El hotel de la noche anterior no podía estar más céntrico. Por el contrario, no servía desayunos por lo que tuvimos que salir en busca de una cafetería abierta a las 8 de la mañana, cosa que en Islandia es harto complicado. Tras tomarnos un buen café y hacer unas comprillas en una tienda de suvenires junto al hotel que estaba abierta a esas horas ( la que sale en las guías de los trolls en la puerta) nos pusimos rumbo a la cascada de Godafoss. La primera de las big five cascadas en Islandia. Espectacular, la verdad. Es una parada imprescindible. La vimos desde arriba primero y luego por el otro lado y desde abajo, a pie de agua.
subir fotoLuego, rumbo al lago Myvatn, el lago de las moscas enanas según se traduce literalmente del islandés. Es increíble la cantidad de moscas que hay. Se ven nubes de moscas a modo de tornados por todas partes…la verdad es que es un poco agobiante en algún momento. Tras unas primeras visuales al lago, fuimos a Grjotagja Cave, más conocida como la cueva en la que John Nieve “conoce” íntimamente a la pelirroja( para los amantes de juego de tronos, como yo). La cueva tiene agua a unos 60 grados y no aconsejan el baño en ella. Es bonita aunque muy pequeñita.
share imageDe ahí nos fuimos al hotel que teníamos ese día, con vistas al lago, hicimos el check in y dejamos todos los trastos y nosfuimos a comer la primera comida auténtica islandesa del viaje. La hicimos siguiendo las recomendaciones del trip advisor en el restaurante – granja llamado Vogafjos. Está indicado bien en la carretera con un cartel con el nombre y creo que una vaca. El sitio es auténtico. Comes productos de Islandia y más concretamente de la misma granja, las vacas y los corderos los crían ellos. El trato es muy bueno y se come realmente bien. Aconsejamos el plato variado como entrante que tiene cordero curado, trucha, salmón y queso hecho allí mismo. Espectacular el plato. El cordero hecho a baja temperatura es realmente bueno. Sin duda la mejor comida hasta la fecha allí.
Tras este pequeño homenaje sin ser excesivamente caro, nos fuimos directos al cráter del volcán Hverfjall. Es una subida de unos 300 metros con una pendiente bastante pronunciada. Vaya, que la subida no está mal para bajar el cordero de la comida. Una vez arriba, merece la pena darle la vuelta al cráter en su cima, con una distancia a recorrer de aproximadamente 3,5 km. Las vistas desde arriba son muy buenas, tanto hacia el volcán como hacia el exterior. A medio camino por recorrer en la cima del cráter nos cayó una tormenta de no te menees. Llovía muchísimo, pero también hacía calor, por lo que compensaba. Al llegar al coche unas chicas que habían venido andando nos pidieron ir en coche hasta el pueblo de Reykjahlid, ya que estaban chorreando de agua como nosotros, y el camino hasta su camping era de unos tres km.
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hosting imagenesTras cambiarnos de ropa en el hotel y ponernos ropa seca nos fuimos a las zonas geotermales de Hverir y Krafla, a muy poca distancia de Myvatn, y al volcán Viti, que traducido del islandés significa infierno. El volcán tiene un lago de agua azul en su interior, no bañable por cierto, y es muy impresionante.
sube fotosLlegando a él a través de krafla se ven las centrales que aprovechan el agua caliente que emana de allí y la aprovechan reconduciéndola mediante un entramado de tuberías que impresiona a la vez que el olor que emana de ellas, en momentos un poco insoportable.
La zona de las fumarolas de Hverir es realmente espectacular, parece que estás en otro planeta, por los colores, los olores…Merece mucho la pena estar allí y vivirlo.
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subir fotoCon esto, casi terminamos el día. Ana se empeñó en volver a cenar al mismo sitio donde comimos, y la verdad es que acertó. Se come fenomenal, es visita indispensable. Nos comimos una trucha ártica marinada, un cordero marinado y un par de cervezas de medio litro que reponen a uno de un largo día.
Tras la cena, directos a los baños termales de Myvatn para culminar un gran día. Para los que no sepáis como va esto, llegas, te separan por sexos en dos vestuarios, en los que te pones el bañador, dejas la ropa en la taquilla y para dentro del recinto de los baños, donde ya te encuentras con tu mujer. Es obligatorio ducharse antes de entrar e los baños, con jabón, y es aconsejable ducharse después. Los baños, espectaculares, como la laguna azul de la capital pero más pequeños, aunque sin nada que envidiarles.
Una buena culminación a un fantástico día. A la cama a eso de las 23:30 ya que los baños cerraban a las 23, y al día siguiente teníamos que madrugar para ir a ver BALLENAS!

