Este era un día duro de carretera, teníamos por delante según gps 5:50 minutos de coche y tan solo dos paradas, la garganta de Kolufjufur y el trol de piedra de Hvitserkur. Desayunamos en el café de Emil un café como Dios manda y una sándwich y carretera y manta. Este día nos ha llovido mucho por la carretera, bueno, mejor que llueva este dí y mejore en los que no tenemos tanto coche. Tras parada en un supermercado Bonus para hacer unas compras de cara a la comida de hoy que sería en plan picnic, carretera hasta Kolufjufur. Indicar que la ruta rápida y que te marca el gps es por la ring road retrocediendo hasta Borgarnes y de allí hasta Kolufjudur, pero nosotros escogimos la ruta que bordea la costa de Snaefellsnes ya que había leído que es una carretera muy bonita. Y doy fe de ello, la carretera es una pista de tierra, aunque está en casi todo su recorrido en buen estado, pero tiene unas vistas…gastamos dos baterías de la gopro grabando los paisajes que nos iban apareciendo.
Merece mucho la pena visitar la garganta que aparece en mitad de la nada y que te deja unas vistas y unas fotos preciosas.
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hosting imagenesAprovechando la parada hicimos allí la comida, tras la que pusimos rumbo a Hvitsekur, en la península de Vatnsnes.
Nos pilló con marea baja, que es cuando más bonito está ya que puedes llegar hasta él bajando por la montaña. Es espectacular, desde arriba y desde la misma playa de arena negra como el carbón.
subir imagenComo seguía lloviendo y aún teníamos un tramo largo, tras hacerle mil fotos, pusimos rumbo a Akureyri.
Akuryri es el mayor centro de población del norte de Islandia, por lo que allí la oferta de hoteles bares, pubs restaurantes o tiendas es mayor que en el resto de Islnadia a excepción de la capital. La verdad es que es un pueblecito muy cuco. Nos alojamos en un guesthouse del mismo centro. Una vez instalados salimos a cenar a la Hamborgarafabrikkan, una hamburguesería muy bien montada en la que la comida no tiene nada que ver con el término “comida rápida”. Yo me tomé una hamburguesa de cordero con queso azul y huevo por encima que me dejó muy muy satisfecho y sorprendido después de varios días comiendo a base de bocatas y ensaladas. Después de la comida, paseíto agradable por el puerto y el pueblo, nos tomamos otra cerveza en un pub donde tocaba y cantaba un chico en directo, Rubén se llamaba y chapurreaba el español, y cantaba realmente bien por cierto, y al hotel.

