esto se había terminado así que nos levantamos sin prisas y subimos a desayunar al puente 9 (Muscadins). Particularmente yo llevaba una maleta de cabina y aunque el barco me daba la posibilidad de guardármela hasta que me fuera preferí llevarla siempre conmigo ya que era pequeña y cómoda de llevar. Pasamos el día en el salón del Sugar Café sentados en sus cómodos sofás haciendo tiempo (el camarote había que dejarlo a las 10). Yo leí y mi marido y mi hermana jugaban con mi hijo al Monopoly, que habían sacado de la Biblioteca del barco. Comimos en el bufet y a la hora señalada en el diario de a bordo (14.30) nos fuimos con nuestras maletas hacia el Teatro Duse donde nos pusieron una pegatina y nos informaron que ya nos llamarían de nuevo para el desembarco así que esperamos allí sentados de nuevo. Fueron llamando por turnos y cuando nos tocó desembarcamos permitiendo que nos quedáramos de recuerdo con la tarjeta Costa. Nos llevaron en autobús al aeropuerto y allí mismo, como ya disponíamos de la tarjeta de embarque pasamos directos a la zona de control policial. Esto se acabó definitivamente y llegamos a Madrid sin problemas y con nuestro equipaje al completo. De nuevo nos dieron una cena en el avión gracias a Costa.
Y nada, que ha sido mi primer crucero y la experiencia ha sido toda maravillosa, lo recomiendo sin duda, al menos este crucero.
Y nada, que ha sido mi primer crucero y la experiencia ha sido toda maravillosa, lo recomiendo sin duda, al menos este crucero.
FIN