Madrugamos como todos los días y salimos hacia Billinnudgel, donde pasaríamos el día en casa de unos amigos.
La primera Navidad que celebraba en pleno verano y en medio de la selva, un área idílica. El menú era a base de platos típicos australianos, no podía faltar el pavo y un montón de platos que me es imposible recordar, pero, eso si, los postres exquisitos.

Todo esto, rodeados de amigos, un buen vino y el mejor entorno. Pasamos una de nuestras mejores navidades y que siempre recordaré. Los australianos en Navidad, hacen lo que ellos llaman "The Santa secret" lo que nosotros llamaríamos, amigo invisible. sobre mesa se alargó horas.

Paseamos por senderos que daba la impresión que no estaban muy frecuentados y con una vegetación muy cambiante, inmensos árboles con una vegetación muy frondosa, daba respeto...
Por la noche regresamos a Pottsville, al día siguiente cogíamos un vuelo desde Gold Coast a Sydney y allí, pasaríamos los próximos 6 días.