A través de la cortina se cuela la luz del sol, se ve mar a derecha y a izquierda, está calmado. ¡Buenos días!
El desayuno puede ser en el restaurante Duero o en el buffet Panorama. La oferta es más o menos la misma: buffet de panes, embutidos y quesos, bollería, mermeladas, fruta, tortilla de patatas, bacon, huevos, cereales, café, zumos...
Abren la biblioteca un par de horas por la mañana y otro par por la tarde. Hay libros en castellano, inglés, francés y portugués, además de juegos de mesa. Cojo uno en préstamo, a devolver el último día.
En la piscina hay muchos que han reservado su tumbona dejando la toalla encima y luego desaparecen durante horas, así que si te despistas, tienes que tumbarte en el suelo
Otra visita al gimnasio no vendrá mal. Las vistas desde la planta 10 son una gozada, así que la carrera se hace más ligera.
Esta noche es Noche de Gala y a media tarde empieza el Cocktail con el Capitán. Sale a saludar a los navegantes y el fotógrafo oficial hace las fotos con quien lo desea, que estarán a la venta al cabo de un par de días. Pasamos.
La Cena de Gala, como ya dije ayer, es un menú degustación cerrado, es decir, no puedes elegir los platos. La calidad y cantidad son excelentes. La etiqueta es elegante, pero flexible. No hay hombres con pantalones cortos, pero tampoco van con corbata y americana. Las mujeres vamos arregladitas, pero no todas llevamos un vestido de noche largo.
El show nocturno incluye la bienvenida del Capitán y la presentación de los distintos equipos de personal del barco. Sólo lo vimos un rato. Y hasta aquí este día tan relajado. ¡Mañana empieza el turismo!