Bueno, de este día tengo que decir que me encantó. Pese a pasar de las indicaciones de la guía, en la que no decía nada interesante de esta zona de Islandia, y pese a que no hay mucho material en los foros, me pareció un día sin nada espectacular pero con todo una pasada de bonito. El día lo planteamos de la siguiente manera: El destino, una cabaña al oeste de Djupivogur, estaba a tan solo 96 km, pero por carretera de interior. Nosotros fuimos bordeando los fiordos del este siguiendo la carretera de la costa, haciendo muchos más km pero visitando toda esta zona, más desconocida pero muy bonita y realmente necesaria de ver.
El primer fiordo a visitar, Seydisfjodur. La carretera, preciosa, con placas de nieve y hielo, lagos y una cascada preciosa, Gufufoss, que está pegada a la misma carretera. El pueblo pequeño y muy bonito, con supermercado y una cafetería( según llegas la primera que te encuentras pegando al agua de frente) que ponen un café latte espectacular.
subir imagenes gratisTras visita y café, rumbo al siguiente fiordo, Mjoifjodur. Hasta éste, la carretera es espectacular, es una pista en sus últimos 15 o 20 km y es realmente increíble. A nosotros nos pilló una neblina que no veíamos a 10 metros, y aun así nos encantó. Hay una catarata a mitad de camino llamada Klifbrekkufossar, o la cascada de los 8 saltos, pero nosotros no vimos ni uno, porque no se veía nada con la niebla. Llegamos al fiordo y vimos el barco encallado, en otros días tan fotogénico, este día nada por la niebla.
imagenes gratisNos dimos la vuelta y rumbo a Eskifjodur, concretamente al restaurante Randulfs con muy buenas críticas en a web. Madre mía que comida! El sitio, espectacular, en mitad de un fiordo, preciosos. El interior, un museo, literalmente. La comida, espectacular, pescado del mismo fiordo, buenísimo, la sopa espectacular…madre mía cómo disfrutamos esa comida. El precio, caro, como toda Islandia, pero no para rasgarse las vestiduras, sopa, mejillones a la cerveza, y dos platos de pescado, 4 cervezas y café, 110 € al cambio. Una vez terminada la sobremesa, y visitado el pueblo, rumbo a la cabaña pasando por todos los fiordos que quedaban, que nos dejaron unos paisajes y unas fotos maravillosas.
sube
subir fotos online
hosting imagenesPasado Djupivogur, a unos 10 km estaban nuestras cabañas, en mitad de la nada y con unas vistas ESPECTACULARES. No les faltaba ningún detalle. La nuestra se llamaba Gustur, que en castellano se traduce como ráfaga, supongo que por el viento que hace por allí de vez en cuando. La cabaña de lujo, nos hicimos un salmón al horno y una sopa que nos dejó listos para dormir. El día siguiente iba a ser duro.

