En Nueva Zelanda no hay momento que no te emociones, con cada lugar visitado, cada maravilla de la naturaleza, cada carretera y cada paisaje. Pero hay veces que dices, ¿cómo voy a mejorar lo visto hasta ahora?
Ya llevábamos tantas experiencias y tanta belleza acumuladas que dudábamos si el viaje seguiría ese ritmo ascendente, sobre todo después de todas las desgracias sucedidas en Australia
Pero cada día amanecía con una nueva ilusión y expectativas renovadas respecto a lo que íbamos a descubrir ese día.
Y así amanecimos tras esos días por los glaciares, dispuestas a comernos el mundo neozelandés por otra de las zonas que fueron escenario de la Tierra Media.
Esta etapa corresponde, como la mayoría, con varios días de ruta, y es que hacer el diario a etapa por día me parecía pesado y que iba a dificultar la lectura y la fluidez del relato. Así que no intentéis hacer una ruta siguiendo el diario, a menos que seáis flash
Viajando hacia Wanaka, disfrutamos de Bruce bay, el Haast Pass, el Lago Hawea y, finalmente, el Lago Wanaka. Para dormir a los pies del mítico Monte Aspiring.
Durante ese trayecto, además de ver unos paisajes de ensoñación absoluta, vivimos uno de los momentos de mayor apuro en un viaje
Precavidas, como somos, y aún con la advertencia clara de que siempre hay que llevar el depósito lleno, vimos cómo, fruto de la longevidad de nuestra autocaravana y de que los indicadores no funcionaban bien, el depósito empezó a mermar y mermar subiendo el puerto en el Haast Pass como una sangría sin freno!
Por si no había quedado lo suficientemente claro, la isla sur está muy, pero que muy deshabitada, con pocos núcleos de población y, muchos de ellos, sin gasolinera. Siempre, siempre, siempre que paséis por uno rellenad el depósito.
Nosotras así hicimos, pero no fue suficiente
Gotas de sudor frío recorren tu espalda, risas nerviosas, unos copos de nieve, cuestas interminables y aquella aguja casi atravesando el marcador de vacío.
Esa es la situación surrealista que se da, unida a no tener cobertura de móvil, no cruzarte con ningún otro vehículo, un nivel de inglés digno de cualquier estudiante del COU de antaño, y que estás atravesando localizaciones de la tierra media como estas:



Fueron momentos muy angustiosos y ya nos veíamos empujando nuestra casita con ruedas puerto abajo y abandonadas a nuestra suerte hasta que algún otro insensato atravesase aquellos parajes en el calificativo que allí sí cobra realidad: el culo del mundo!
No me preguntéis cómo, ni dónde pero llegamos a un conjunto de “casas” perdidas en el medio de la nada y un amable granjero nos vendió la gasolina suficiente para continuar camino, un poco más adelante del culo del mundo

Con unos 10 kilos y 20 años menos encima, lo que viene a ser una sensación de alivio absoluto, desde entonces figura nuestra cara al lado de esa definición, empezamos a disfrutar de estas maravillas:



Y tras un día tan entretenido llegamos al lago Wanaka. Qué zona tan preciosa, y única en Nueva Zelanda por su “clima mediterráneo”!!


Wanaka, pueblo precioso en sí mismo, es la puerta de entrada al Parque Nacional Monte Aspiring.
Os imagináis la preciosidad de vistas de las montañas desde allí y desde nuestro camping?

El clima es tan estupendo que en primavera-verano hacen actividades “acuáticas” y en invierno esquí en uno de los mejores centros del país. Es una zona en continuo crecimiento con el atractivo de volcarse en la vida al aire libre y en los deportes de aventura.
El pueblo tiene mucho ambiente de cafeterías y restaurantes con vistas y también podéis acercaros al "Puzzling World". Nosotras no fuimos pero aquí os dejo su web por si os apetece conocerlo.
Uno de los parques más atractivos es el Monte Aspiring, allí se pueden hacer rutas cortas o de varios días de duración.
Nosotras sólo teníamos unas horas e hicimos el Rob Roy track. Calculo que nos llevaría algo más de 3 horas y con unas vistas fantásticas.


El dato freaky es que en esta zona se filmaron exteriores para Isengard y Lothlorien.

La siguiente jornada nos dirigimos desde Wanaka hasta Queenstown, capital mundial de los deportes de aventura.
Aquí se inventó el Bungy jumping, puenting como nosotros lo conocemos. Aunque si lo denomináis así allí os mirarán con cara de no entender nada, creedme, ya abrimos camino nosotras con nuestro inglés de todo a 100
A los que os guste la adrenalina, Queenstown es el paraíso: lanchas a propulsión, ala delta, paracaídas, rafting, y cualquier cosa rara que se os ocurra está allí.
A mí me hubiera encantado probarlas todas pero el médico del banco a esas alturas ya no me prescribía esos excesos
Desde aquí salen unos cuantos tours fantásticos si sois fanáticos de El Señor de los Anillos, como haré una etapa sólo de los lugares de filmación os dejo un enlace.
Queenstown es un pueblo pintoresco, rodeado de fantástica naturaleza, rutas de senderismo y un montón de tiendas geniales de ropa deportiva o de la saga anteriormente mencionada. Ahora ya sabéis a qué dedicamos esa tarde
Por esta zona también hay buenos viñedos y se pueden visitar alguna de las bodegas. No puede haber mejor plan que degustar buenos vinos locales mientras se disfruta de las maravillosas vistas.