay frente al albergue, donde vemos dos videos proyectados en las paredes de una cancha de baloncesto cubierta. Uno era de auroras boreales y el otro de diferentes sitios que en su mayoría ya hemos visto.
A la hora de la cena, el grupo de españoles nos ofrece una rica ensalada de pasta que les ha sobrado y nosotros la aceptamos encantados. A pesar de no haber andado mucho, estábamos muy cansados y con el frío en el cuerpo todavía, así que enseguida nos metimos en la cama.
GASTOS DEL DÍA
Gasolina en Árnes, 8129 ISK (56 euros)
