Antes de nada os pongo un resumen de la ruta que hicimos. Estuvimos cinco días enteros en Galicia, sin sumar los días de desplazamientos de ida y vuelta. El viaje fue en coche, saliendo y volviendo a Barcelona. Esto que os voy a decir me lo habían avisado (en el foro varios forer@s, entre otros) y lo sabía. Fue una paliza de coche y vimos muy pocas cosas. Mereció la pena, porque vi una serie de lugares que no quería perderme, porque a pesar de que voy a volver, no lo voy a hacer ni este año, ni el que viene..., pero también soy consciente de que me dejé sitios imprescindibles y otros que sólo vi muy por encima. Así que cuando vuelva a ir me lo plantearé de otra forma. Ya lo dicen, quien mucho abarca poco aprieta! En fín, al lío...
DÍA 1: Barcelona – Vitoria
DÍA 2: Vitoria – Ferrol
DÍA 3: San Andres de Teixido – Cabo Ortegal – Vixia Herbeira – Estaca de Bares
DÍA 4: Coruña – Santiago
DÍA 5: Costa da Morte (Camariñas – Muxía - Fisterra)
DÍA 6: Combarro, Pontevedra y Vigo
DÍA 7: Islas Cíes
DÍA 8: Vigo – Ribadavia – Allariz – Logroño
DÍA 9: Logroño – Barcelona
DÍA 3
Nos levantamos y desayunamos en el mismo hotel, situado en Ferrol. Hoy vamos a visitar una pequeña parte de la costa de las Rías Altas. El día está un poco nublado pero a medida que avanza la mañana se despeja y sale el sol. La temperatura fue muy agradable durante todo el día, cosa que iba a cambiar a medida que fueran pasando los días. Cogemos el coche, dirección San Andres de Teixido. Por el camino, vamos pasando por varias rías y playas que desde el coche tienen muy buena pinta.
Llegamos a San Andres de Teixido y nos saltamos los aparcamientos para coche, que están un poco escondidos, conforme bajas por la carretera, a mano derecha, subes unos metros y están allí. Los que son más visibles son los de autobús, pero se supone que allí no pueden aparcar los coches (se supone, porque luego a la vuelta estaban todos los coches ahí aparcados...). Cuando llegamos a penas hay turistas, y algunos lugareños están montando sus pequeñas tiendas para vender de todo, podéis encontrar allí infinidad de recuerdos así como velas para ponerle al Santo. El pueblo es muy pequeño, pero muy bonito. Destaca el pequeño santuario, con sus muros blancos. Se respira en todo el pueblo su historia, envuelta en leyendas sobre el Santo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bajamos unas pequeñas escaleras hasta la fuente de los tres caños, y volvimos a subir hasta la Iglesia. Desde allí hay un pequeño camino que lleva hasta el cementerio y a los huertos. Desde el pueblo se ven bonitas vistas de los acantilados y el mar, pero para verlo mejor queremos seguir subiendo por la Serra da Capelada, donde se encuentra el pueblo, para llegar a la garita de Herbeira, donde se encuentra el mirador, a más de 600 metros de altura, para ver los acantilados.
Bueno, he de decir, que llegar hasta allí fue una pequeña odisea, porque realmente si se va por la carretera de la costa, desde San Andres de Teixido hasta la garita no son más de 10' en coche, siguiendo la carretera. Bueno, pues resulta que la carretera tenía un tramo en obras, y no se podía pasar en coche, así que tuvimos que deshacer camino e ir por el otro lado y la verdad es que perdimos bastante tiempo...
Siguiendo las indicaciones del GPS llegamos hasta la localidad de Cariño, y des de allí ya vimos indicaciones para llegar al Cabo Ortegal, así que decidimos seguirlas. A medida que te vas acercando por la carretera las vistas son espectaculares. Dejamos el coche en el pequeño aparcamiento y nos acercamos hasta el faro para observar los acantilados y el mar, y mirando hacia abajo, te das cuenta de lo minúsculas que se ven las embarcaciones y de que estás a más altura de lo que parece. Frente al faro, los tres peñascos que sobresalen del mar. Desde este punto podemos ver Estaca de Bares, el cabo más septentrional del país, al que íbamos a ir más tarde. Por cierto, que en el Cabo Ortegal es donde se encuentran las rocas más antiguas de la península y las cuartas de todo el mundo. Alucinante...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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De vuelta hacia Cariño, vemos que podemos coger la carretera que va hacia la garita de Herbeira, aunque indica a su entrada que en ella hay obras. La están pavimentando toda y es porque los autobuses no podían pasar por ella. Ahora no creo que vayan a tener muchos problemas... Después de algún km llegamos a la garita y lo sabemos porque vemos unos cuantos coches aparcados y se ve a unos metros la pequeña casita de piedra. Al otro lado está aparcada toda la maquinaria que están usando para asfaltar la carretera y algunas vaquitas.
Las vistas desde aquí son formidables y además está todo despejado por lo que podemos disfrutar un rato de las vistas. En el mirador encontramos los carteles que explican que estamos en los acantilados más altos sobre el nivel del mar, de Europa continental. Exactamente a 613 metros de altura. Por lo tanto, la parada aquí es más que recomendable.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Era ya bastante tarde y teníamos mucha hambre así que nos pusimos rumbo en marcha hacia Cariño deshaciendo el mismo tramo de carretera por el que habíamos subido. Aparcamos fácilmente y buscamos un lugar para comer. Los dos primeros sitios estaban todos llenos y con cola para comer, y como mínimo nos decían que habría media hora de espera, así que seguimos buscando y fuimos a un sitio donde comimos bastante bien. Nos hicieron esperar un poco porque era tarde y estaba lleno, pero por 10€ comimos un menú con primero, segundo, bebida y postre. Raciones muy abundantes y todo casero. El sitio se llama Mesón As Queimas. Pero yo creo que allí se puede comer bien en casi cualquier sitio que entres, sinceramente.
Cuando salimos ya era un poco tarde y decidimos acercarnos hasta Estaca de Bares. Después de un ratito de coche llegamos y aparcamos en el aparcamiento, que esta bastante lleno. Y es que había mucha gente que se acercaba hasta allí para llegar andando hasta el punto mas septentrional de toda la península. Realmente andarse se anda muy poco, porque dejas el coche prácticamente al lado del faro, y luego es solamente bajar unos metros por un camino que es un poco de cabras, pero nada preocupante. Eso si, no hagáis como algunos que vimos, que pretendían hacerlo con carro de bebe. Si se va con niños hay que andarse con un poco de ojo. La gente intentaba llegar lo más cerca de la punta para imaginar, si es que se pudiera, el punto exacto donde se unen el océano atlántico y el mar cantábrico. Tanto si miras al frente, como a izquierda y derecha, es un deleite.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de un rato observando el mar decidimos que era hora de volver hasta Ferrol, donde ya habíamos pasado la primera noche, para ducharnos y cenar algo. Decidimos ir a una bodega que habíamos visto buscando en Internet y que tenía una pinta genial. De camino, pasamos por algunos puntos interesantes de la ciudad de Ferrol, pero realmente no le pudimos dedicar más tiempo, porque la habíamos elegido como lugar para dormir y ya está. Realmente estando allí es una lástima, porque tiene sitios interesantes para visitar, como por ejemplo el castillo de San Felipe o el museo naval, pero nos faltaba tiempo. Por lo menos el lugar de la cena lo acertamos 100%. Bodega donde además de todos los vinos que quieras puedes comer tortillas buenísimas y tablas de embutidos y quesos, todo de muy buena calidad. El lugar se llama O Bacoriño y ponen raciones abundantes y el precio es ajustado. Lo recomiendo totalmente.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con la panza llena fuimos dando un paseo hasta el hotel y hablando de lo que haríamos al día siguiente. En principio íbamos a visitar las Fragas do Eume, pero al poco de llegar al hotel empezó a llover con fuerza y no paró en toda la noche. Así que dependía un poco de como amaneciera el día el cambiar los planes o mantenerlos.
Desde luego las Rías Altas se merecen unas vacaciones para ellas solas. No sólo la costa, también hay sitios en el interior dignos de ser visitados, pero supongo que lo más 'emblemático' está en la costa, con los faros y los acantilados. Lo ideal hubiese sido bordear la costa desde Ribadeo, para ver la Playa de las Catedrales y luego pasar por otros lugares como Viveiro, Foz, Valdoviño que está tan cerca de Ferrol... pero mínimo creo que hubiésemos necesitado tres días. Quizás solo sea una apreciación mía, y en un día no puedo juzgar, pero me sorprendió que siendo una zona que desprende tanta belleza hubiera tanta diferencia de turistas respecto a otras zonas de Galicia. También es cierto que así mantiene más su encanto.