Penúltimo día... Mi avión era a las 10 por lo que sin prisas he desayunado y a las 8 y cuarto el que me intentó timar ayer me ha llevado al aeropuerto. No me ha cobrado nada.
El avión ha salido a las 10:30. He llegado a Bali sin problemas. A las 11:30 y me estaba esperando el coche. Por 30 euros tienes coche con conductor todo el día, la empresa con la que lo he contratado es http://www.silatours.com/ por mi parte recomendable. La gente alquila una scooter que por 5 euros el día sale tirado pero entre que no me gustan las motos y que aquí conducen de locos paso de matarme. Tiene que estar chulo ir con tu moto pero por 30 euros que vale el coche me dejo de historias.
Hoy duermo en Ubud. Antes de ir a Ubud he visitado un templo hindú en el pueblo de Mengwi, Taman Ayun, el templo es patrimonio de la humanidad. Realmente es bonito, es como el de Besakih pero en pequeñito. Tampoco se tarda mucho recorrerlo, tiene unos jardines que dan al rio que al menos están bien cuidados. El hinduismo en Bali tiene una forma austera con templos de bambú y techos de paja, con poca representación iconográfica comparada con Nepal, el único país hinduista que conozco.


De Mengwi he ido a unas terrazas de arroz, Tegalalang. Pasa como en el Bromo, son muy turísticas pero la gente solo se queda en el primer mirador. Son un entorno muy peculiar y merecen mucho la pena. Los locales de allí te hacen pagar un donativo, son 40 céntimos. La verdad que es una miseria pero como son 5000 rupias al ver el número tan grande ya parece que te estén timando. Las terrazas son preciosas y conforme andas y abandonas la parte abarrotada por turistas es muy auténtica con la gente trabajando, aunque seguramente ganen más dinero con los turistas que con el arroz. A mí me ha gustado bastante. Ha sido una hora y media andando y echando fotos sin parar de sudar, es increíble el bochorno que hace, cae el sudor a chorros, tanto a mí como a los locales.


Después de las terrazas he ido a Ubud, donde hago noche. Cuando llegué a Bali el primer día hablé con una catalana que decía que Ubud era un sitio con una energía especial, muy mística ella. Yo he dado una vuelta buena por el pueblo y aun no he encontrado esa energía. Es el pueblo más turístico de los que he visto.Hay un rollo muy hippie y dos templos chulos pero no tiene nada que lo haga especial. Todos los turistas que hay en Bali probablemente estén aquí, se ven más occidentales que balineses así que ya me dirás tu qué tiene de auténtico. Me he paseado por el mercado y lo que venden lo encuentras en cualquier mercado de estos medievales de España. Atrapa sueños, gatos de madera, camisetas I Love Bali y bisutería varía.
A las 19:30 en el templo principal hacen una baile tradicional que se llama Legong, por poco mas de 5 euros. En principio todo pintaba a que iba a ser una turistada pero al final ha estado muy chulo. Una hora y media con música de percusión, un estilo xilófonos y gongs, y baile con máscaras y con indonesias moviendo la cabeza y los ojos al ritmo de la música. Estaba lleno de turistas pero como he llegado pronto he cogido sitio en primera fila. Merece la pena.

Después del baile he ido a cenar a un bar medio decente y por 10 euros me he hinchado. Mi última noche. El hotel donde me quedo, "Pratama house", está muy bien. Le falla que no tiene aire acondicionado pero tiene un ventilador en el techo. Aun así muy limpio, nuevo y en un entorno genial dentro del complejo de un templo hindú. Por 12 euros esta de lujo.