Nos levantamos, y nada más mirar por la ventana, vemos que no va a merecer la pena quedarse en Skye. La niebla lo cubre todo de manera que no se ve ni la montaña de enfrente a la casa, y sigue lloviendo. Durante el desayuno, comentamos con Jayne los planes que teníamos, y ella también nos desanima a quedarnos, sabe que el tiempo no va a cambiar y no vamos a poder ver nada en condiciones.
Visto lo visto, mejor irse a otro sitio. Nos da varias ideas, y finalmente decidimos ir a Pitlochry, que no está excesivamente lejos; y luego de allí podemos volver a la zona de Glencoe. De modo que al acabar de desayunar, buscamos varios B&B en Pitlochry y apuntamos los teléfonos. También llamamos al B&B que teníamos reservado en Portree para avisar que no iremos. Casualmente, ese era el único B&B en el que cobraban un porcentaje por adelantado. Tras dos intentos, nos cogen el teléfono en un B&B, nos informan del precio, y decidimos reservarlo para dos noches.
Tras despedirnos de Jayne, comenzamos la ruta, pero no iremos directos a Pitlochry. Primero vamos hacia el monumento de Glenfinnan y el viaducto por donde pasa el tren Jacobita.
Pero antes de llegar hacemos una parada en un monumento llamado el Commando Memorial, dedicado a los comandos caídos durante la Segunda Guerra Mundial. El memorial incluye una gran estatua de tres soldados que parecen observar el horizonte, mirando a las montañas. Las fotos que podemos sacar las empiezan a estropear un gran grupo de turistas adolescentes chinos, que en lugar de disfrutar del lugar y de las vistas, se quedan de pie como pasmarotes con cara de aburridos. Además de la estatua, siguiendo por un caminito hay una especie de “plaza” pequeña circular, con placas en honor a soldados caídos en diferentes conflictos. Impacta, ya que vi varias placas y objetos dedicados a soldados menores de 30 años, caídos por ejemplo en la guerra de Afganistán o Iraq.
Seguimos nuestro camino hasta llegar al monumento de Glenfinnan (parking 2 £). Al monumento decidimos no entrar, y verlo desde un mirador que hay subiendo desde el parking; la vista es preciosa. Por otra parte, queda 1:30h más o menos para que pase el tren jacobita que sale en la película de Harry Potter, de modo que decidimos quedarnos a verlo, aprovechando el tiempo hasta que llegue el tren para comer, dar una vuelta por los alrededores, sacar fotos, y encontrar el mejor punto para fotografiar el tren a su paso por el viaducto.
Cuando subimos a la ladera de la montaña para esperar al tren, tan solo hay una pareja esperando, pero pronto empieza a llegar más gente. Qué expectación cuando queda poco para que pase el tren! Además, como no pasa a una hora exacta, la expectación es mayor. Y por fin, aquí está el tren! Tras la espera hace ilusión verlo pasar, y las fotografías quedan muy chulas. Además, la gente nos saluda desde los vagones.
Después de la experiencia jacobita, ponemos rumbo a Pitlochry. Al llegar, nos gusta mucho lo que vemos desde el coche, parece un pueblo realmente encantador. Tardamos un rato en encontrar el alojamiento (West Haugh B&B), ya que está a las afueras y las explicaciones que me habían dado por teléfono no las había entendido muy bien, de modo que llamamos de nuevo a los dueños, y Alison nos explica cómo llegar.
Tras acomodarnos y hablar un rato con Alison y su marido, nos vamos en coche al centro y aprovechamos a darnos un homenaje en uno de los restaurantes más conocidos del pueblo, The Old Mill Inn. Después de la decepción de Skye, nos lo merecemos! Así que cenamos de lujo con una ensalada, salmón y filete de cordero de segundos, postre y cerveza, como no. Al día siguiente disfrutaremos de los alrededores de la zona.
Visto lo visto, mejor irse a otro sitio. Nos da varias ideas, y finalmente decidimos ir a Pitlochry, que no está excesivamente lejos; y luego de allí podemos volver a la zona de Glencoe. De modo que al acabar de desayunar, buscamos varios B&B en Pitlochry y apuntamos los teléfonos. También llamamos al B&B que teníamos reservado en Portree para avisar que no iremos. Casualmente, ese era el único B&B en el que cobraban un porcentaje por adelantado. Tras dos intentos, nos cogen el teléfono en un B&B, nos informan del precio, y decidimos reservarlo para dos noches.
Tras despedirnos de Jayne, comenzamos la ruta, pero no iremos directos a Pitlochry. Primero vamos hacia el monumento de Glenfinnan y el viaducto por donde pasa el tren Jacobita.
Pero antes de llegar hacemos una parada en un monumento llamado el Commando Memorial, dedicado a los comandos caídos durante la Segunda Guerra Mundial. El memorial incluye una gran estatua de tres soldados que parecen observar el horizonte, mirando a las montañas. Las fotos que podemos sacar las empiezan a estropear un gran grupo de turistas adolescentes chinos, que en lugar de disfrutar del lugar y de las vistas, se quedan de pie como pasmarotes con cara de aburridos. Además de la estatua, siguiendo por un caminito hay una especie de “plaza” pequeña circular, con placas en honor a soldados caídos en diferentes conflictos. Impacta, ya que vi varias placas y objetos dedicados a soldados menores de 30 años, caídos por ejemplo en la guerra de Afganistán o Iraq.
Seguimos nuestro camino hasta llegar al monumento de Glenfinnan (parking 2 £). Al monumento decidimos no entrar, y verlo desde un mirador que hay subiendo desde el parking; la vista es preciosa. Por otra parte, queda 1:30h más o menos para que pase el tren jacobita que sale en la película de Harry Potter, de modo que decidimos quedarnos a verlo, aprovechando el tiempo hasta que llegue el tren para comer, dar una vuelta por los alrededores, sacar fotos, y encontrar el mejor punto para fotografiar el tren a su paso por el viaducto.
Cuando subimos a la ladera de la montaña para esperar al tren, tan solo hay una pareja esperando, pero pronto empieza a llegar más gente. Qué expectación cuando queda poco para que pase el tren! Además, como no pasa a una hora exacta, la expectación es mayor. Y por fin, aquí está el tren! Tras la espera hace ilusión verlo pasar, y las fotografías quedan muy chulas. Además, la gente nos saluda desde los vagones.
Después de la experiencia jacobita, ponemos rumbo a Pitlochry. Al llegar, nos gusta mucho lo que vemos desde el coche, parece un pueblo realmente encantador. Tardamos un rato en encontrar el alojamiento (West Haugh B&B), ya que está a las afueras y las explicaciones que me habían dado por teléfono no las había entendido muy bien, de modo que llamamos de nuevo a los dueños, y Alison nos explica cómo llegar.
Tras acomodarnos y hablar un rato con Alison y su marido, nos vamos en coche al centro y aprovechamos a darnos un homenaje en uno de los restaurantes más conocidos del pueblo, The Old Mill Inn. Después de la decepción de Skye, nos lo merecemos! Así que cenamos de lujo con una ensalada, salmón y filete de cordero de segundos, postre y cerveza, como no. Al día siguiente disfrutaremos de los alrededores de la zona.
, yo tampoco iría a eilean na moine, pero hay un fan en el viaje que sí quiere, lo tengo en "programa" pero según veamos como vamos de tiempo, como nos arreglamos conduciendo por la izquierda (es la primera vez y este es el problema de agobiarme con la A82 y su trafico), decidiremos. Había leído y visto fotos de Luss y me apetecía conocerlo pero voy a investigar sobre Killin y Callander y es posible que cambie esa noche.