Nuevo día soleado. Nos dirigimos a la estación para coger el tren que nos lleva a Zurich, a 275KM. Tras aproximadamente 3h de trayecto llegamos a la estación central que es enorme y dentro de ella hay una oficina de turismo. Así da gusto, comienzas la visita con toda la información necesaria.
Zurich es la mayor ciudad de Suiza, con 400.000 habitantes, y en ella se habla alemán. Es un importante centro financiero, sede desde 1877 de la principal bolsa de valores.
Nosotras no nos acercamos hasta la zona de negocios y ceñimos nuestra visita al centro histórico.
Casi nada más comenzar a caminar nos encontramos con la Grossmunster, fundada por Carlomagno, que cuenta con dos altísimas torres rematadas por un par de cúpulas semiesféricas visibles desde toda la ciudad. Subimos arriba, las vistas son magníficas, incluso se alcanza a discernir la silueta de los Alpes en la lejanía.
Cruzamos al otro lado por el Munsterbrucke hasta la Fraumunster, famosa por albergar las vidrieras diseñadas por Marc Chagall. También visitamos St. Peters Kirche que cuenta con el reloj más grande de Europa, con 8,6m de diámetro)
Damos un agradable paseo por la orilla del río Limmat, que cruza la ciudad, y llegamos hasta el lago Zurichsee donde comemos el picnic que llevamos preparado. Las vistas desde allí son preciosas y decenas de cisnes se acercan desde el centro del lago a hacernos compañía.
Aprovecho para comentar que a lo suizos les encanta el agua con gas y que en ocasiones es difícil encontrar botellas de otro tipo, sobre todo frías, como me pasó a mí aquel día, uggg!
La tarde la dedicamos a callejear por las calles peatonales del centro, muy concurridas y llenas de comercios.
De vuelta a la estación para coger el tren, vemos que dentro de ella hay un supermercado con muy buenos precios, aprovechamos para comprar la cena y tabletas y más tabletas de chocolate suizo, ñam, ñam
Mientras esperamos para coger el tren de vuelta mi hermana mayor se separa un momento de nosotras para ir a ver una librería, nos perdemos durante un rato y a punto estamos de quedar en tierra. Vaya susto
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Zurich es la mayor ciudad de Suiza, con 400.000 habitantes, y en ella se habla alemán. Es un importante centro financiero, sede desde 1877 de la principal bolsa de valores.
Nosotras no nos acercamos hasta la zona de negocios y ceñimos nuestra visita al centro histórico.
Casi nada más comenzar a caminar nos encontramos con la Grossmunster, fundada por Carlomagno, que cuenta con dos altísimas torres rematadas por un par de cúpulas semiesféricas visibles desde toda la ciudad. Subimos arriba, las vistas son magníficas, incluso se alcanza a discernir la silueta de los Alpes en la lejanía.
Cruzamos al otro lado por el Munsterbrucke hasta la Fraumunster, famosa por albergar las vidrieras diseñadas por Marc Chagall. También visitamos St. Peters Kirche que cuenta con el reloj más grande de Europa, con 8,6m de diámetro)
Damos un agradable paseo por la orilla del río Limmat, que cruza la ciudad, y llegamos hasta el lago Zurichsee donde comemos el picnic que llevamos preparado. Las vistas desde allí son preciosas y decenas de cisnes se acercan desde el centro del lago a hacernos compañía.
Aprovecho para comentar que a lo suizos les encanta el agua con gas y que en ocasiones es difícil encontrar botellas de otro tipo, sobre todo frías, como me pasó a mí aquel día, uggg!
La tarde la dedicamos a callejear por las calles peatonales del centro, muy concurridas y llenas de comercios.
De vuelta a la estación para coger el tren, vemos que dentro de ella hay un supermercado con muy buenos precios, aprovechamos para comprar la cena y tabletas y más tabletas de chocolate suizo, ñam, ñam
Mientras esperamos para coger el tren de vuelta mi hermana mayor se separa un momento de nosotras para ir a ver una librería, nos perdemos durante un rato y a punto estamos de quedar en tierra. Vaya susto